jueves, 31 de enero de 2013

ENFERMEDAD.



Maestro, ¿por qué existe la enfermedad?
Hijo, la enfermedad es una demostración de que nadie es perfecto. Ante la enfermedad todos somos iguales, no hay ricos ni pobres, altos o bajos, inteligentes o tontos. La enfermedad nos iguala. Pero no debes temer a la enfermedad, porque será una prueba más en tu vida y de ella tendrás una enseñanza. El dolor es pasajero, la agonía momentánea y el sufrimiento es opcional.
Tú tienes el control y eliges como enfrentarla.

Cuento Zen.

miércoles, 30 de enero de 2013

TIEMPO.



Maestro, ¿qué es el tiempo para ti?
Hijo, en Zen el tiempo que vale es el ahora, no puedes condicionarte por el pasado ni prever el futuro.
El pasado forma parte de tu vida pero no puedes quedar atado a él, si debes aprender de él.
El futuro no te pertenece, y aunque lo planifiques no hay seguridad de que se cumpla lo que quieres. Por lo tanto es el ahora lo que cuenta y unifica lo que aprendiste en el pasado con lo que buscas en el futuro.

Cuento Zen.

lunes, 28 de enero de 2013

VIDA.



Maestro, ¿qué es la vida para ti?
Hijo, la vida es constante aprendizaje, experimentación y aplicación. Se dice vulgarmente que todos nacemos para morir, yo te digo que nacemos para vivir. Eso implica muchas cosas, como conocer otras personas, triunfar a veces, fracasar otras, amar, odiar, reír y llorar. Todos son aspectos importantes de la vida. 
La vida es un libro en blanco que se nos entrega al nacer, nosotros lo llenamos con el tiempo y dependiendo de cómo lo hacemos, al final de nuestra vida sabremos si ese libro vale o no la pena leer.

Cuento Zen.

domingo, 27 de enero de 2013

DESEO.



Maestro, el deseo trae desdicha pero ¿qué es el deseo? 
Hijo, el deseo es alejarse de la realidad, es caer en un sueño, es salir del aquí y ahora y alejarse en el futuro. 
¿Eso incluye el deseo de llegar a la Iluminación? 
Si. Si comprendes que la dicha la consigues sólo siendo, no necesitas querer llegar a ser, no necesitas llegar a la Iluminación. Por eso siempre les digo: sean, no busquen.


Cuento Zen.

sábado, 26 de enero de 2013

CREENCIAS Y VALORES.



Maestro ¿cuál es la diferencia entre las creencias y los valores? ¿Y cuál me aconsejas que tenga?  
Hijo, las creencias son ideas que aceptas como válidas sin exigir pruebas de ello, y los valores son cualidades que quieres alcanzar o mantener en tu comportamiento. Te aconsejo que cultives tus valores y disminuyas y borres tus creencias.

Cuento Zen.

jueves, 24 de enero de 2013

LA HERENCIA.



Shu Guang, viejo profesor del príncipe heredero durante mucho años, pidió jubilarse al ver que el primogénito del emperador ya había obtenido una formación cultural bastante sólida. Para agradecer su excelente servicio, el monarca le obsequió con 10 kilos de oro, a los que se sumaron otros 25 que le regaló su alumno, el príncipe heredero.
Volvió entonces el profesor jubilado a su pueblo natal con tan apreciada remuneración. Vinieron a saludarlo parientes, amigos y admiradores, a quienes les agasajaba siempre con suculentas comidas y buenos vinos. Su hospitalidad se difundió por toda la provincia. Acudieron entonces otros conocidos e incluso desconocidos atraídos por la fama del viejo letrado o simplemente por las ganas de saborear sus manjares. Así, al cabo de dos años, se redujo considerablemente su riqueza por los banquetes y regalos. Algunos amigos empezaban a preocuparse, diciéndole:
Conviene que escatimes los enormes gastos. Aunque tuvieras una montaña de oro, se agotaría en pocos años y te quedarías sin nada. ¿Por qué no te compras con ese dinero algún terreno o algunas casas para dejárselos a tus descendientes como herencia?
El viejo profesor sonrió con gratitud y les contestó con lucidez:

—Aunque estoy viejo, no me he olvidado de mis hijos y nietos: miren, tengo una casa suficientemente amplia y un terreno que, si lo cultivan bien, les dará de comer sin problemas. ¿No es suficiente que tengan una vida igual a la de los demás?

