lunes, 31 de diciembre de 2012

FELIZ AÑO 2013!


Amigos, les deseo un muy Feliz Año 2013, lleno de Paz, Salud y Prosperidad. Les agradezco mucho que me acompañen en mis Blogs y así podamos reflexionar juntos y enriquecernos espiritualmente. 
No me canso de repetir que es un gusto escribir para ustedes y tener cada día más amigos que me acompañan.
Muchas gracias, un gran saludo, Oz.

EL AÑO NUEVO DE NIAN.



Cuenta una antigua leyenda que había una vez una feroz criatura llamada Nian que vivía en las profundidades del mar. El ser mitológico es retratado como mitad dragón, mitad unicornio. 
En la víspera del año nuevo, Nian salía a la superficie y devoraba el grano, animales y personas de la aldea vecina. Su plato favorito eran los niños.

Los aldeanos vivían atemorizados por el monstruo. Nadie sabía cómo deshacerse de él, así que hacían lo único que podían, esconderse en las montañas.
Una víspera de Año Nuevo, llegó un desconocido al pueblo. Era un anciano, con una larga barba canosa. Tenía un aspecto muy saludable, así que una vieja lo avisó. Le dijo que se fuera a esconder, que el Nian estaba a punto de llegar y lo devoraría.

El forastero, a modo de respuesta, la tranquilizó, y le pidió hospedaje en su casa para la noche, afirmando conocer el modo para domar a la fiera.
Llegó la noche, y Nian apareció, hambriento y deseoso de saciarse con los aldeanos. Se acercó a casa de la anciana, donde el sabio forastero lo estaba esperando. El monstruo se paró en seco a la vista de un papel rojo que colgaba en la puerta. A continuación, la noche explotó, y Nian pareció quedarse sordo y ciego por el estrépito de petardos y fuegos artificiales. La casa se iluminó de repente, y el forastero apareció de detrás de la puerta, vestido completamente de rojo. La bestia huyó aterrorizada, de vuelta al mar.

Cuando los aldeanos regresaron a sus hogares, encontraron al forastero sano y salvo, y le pidieron que compartiera con ellos su secreto. Entonces les dijo que el color rojo, las luces brillantes y el estruendo eran las tres cosas que había asustado a la bestia.
Los aldeanos siguieron las instrucciones del sabio forastero, y Nian nunca regresó.


Leyenda de China.

domingo, 30 de diciembre de 2012

VOLUNTAD.



Maestro, ¿La voluntad es la mayor fuerza del Ser Humano?
Hijo, se dice que la voluntad es la mayor fuerza del hombre, que quien tiene una gran voluntad puede realizar lo que desee y no hay obstáculos para el.
Lamentablemente no es así, la voluntad es un atributo muy importante pero debe ir acompañada de perseverancia, esfuerzo y un poco de suerte.
Nosotros escribimos nuestro destino, nos fijamos metas y para llegar a ellas necesitamos voluntad para recorrer el camino, pero solo con la voluntad no basta. En el camino no siempre será la misma voluntad, tendremos altos y bajos, y es ahí donde aparece la perseverancia, el esfuerzo y sacrificio que sumando un poco de suerte nos llevará a concretar nuestros objetivos.
No desprecies la voluntad, pero no dependas solo de ella.

Cuento Zen.

sábado, 29 de diciembre de 2012

¿QUÉ ES LA ENVIDIA?



Maestro, ¿Qué es la envidia?
La envidia es un sentimiento sin sentido, pero es además un castigo cruel y frustrante para quien la padece.
No debemos confundir el anhelar algo con ser envidiosos  no hay nada malo en querer superarse, en querer tener bienes como los que otro posee, pero otra cosa es querer que a quien le va mejor que nosotros le vaya mal, pierda sus bienes o logros, etc. Debemos lograr lo que anhelamos sin perjudicar a los demás, los únicos perjudicados serán los envidiosos. El que sufre es el envidioso, nunca el envidiado.
Por eso, no te preocupes por los que te envidian, preocúpate por no envidiar.

Cuento Zen.

viernes, 28 de diciembre de 2012

LA VERDAD.