Pero deberías adquirir más propiedades para que no les falte nada en el futuro.
Podría comprar más fincas y construirles casas nuevas, pero temo que como lo tienen todo de manera tan fácil se conviertan en unos vagos y holgazanes.

—¿Por qué?

—El dinero no es todo. La posesión de una desmesurada propiedad puede arruinar la agudeza de los inteligentes y agravar la insensatez de los retardados. Soy consciente de mi incapacidad para educar a mis hijos, pero tampoco quiero incrementar su insensatez. La austeridad es la mejor compañía de la laboriosidad, y ésta es la esencia de la vida.

El viejo siguió gastando su fortuna en convidar a los amigos, conocidos y admiradores. Murió sin dejar herencia. Pero los descendientes prosperaron con sus propios esfuerzos.

Leyenda de China.

miércoles, 23 de enero de 2013

DOCTRINAS.



Era un discípulo honesto y de buen corazón, pero todavía su mente era un juego de luces y sombras y no había recobrado la comprensión amplia y conciliadora de una mente sin trabas.
Como su motivación era sincera, estudiaba sin cesar y comparaba credos, filosofías y doctrinas. Realmente llegó a estar muy desconcertado al comprobar la proliferación de tantas enseñanzas y vías espirituales. Así, cuando tuvo ocasión de entrevistarse con su instructor espiritual, dijo:
–Estoy confundido. ¿Acaso no existen demasiadas religiones, demasiadas sendas místicas, demasiadas doctrinas si la verdad es una?
Y el maestro repuso con firmeza:
–¡Qué dices, insensato! Cada hombre es una enseñanza, una doctrina.

Aunque haya muchas vías, en última instancia sigue tu propia senda interior.

Leyenda de India.


martes, 22 de enero de 2013

MOTIVACIÓN.



Maestro, ¿qué es la motivación?
Hijo, la motivación es la fuerza que te impulsa en la vida, si nada te motiva eres un ser infeliz.
Los objetivos que tienes, tus metas, tus proyectos, etc.; son logrados solamente si tienes motivación, si eres impulsado por ella no fallarás.
Si alguna vez te sientes desmotivado, la solución es buscar nuevas metas que te hagan sentir feliz, de esa forma comienzas un nuevo reto en tu vida, encuentras un nuevo camino, con recompensas pero también con dificultades que deberás superar, y para ello contarás con la motivación.

Cuento Zen.

lunes, 21 de enero de 2013

ANSIEDAD.



Maestro, ¿por qué me siento tan ansioso a veces?
Hijo, la ansiedad es nada más que tu forma de anticiparte a un acontecimiento. Sin saber lo que va a ocurrir, generalmente piensas en lo peor, tus pulsaciones aumentan, tu respiración se acelera y los nervios te controlan.
En Zen aprendemos a no anticiparnos, a aceptar la realidad tal como es, y la realidad es ahora.
No te preocupes por lo que vendrá, disfruta el momento y si obras bien, nada saldrá mal.

Cuento Zen.

domingo, 20 de enero de 2013

VIOLENCIA.



Maestro, ¿por qué nuestra sociedad es cada día más violenta?
Hijo, lamentablemente la violencia se ha convertido en un ejemplo, como lo es el robo, la estafa, el secuestro, y demás crímenes. Todos ellos existen desde el origen del ser humano, pero hoy los valores como el respeto y la solidaridad son cada vez menos frecuentes. Antiguamente, la violencia no era una opción, hoy lo es.
Las nuevas generaciones aprenden que la violencia es un medio de alcanzar sus objetivos, sean cuales sean y pierden en muchos casos el respeto por la vida, propia y ajena.
No hay sentimiento de culpa en el ser violento, ni consideración o al menos piedad por el más débil y finalmente la violencia termina generando más violencia. Es un camino sin retorno.


Cuento Zen.

sábado, 19 de enero de 2013

SABIDURÍA.



Maestro, ¿los hombres nos volvemos más sabios con el paso de los años?
No precisamente hijo, la sabiduría no tiene que ver con la edad. Si fuera así los alumnos nunca superarían a sus maestros debido a la diferencia de años.
La sabiduría es una acumulación de conocimientos, experiencias y fundamentalmente aplicación y entendimiento de lo aprendido.
Por eso conocerás personas ancianas que se jactan de su sabiduría y son simplemente tercos que creen saberlo todo por sus años.
La sabiduría no es una acumulación de años, es más que eso; es un camino de aprendizaje en el cual nunca creerás ser el dueño de la verdad.

Cuento Zen.

viernes, 18 de enero de 2013

ÉXITO.



Maestro, ¿qué es para ti el éxito?
Hijo, el éxito debe ser una consecuencia, no el fin de lo que hagas. No importa cual sea tu ocupación, tus objetivos, expectativas y deseos.
Se puede ser exitoso en todas las actividades, desde el más humilde de los trabajos, hasta el más alto cargo. Pero además puedes ser exitoso como padre, hijo, hermano, amigo o simplemente como ser humano. El éxito no tiene que ver con el dinero, tiene que ver con tu actitud frente a la vida, plantéate metas, lucha por alcanzarlas y serás exitoso.

Cuento Zen.

jueves, 17 de enero de 2013

EL ARPA ANTIGUA.



Boya era un músico de excepcional talento que sabía manejar con suma maestría su arpa. Sin embargo, estaba angustiado por no hallar un entendido que realmente pudiera apreciar su música.

Una noche de luna llena se detuvo en un puerto del río y se puso a tocar el instrumento que heredó de sus antepasados. Las notas desgarradoras que sacaba de la antigua arpa exteriorizaba su profundo sentimiento de soledad y angustia. Pero, de repente, una cuerda se rompió produciendo un ruido extraño. Sorprendido, Boya se puso en tensión porque sus abuelos le habían advertido que el instrumento era mágico, que rompería las cuerdas para avisar que había alguien escuchando la música con suma atención, bien fuera un asesino o bien un verdadero entendido. Subió a la orilla y descubrió a un leñador. Se sorprendió que un leñador pudiera entender la música. Viendo la extrañeza de su mirada, el leñador le explicó:

—Volvía yo a casa cuando oí su música. Me detuve para escuchar porque era algo que jamás había escuchado. Su sentimiento musical y su destreza me ha llevado a un mundo musical impregnado de connotaciones de melancolía y soledad.

Boya no esperaba que el leñador hubiera podido entender tan profundamente su música. Le invitó al barco, donde conversaron hasta la madrugada, hablando de música y de instrumentos. A veces, Boya tocaba algunas piezas, de las cuales siempre encontraba una correcta interpretación por parte del leñador, quien además pudo contar el contenido, el estilo y los sentimientos musicales que Boya había manifestado en la interpretación. Así, las luces del alba les sorprendieron hablando fluidamente de su vocación musical. Al final se despidieron con tristeza, quedando para el próximo año, el mismo día y en el mismo sitio.

Transcurrió un año, Boya volvió en la noche de luna llena al mismo sitio para disfrutar con su amigo de la música. Esperó toda la noche en vano, tocando con el arpa unas melodías de añoranza y evocación. Pero su amigo leñador no acudió a la cita. Al día siguiente, Boya se puso a buscar a su amigo. Encontró a un viejo de barbas blancas con un bastón en la mano. Tras saludarle, se dio cuenta que era el padre de su amigo. Le contó que su hijo duplicó sus esfuerzos para estudiar música después del encuentro con él. Pero enfermó por agotamiento físico y falleció hacía unos meses. Antes de su muerte, pidió como última voluntad ser enterrado en el sitio de encuentro con el gran músico, para que su alma pudiera seguir escuchando su música. Boya siguió al anciano y comprobó que efectivamente en el sitio donde se habían encontrado había una tumba nueva.

Boya se sentó al lado de la tumba con el arpa en la mano, y empezó a tocarla con aflicción, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas. Vinieron unos curiosos a escuchar la música. Se reían y aplaudían, comentando en voz alta la forma curiosa y las notas raras del instrumento. La expresión de la cara del músico se volvía desesperante y trágica. De repente, rasgó violentamente las cuerdas y las rompió todas, levantó la antigua arpa y la golpeó frenéticamente contra una piedra. En pocos segundos el valioso instrumento se hizo pedazos.


Leyenda de China.

miércoles, 16 de enero de 2013

EL PAISAJE MÁS HERMOSO.