Maestro, ¿qué es la verdad? ¿Quién la posee?
Hijo, la verdad es única, no la confundas con un bien, una posesión o un simple objeto material.
Nadie posee la verdad, no existe un ser humano sobre la Tierra que no haya mentido, quien asegure que nunca mintió, ya está mintiendo. 
La mentira no tiene por que ser intencional, todos somos ignorantes en algo y responder sin conocer ya se transforma en una mentira convincente. Diferente es quién miente a propósito, peor aún quien lo hace para dañar a los demás.
Hijo, no te preocupes por lo que significa la verdad, procura no creer que la posees, no faltes a ella para herir a otros y has el bien siempre, así la verdad siempre estará de tu lado.

Cuento Zen.

jueves, 27 de diciembre de 2012

INCREDULIDAD.



A pesar de la ascendencia que la palabra tiene sobre la mente humana, muchas personas dudan de la eficacia del mantra o fonema místico para canalizar la energía mental y motivarse espiritualmente. Tal es el caso de un incrédulo personaje que estaba escuchando a un yogui que declaraba:
–Os puedo decir que el mantra tiene el poder de conduciros al Ser.
El hombre incrédulo protestó:
–Esa afirmación carece de fundamento. ¿Cómo puede la repetición de una palabra conducirnos al Ser? Eso es como decir que si repitiéramos pan, pan, pan, se haría realidad el pan y se manifestaría.
El yogui se encaró con el incrédulo y le gritó:
–Siéntate ahora mismo, sinvergüenza.
El incrédulo se llenó de rabia.
Era tal su incontrolada ira que comenzó a temblar, y furioso vociferó:
–¿Cómo te atreves a hablarme de ese modo? ¿Y tú te dices un hombre santo y vas insultando a los otros?
Entonces, con mucho afecto y ternura, el yogui le dijo:
–Siento mucho haberte ofendido.
Discúlpame. Pero, dime, ¿qué sientes en este momento?
–¡Me siento ultrajado!
Y el yogui declaró:
–Con una sola palabra injuriosa te has sentido mal. Fíjate el enorme efecto que ha ejercido sobre ti. Si esto es así, ¿por qué el vocablo que designa al Ser no va a tener el poder de transformarte?


Somete la enseñanza a la experiencia. Los métodos son instrumentos para alcanzar la liberación interior.


Leyenda de India.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

VIDA PLENA.



Maestro, creo que mi vida está plena. Estudié y me he dedicado a mi profesión toda mi vida. Tengo una linda familia y amigos, una posición en la sociedad. ¿Qué más puedo pedir? 
Hijo, sólo una cosa: conocer el otro lado de la moneda. Para mi, todo lo que me dices no es vivir plenamente, sólo seguiste una rutina y no conoces lo que no hiciste. Reinvéntate y entonces dirás que has vivido. 


Cuento Zen.

martes, 25 de diciembre de 2012

CREACIÓN.



Maestro, no comprendo cómo si alguien todopoderoso nos creó nos hizo infelices cuando le hubiera bastado hacernos felices y punto. El sacerdote me dijo que lo hizo para probarnos. ¿Qué opinas?  
Hijo, alguien así no necesitaría probar nada porque ya lo sabría todo. Además, ¿de dónde sacas que fuiste creado? Tu sólo eres un accidente evolutivo y tu felicidad es tu responsabilidad, de nadie más. 


Cuento Zen.

lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD.


Hola amigos, les deseo una muy  Feliz Navidad y un excelente 2013, muchas gracias por acompañarme en mis Blogs, es un gusto escribir para ustedes y reflexionar juntos.
Felicidades!

Un gran saludo, Oz.


domingo, 23 de diciembre de 2012

HIJOS.



Maestro, ¿qué es un hijo?   
Ay Hijo,  es un ave. Nació para volar libre pero toda su vida se debate en la duda de si volar para donde él quiere o donde nosotros, con el falso derecho de padre, les indicamos. Es un ave delicada e insegura, se maneja por las emociones y tiende a centrar la realidad en torno a si mismo. Por último, es un ave fabricada con el cristal de las expectativas y pintada con el óleo de las esperanzas: nosotros, los padres, los transformamos en herederos cuando ellos, lo único que quieren, es volar libres. Nuestra misión es poner plumas en sus alas, no enseñarles a volar. 


Cuento Zen.

sábado, 22 de diciembre de 2012

DIFERENCIA.