Maestro, ¿cuál es el paisaje más hermoso que has visto?
Hijo, te podría detallar los paisajes más bellos que recuerdo, pero no serían nada comparados con los que veré. Si te describiera el paisaje más hermoso que haya visto, no tendría ilusiones de ver algo mejor aún. Mi mente estaría condicionada y fija en un solo lugar, sin dar posibilidades ni tener gratas sorpresas en el futuro.
En el Zen no esperamos nada, vemos la realidad y nos sorprendemos día a día, la belleza cambia, nosotros cambiamos y de repente un paisaje que no nos parecía tan bello antes, mañana puede ser el más hermoso que hayamos visto.

Cuento Zen.

martes, 15 de enero de 2013

SOLEDAD.



Maestro, ¿por qué la soledad es tan difícil de soportar?
Hijo, la soledad no existe si te sientes bien contigo mismo. La soledad es un estado de tu mente, una ilusión que puede perturbarte o puedes aprender de ella. Cuando te sientas solo, primero pregúntate ¿cómo has llegado a estar así? Sea cual sea tu respuesta, mira en tu interior, busca el origen de tu soledad y encontrarás la respuesta.
No importa cuanta gente te rodee, cuantos amigos tengas, la soledad siempre aparecerá. Por eso debes estar preparado para padecerla o aprender de ella, incluso hasta disfrutarla.

Cuento Zen.

lunes, 14 de enero de 2013

GENEROSIDAD.



Maestro, ¿qué es la generosidad?
Hijo, la generosidad es una de las mayores virtudes que puede tener el ser humano. Pero como toda virtud, puede ser vista como un defecto.
Esto ocurre cuando ayudas incondicionalmente a otros y no te das cuenta que ciertas personas te toman por tonto y se aprovechan de ti.
La generosidad como todo, debe tener límites sino las malas personas sacarán ventaja de tu virtud. Pero, ¿cómo sabrás cuando ser generoso? Muy sencillo, cuando tu corazón te señale que la persona enfrente a ti realmente te necesita. Sigue a tu corazón y nunca te equivocarás.

Cuento Zen.

domingo, 13 de enero de 2013

AGRESIÓN.



Maestro, ¿cómo debo responder a alguien que me agrede de palabra?  
Hijo, primero debes analizar si el contenido (no la acción) de la agresión te deja alguna enseñanza; debes despejar la duda de si el agresor tiene la razón y solamente no sabe cómo comunicarse contigo. Todo comunica y todo enseña. Y luego, debes responder con la mirada, no haciendo nada, sólo mirándolo. La palabra nace de una emoción y las emociones hay que dejarlas pasar porque nacen del miedo.


Cuento Zen. 

sábado, 12 de enero de 2013

UNO MISMO.



Maestro, ¿cuánto tiempo me llevará conocerme a mi mismo? ¿Qué debo hacer para lograrlo lo antes posible?
Hijo, el autoconocimiento es relativo, somos humanos y somos el resultado de nuestras vivencias, de nuestras victorias, fracasos, amores, odios, ambiciones, dudas, certezas, y todo aquello que nos forma internamente y externamente.
Cuánto crees que te llevará conocer todo eso: ¿meses? ¿Años? ¿Toda tu vida? O tal vez nunca te conozcas, el tiempo depende de ti pero no te apresures porque así no lo lograrás.


Cuento Zen.

viernes, 11 de enero de 2013

AMBICIÓN.



Maestro, ¿por qué la gente nunca está conforme con lo que tiene y siempre ansían más y más?
Hijo, ese es un mal común de la sociedad actual que nos demuestra lo inseguros que somos.
La gente que no se conforma nunca con lo que tiene, es así porque deben estar constantemente demostrando que pueden conseguir cosas materiales, así se sienten aceptados y con un falso poder que deriva del dinero. La ambición es inútil, aunque seas materialista toda tu vida, cuando te llegue la hora de tu muerte y tu espíritu ascienda, te darás cuenta que no te podrás llevar nada de lo que acumulaste y seguramente lo disfrutarán otros que en el peor de los casos ni siquiera te apreciaban.

Cuento Zen.

EL AMOR PERFECTO.



Maestro, ¿dónde puedo encontrar a mi amor perfecto?
Hijo, el amor perfecto no existe simplemente porque nadie es perfecto, al principio puede parecer pero luego, con el tiempo conoces los defectos de tu pareja y si creías que era perfecto, te desilusionas y puedes perder la relación.
Por eso hijo, no te preocupes por el amor perfecto, ya que el amor no debe ser perfecto, debe ser verdadero.