Si no hay preguntas, no hay respuestas, reza el antiguo adagio. Pero, a menudo, el maestro responde de un modo inesperado para el discípulo, rompiendo así sus viejos patrones y esquemas.
Maestro y discípulo estaban reunidos. El discípulo estaba anhelante por obtener alguna instrucción muy especial, fuera de lo corriente, tal vez algún método secreto o alguna clave iniciática. Pero los maestros de la tradición chan no se pierden en abstracciones.
—¿Qué es la verdad, maestro?
—La vida de cada día.
—En la vida de cada día —protestó desilusionado el discípulo— sólo se aprecia eso: la vida vulgar y corriente de cada día, pero la verdad no se ve por ningún lado.
—Ahí está la diferencia —replicó el maestro—, en que unos la ven y otros no.


Leyenda de China.

viernes, 21 de diciembre de 2012

EL ANSIA.



Era un padre de familia. Había conseguido unas buenas condiciones de vida y había enviudado, después de que sus hijos se hicieran mayores y encauzaran sus propias vidas. Siempre había acariciado la idea de dedicarse a la búsqueda espiritual y poder llegar a sentir la unidad con la Conciencia Universal. Ahora que ya no tenía obligaciones familiares, decidió ir a visitar a un yogui y ponerlo al corriente de sus inquietudes, pidiéndole también consejo espiritual.
El yogui vivía cerca de un río, cubriendo su cuerpo con un taparrabos y alimentándose de aquello que le daban algunos devotos. Vivía en paz consigo mismo y con los demás. Sonrió apaciblemente cuando llegó hasta él el hombre de hogar.
–¿En qué puedo ayudarte? -preguntó cortésmente.
–Venerable yogui, ¿cómo podría yo llegar a percibir la Mente Universal y hacerme uno con Ella?
El yogui ordenó:
–Acompáñame.
El yogui condujo al hombre de hogar hasta el río. Le dijo:
–Agáchate.
Así lo hizo el hombre de hogar y, al punto, el yogui lo agarró fuertemente por la cabeza y lo sumergió en el agua hasta llevarlo al borde del desmayo. Por fin permitió que el hombre de hogar, en sus denodados forcejeos, sacara la cabeza. Le preguntó:
–¿Qué has sentido?
–Una extraordinaria necesidad y ansia de aire.
–Pues cuando tengas esa misma ansia de la Mente Universal, podrás aprender a percibirla y hacerte uno con ella.

Aunque pienses en la palabra lámpara no se enciende la luz. Que la motivación de libertad interior sea real y seguida por la práctica y no se quede sólo en una idea.


Leyenda de India.

jueves, 20 de diciembre de 2012

EDUCAR LA MENTE.



Maestro, ¿por qué la mente trabaja tanto y aparentemente sin razón?  
Hijo, porque desde el comienzo de la evolución la mente estuvo preocupada de sobrevivir y para ello evaluaba a cada instante el entorno y elaboraba reacciones de enfrentar o huir. Ahora ya no lo necesita tanto pero quedó programada para actuar así y así actúa. Lo que debemos hacer es educarla y dominarla. 


Cuento Zen.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

DAR LA VIDA.



Maestro, ya que te dices budista ¿darías tu vida por las ideas del Buda?   
Hijo, ni por las ideas del Buda ni por las de Cristo ni por las de nadie; sólo los tontos dan la vida por una creencia. La vida es demasiado preciosa como para dilapidarla por una verdad cuando la verdad no existe. La vida no le pertenece a nadie y debe terminar  cuando se cumpla su ciclo en forma natural, nada más. Una idea es un precio muy bajo para cualquier vida.


Cuento Zen. 

martes, 18 de diciembre de 2012

LA CARRERA DE CABALLOS.