Cuento Zen.


jueves, 10 de enero de 2013

EL BONZO RICO Y EL BONZO POBRE.



En la sagrada montaña de Omei había instalados un gran número de monasterios, tanto de grandes como de pequeñas dimensiones. Pero no sólo sus dimensiones eran distintas, sino también la fortuna de sus bonzos. Los bonzos de los monasterios pequeños eran pobres, en tanto que los de los monasterios grandes eran ricos.
Cierto día, un bonzo pobre acudió a despedirse de algunos bonzos conocidos de uno de los monasterios grandes, ya que había decidido emprender una larga peregrinación que le llevaría varios meses y no pocas dificultades, pues debía atravesar elevadas montañas y caudalosos ríos.

Un bonzo rico que oyó el proyecto se interesó mucho por el mismo, y rogó al bonzo pobre que le pusiera al corriente del mismo con detalle. Tras escuchar el programa de la peregrinación con mucha atención, el bonzo rico preguntó al pobre:
—Para un viaje tan largo y complicado, ¿qué va a llevar usted?

El bonzo pobre contestó:
—Lo que siempre poseo y llevo. Es muy simple. Me haré acompañar de mi escudilla para los alimentos y mi jarrito para el agua. Cuando tenga sed, tomaré agua con el jarrito de los arroyos, y cuando tenga hambre, mendigaré con mi escudilla.

El bonzo rico explicó entonces:
—Desde hace tiempo quiero llevar a cabo esta peregrinación. Llevo muchos años queriendo emprenderla, pero nunca termino de prepararme del todo, pues siempre noto que me falta algo que llevarme. Esta peregrinación es larga y complicada y no se puede tomar a la ligera. Pero no quiero dejar pasar más tiempo y muy pronto yo mismo haré la peregrinación.

El bonzo pobre partió de viaje. Estuvo fuera nada menos que casi un año, pues el trayecto era realmente difícil e incluso no exento de algunos riesgos.
El bonzo pobre regresó a la santa montaña de Omei. Decidió enseguida ir a visitar a los bonzos del monasterio grande en el que había estado antes de su partida, y se encontró con el bonzo que también deseaba hacer la misma peregrinación.
—¿Qué tal ha ido la peregrinación? —preguntó el bonzo rico.

—No fue fácil, pero así los méritos acumulados habrán sido mucho mayores. Estoy muy contento de haber peregrinado —hizo una pausa y preguntó—: Pero ¿y usted?

—Por lo que a mí respecta —contestó el bonzo rico— todavía no he conseguido acabar con mis preparativos. Sigo en ellos con miras a hacer la peregrinación.


Leyenda de China.

miércoles, 9 de enero de 2013

VALE LA PENA VIVIR.



Maestro, de todos los días de nuestra vida, ¿cuál es el que realmente vale la pena vivir intensamente? ¿El de nuestro nacimiento? ¿Los días de amor? ¿Los de odio?  ¿Los triunfos? 
Hijo, ninguno de ellos. El único día que merece ser vivido intensamente es el día de hoy porque mañana no sabemos si estaremos vivos. Hoy es tu último día de vida en esta Tierra así que haz que valga la pena vivirlo.


Cuento Zen.

martes, 8 de enero de 2013

LECCIONES DEL PASADO.



Maestro, que el pasado ya haya pasado ¿significa que no debemos considerarlo como lección para el futuro?  
Hijo, la única lección es que nunca lo consideramos una lección: siempre volvemos a cometer los mismos errores. Así que mejor lo dejas de lado y te dedicas a vivir el momento presente como si fuera algo totalmente nuevo en tu vida, que lo es. No cometas el error de pensar que el pasado te enseña algo. 


Cuento Zen.

lunes, 7 de enero de 2013

VALENTÍA.



Maestro, en la calle vi a un hombre enfrentarse a mano libre a cuatro delincuentes y ganarles… ¡Que valentía!  
Hijo, eso no es valentía;  eso es cálculo porque se sabía con ventaja o irresponsabilidad porque el hombre actuó irracionalmente. La verdadera valentía consiste en enfrentarse a uno mismo y ganarse.  Para eso sí que se necesita tener valentía.


Cuento Zen.

domingo, 6 de enero de 2013

UN NUEVO DÍA.



Maestro, me regocijo porque hoy es un nuevo día ¿cómo debo encararlo?  
Hijo, hoy no es un nuevo día, hoy quizás tengas nuevas experiencias y esas son las que debes encarar. Por lo demás, está aún por verse si esas experiencias serán nuevas; lo más probable es que este día, como lo llamas, sea una copia casi exacta del de ayer. Y ojala no lo sea. ¿Cómo debes encararlo? Viviendo cuando hay que vivir y durmiendo cuando hay que dormir. Con atención plena. 



Cuento Zen.

sábado, 5 de enero de 2013

LA MAYOR PROEZA.



Maestro, ¿cuál es la mayor proeza mental del ser humano? ¿Comprender las leyes del universo? ¿Dominar las matemáticas? ¿Componer una sinfonía?   
Hijo, todo eso que nombras no implica ninguna proeza porque basta con saber esas materias y ser despierto para lograrlo. La mayor proeza de la mente humana es llegar a comprender y aceptar al que es o piensa diferente, y llegar a respetar todo el entorno en el que se mueve el cuerpo de esa mente. Eso sí que es difícil. 



Cuento Zen.

viernes, 4 de enero de 2013

EL AMOR DE MI VIDA.




Maestro, ¡al fin encontré el amor de mi vida! ¡Me complementa en todo! ¡Está lleno de virtudes! Estoy seguro de que con esa persona pasaré el resto de mi vida y seré muy feliz… Hijo, me encanta verte tan entusiasmado pero ¿me puedes decir algo de sus defectos? Porque debe tenerlos ¿verdad? Mira que las virtudes son buenas para pasarlo entretenido y encontrarle pimienta a la vida, pero son los defectos los que definen si realmente esa persona es la indicada y te acompañará por siempre.


Cuento Zen.

jueves, 3 de enero de 2013

LA ASTUCIA DEL BRAHMÍN.



Era en el norte de la India, allí donde las montañas son tan elevadas que parece como si quisieran acariciar las nubes con sus picos. En un pueblecillo perdido en la inmensidad del Himalaya se reunieron un asceta, un peregrino y un brahmín. Comenzaron a comentar cuánto dedicaban a Dios cada uno de ellos de aquellas limosnas que recibían de los fieles. El asceta dijo:

–Mirad, yo lo que acostumbro a hacer es trazar un círculo en el suelo y lanzar las monedas al aire. Las que caen dentro del círculo me las quedo para mis necesidades y las que caen fuera del círculo se las ofrendo al Divino.

Entonces intervino el peregrino para explicar:

–Sí, también yo hago un círculo en el suelo y procedo de la misma manera, pero, por el contrario, me quedo para mis necesidades con las monedas que caen fuera del círculo y doy al Señor las que caen dentro del mismo.

Por último habló el brahmín para expresarse de la siguiente forma:

–También yo, queridos compañeros, dibujo un círculo en el suelo y lanzo las monedas al aire. Las que no caen, son para Dios y las que caen las guardo para mis necesidades.

Así proceden muchas personas que se dicen religiosas. Tienen dos rostros y uno es todavía más falso que el otro.


Leyenda de India.

miércoles, 2 de enero de 2013

CREENCIAS.



Maestro, ¿cuál es el río más peligroso y turbulento que existe?   
Hijo, sin duda alguna es el río del fanatismo y la creencia en que se tiene la razón absoluta y el conocimiento completo, y por lo tanto se pretende enseñar a los demás. En ese río flotan todos los que acusan a sus iguales de tener un ideario “liviano” por no seguir sus normas, sin percatarse de que ellos serán los primeros en ahogarse por llevar a cuestas un ideario “pesado” que ni ellos mismos entienden ni menos conocen, sólo repiten y memorizan.


Cuento Zen.

martes, 1 de enero de 2013

EL DOMINIO DE LA MENTE.



Maestro, ¿y cómo sabré reconocer que he llegado al final del camino de dominar mi mente? 
Hijo, nunca lo sabrás porque nunca la dominarás plenamente, pero hay indicios que te irán indicando si avanzas. Uno de ellos es que la manifestación de tus emociones será cada vez más esporádica. Otra es que irás adquiriendo la capacidad de observar sin juzgar. Otra, verás aumentadas tus capacidades intuitivas y tu pensamiento será cada vez más profundo y abarcador. Por último, te sentirás cada vez mejor en lo físico.


Cuento Zen.

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