Sun Bin, autor de El arte de la guerra, era un estratega superdotado que puso de manifiesto su extraordinaria inteligencia en una carrera de caballos entre el general Tian Ji y los nobles del reino.
Para esas carreras, siempre dividían los caballos en tres categorías, y las competiciones se efectuaban entre los animales del mismo rango. De las numerosas carreras que se habían celebrado, el general no ganó ninguna, porque sus caballos eran peores en todas las categorías que los de la nobleza. Se desprestigiaban tanto el general corno el ejército que él capitaneaba, lo que afectaba profundamente al comandante militar.
Un día, sin embargo, se presentó ante el afligido general su amigo de toda la vida, el estratega Sun Bin quien le dijo con seguridad:
—Yo te ayudaré a ganar unas carreras para animar a los soldados.
—Pero cómo? —el general se mostró pesimista.
—Yo he observado y estudiado durante mucho tiempo las competiciones. Me he dado cuenta que tus caballos no son muy inferiores a los de la nobleza. Por lo tanto, cambiando un poco la táctica, podrás ganar las próximas competiciones. Pero tendrás que hacer lo que te diga...
El día de las carreras de caballos parecía una fiesta nacional. Acudieron todas las personalidades del reino y un ansioso público. La nobleza manifestaba su gran júbilo incluso antes del inicio de las carreras con la previsión de otra victoria asegurada, mientras que los soldados y buena parte del público anhelaban un cambio de la situación.
Cuando empezó la competición de la primera categoría, toda la nobleza se reía a carcajadas por la considerable ventaja que les llevaban sus veloces animales a los del general. ¡Qué bien! ¡Otro triunfo rotundo! ¡Vamos! ¡Dejadlos atrás! ¡A ganar! Ja, ja, ja...
Pero esa alegría les duró apenas unos instantes, porque cuando empezó la carrera de la segunda categoría, vieron con enorme sorpresa cómo los caballos del general llevaban la delantera y llegaron antes a la meta. La sorpresa no fue menor en el público solidario que estalló de júbilo festejando la inesperada victoria del perdedor de siempre.
En la última carrera, la de los caballos de tercera categoría, se incrementó estrepitosamente el regocijo popular convertido en una efusiva manifestación de alegría.
Los nobles, pálidos por la sorprendente derrota, no se dieron cuenta que el autor de El arte de la guerra había cambiado el orden de salida de los caballos. Es decir, enfrentó a los de tercera con los de primera, a los de primera con los de segunda, y a los de segunda con los de tercera de los nobles. No era ningún fraude porque la clasificación de los caballos era por cuenta de los competidores.


Leyenda de China.

lunes, 17 de diciembre de 2012

AQUÍ Y AHORA.



Maestro, ¿es correcto decir que vivimos el aquí y ahora, y que es lo único que tenemos?  
Hijo, si vas a la esencia verás que sólo existe el aquí pero el ahora es una ilusión, no existe. ¿Acaso ahora haces algo distinto del pasado del que tanto reniegas? Tu ahora no es más que la suma de pequeños trozos de pasado; no existe el ahora como algo nuevo o inesperado. Sólo existe el aquí, porque aquí debemos estar. Piensa en zen. 


Cuento Zen.

domingo, 16 de diciembre de 2012

INSTANTE.



Era un yogui muy anciano. Ni siquiera él mismo recordaba sus años, pero había mantenido la conciencia clara como un diamante, aunque su rostro estaba apergaminado y su cuerpo se había tornado frágil como el de un pajarillo. Al despuntar el día se hallaba efectuando sus abluciones en las frescas aguas del río. Entonces llegaron hasta él algunos aspirantes espirituales y le preguntaron qué debían hacer para adiestrarse en la verdad. El anciano los miró con infinito amor y, tras unos segundos de silencio pleno, dijo:
–Yo me aplico del siguiente modo: Cuando como, como; cuando duermo, duermo; cuando hago mis abluciones, hago mis abluciones, y cuando muero, muero.
Y al concluir sus palabras, se murió, abandonando junto a la orilla del río su decrépito cuerpo.

La verdad no es una abstracción ni un concepto. Cuando la actitud es la correcta, la verdad se cultiva aquí y ahora, de instante en instante.

Leyenda de India.

viernes, 14 de diciembre de 2012

NEGOCIO.



Maestro, ¿qué se considera un buen negocio?  
Hijo, un negocio es cualquier cosa que te trae satisfacción. Puede ser una venta, una compra, una acción, una reacción, un acto de amor, un acto de venganza, lo que sea. Si te da satisfacción, haz hecho un negocio. Si esa satisfacción colma tus expectativas, estás frente a un buen negocio.

Cuento Zen.

jueves, 13 de diciembre de 2012

INEVITABLE.



Maestro, ¿se pueden aminorar los efectos negativos de lo inevitable?   
Si hijo, tomando conciencia de que esos efectos negativos son ineludibles, que tarde o temprano aparecerán en tu camino, y que lo único que puedes hacer es observarlos, sin juzgar sobre ellos, sin hacerte preguntas. Lo inevitable es como los remolinos en el río, simplemente aparecen. Ten conciencia de ello y podrás vivir tranquilo porque la paz está en tu corazón. 
No podrás evitar el remolino pero podrás coexistir en paz con él y evitar sus efectos.


Cuento Zen.

LAS ESTATUAS.



Los planes expansionistas del reino Qin eran obstaculizados por una cadena de altas montañas que impedían el acceso del ejército agresor al reino Shu. Para conquistar aquel territorio, considerado como el cuerno de la abundancia, era imprescindible abrir un camino entre las montañas. Para esta empresa, el rey convocó varias veces a los mejores estrategas del reino, pero nadie pudo dar una buena solución.
Un día se presentó ante el monarca un oficial del ejército que le ofreció una idea genial.
Un mes más tarde aparecieron al pie de las montañas fronterizas unas enormes figuras de piedra que llamaron la atención de los leñadores de aquel reino. Se acercaron sigilosamente y, para su gran sorpresa, se dieron cuenta que eran unas estatuas colosales que tenían forma de bueyes. Lo más curioso era que en el suelo había un montón de oro cerca de las patas del animal. Se suponía que, en vez de excrementos, los animales de piedra depositaban montones de oro. Se llevaron el oro, y a los pocos días, cuando volvieron, descubrieron nuevas deposiciones del metal precioso.
Corrió la noticia rápidamente por el reino Shu. Enseguida se enteró el mismo rey, quien creyó que eran animales de la providencia que defecaban oro. Ordenó traerlos a la capital para que se convirtieran en fuentes inagotables de riqueza. Mandó a un numeroso ejército construir un camino provisional a fin de traer los colosos de piedra.
Obsesionados con el oro, no se dieron cuenta de que el ejército enemigo ya estaba preparado. Los invasores siguieron la pista de arrastre de los animales de piedra. Mientras miles de hombres fornidos tiraban de las estatuas providenciales hacia el Palacio Real, el ejército invasor les seguía la pista de cerca. De este modo, a los pocos días, centenares de miles de soldados enemigos pudieron cruzar la frontera montañosa sin mayores obstáculos.
Poco después de la llegada de las estatuas providenciales, cayó la capital en manos de los invasores. La avidez por el oro preparó el camino de su propia destrucción.


Leyenda de China.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

CREER.




Maestro, ¿cómo es posible hacer que uno no crea en nada? ¿Eso no sería sentirse demasiado vacío y banal?  
Hijo, Si te haces la pregunta, es porque aquello en lo que dices creer no te satisface, no te llena; y si es así ¿para qué crees entonces? En cuanto a sentirse vacío y banal ¿cómo puedes sentirte banal si al estar vacío estás en condiciones de recibir y disfrutar de todo el conocimiento y sabiduría del universo, sin que nada anterior lo impida? Banal deberías sentirte si te limitas a creer sin explicarte nada, sólo aceptando lo que otros te han dicho. No le temas al vacío; mas bien, disfrútalo.


Cuento Zen. 

martes, 11 de diciembre de 2012

IGNORANCIA.



Un hombre, muy sencillo y analfabeto, llamó a las puertas de un monasterio. Tenía deseos verdaderos de purificarse y hallar un sentido a la existencia. Pidió que le aceptasen como novicio, pero los monjes pensaron que el hombre era tan simple e iletrado que no podría ni entender las más básicas escrituras ni efectuar los más elementales estudios. Como le vieron muy interesado por permanecer en el monasterio, le proporcionaron una escoba y le dijeron que se ocupara diariamente de barrer el jardín. Así, durante años, el hombre barrió muy minuciosamente el jardín sin faltar ni un solo día a su deber. Paulatinamente, todos los monjes empezaron a ver cambios en la actitud del hombre. ¡ Se le veía tan tranquilo, gozoso, equilibrado! Emanaba de todo él una atmósfera de paz sublime. Y tanto llamaba la atención su inspiradora presencia, que los monjes, al hablar con él, se dieron cuenta de que había obtenido un considerable grado de evolución espiritual y una excepcional pureza de corazón. Extrañados, le preguntaron si había seguido alguna práctica o método especiales, pero el hombre, muy sencillamente, repuso:
–No, no he hecho nada, creedme.
Me he dedicado diariamente, con amor, a limpiar el jardín, y, cada vez que barría la basura, pensaba que estaba también barriendo mi corazón y limpiándome de todo veneno.

El mayor ignorante hallará la paz si su intención es genuina; el erudito más destacado proseguirá a oscuras si su intención no es la correcta.


Leyenda de India.

CINE MARCIAL.



Amigos, desde hace más de tres años tengo el gusto de llevar adelante el Blog Cine Marcial, con biografías de actores, noticias, posters, trailers, adelantos de películas, series de TV, y todo lo relacionado al género, buscando la mejor información para compartirla con ustedes, por eso para quienes no conocen Cine Marcial, los invito a visitarme y seguirme en:

http://cinemarcial.blogspot.com/

Un gran saludo, Oz.

lunes, 10 de diciembre de 2012

EL GURÚ.



Las lluvias monzónicas habían llegado a la India. Era un día oscuro y llovía torrencialmente. Un discípulo corría para protegerse de la lluvia cuando lo vio su maestro y le increpó:
–Pero, ¿cómo te atreves a huir de la generosidad del Divino?, ¿por qué osas refugiarte del líquido celestial? Eres un aspirante espiritual y como tal deberías tener muy en cuenta que la lluvia es un precioso obsequio para toda la humanidad.
El discípulo no pudo por menos que sentirse profundamente avergonzado.
Comenzó a caminar muy lentamente, calándose hasta los huesos, hasta que al final llegó a su casa. Por culpa de la lluvia cogió un persistente resfriado.
Transcurrieron los días. Una mañana estaba el discípulo sentado en el porche de su casa leyendo las escrituras. Levantó un momento los ojos y vio a su gurú corriendo tanto como sus piernas se lo permitían, a fin de llegar a algún lugar que lo protegiera de la lluvia.
–Maestro -le dijo-, ¿por qué huyes de las bendiciones divinas? ¿No eres tú ahora el que desprecias el obsequio divino? ¿Acaso no estás huyendo del agua celestial?
Y el gurú repuso:
–¡Oh, ignorante e insensato! ¿No tienes ojos para ver que lo que no quiero es profanarla con los pies?

Los que no ejemplifican sus palabras con sus actos siempre encuentran una manera de justificarse.


Leyenda de India.

CAMBIAR.



Maestro, llevo años esforzándome por cambiar y adoptar otras pautas de comportamiento, por ser compasivo, por sentir y dar amor, por anular las emociones negativas, y he aquí que un viejo amigo me dice que no me cree, que tal transformación no es posible, que estoy mintiendo a todos y a mi mismo, que detrás de tal cambio debe haber una ambición escondida. Me ha dolido mucho.   
Hijo, ¿y durante todos estos años has hecho ese esfuerzo para agradar y lograr la aprobación de tu amigo? ¿De tus amigos y conocidos? Si es así, me decepcionas y has perdido el tiempo porque nada has ganado: tu cambiaste para que los demás cambien y ahora que ves que ellos no lo han hecho te sientes frustrado. 
¿Acaso ellos venían junto contigo en el vientre de tu madre? 


Cuento Zen.

domingo, 9 de diciembre de 2012

EL AMIGO ZEN.



Maestro, tengo un amigo que se dice zen pero no le veo posiciones claras. Cambia de argumentos y a veces se contradice. ¿Cómo puede ser eso?  
Hijo, si es zen como dice, es que está permanentemente mirando la realidad tal como es y ésta no es inmutable, todo lo contrario. Cambia a cada instante.Los únicos que no cambian de opinión son los que se rigen por creencias, porque estas sí que son inmutables.


Cuento Zen.

sábado, 8 de diciembre de 2012

MIEDOS.



Maestro ¿cuáles son los miedos principales del ser humano y qué significan? 
Hijo, son tres. El miedo a la muerte que es la ignorancia. El miedo a la pérdida que es la baja autoestima y la incapacidad. Y el miedo al ataque que es la inseguridad y a lo imprevisto. 
Los tres configuran el río en el que flotamos hasta fundirnos con el mar.


Cuento Zen.

viernes, 7 de diciembre de 2012

LA OVEJA Y LOS SENDEROS.



Yang Dse era un maestro. Uno de sus vecinos perdió una oveja y no sólo envió a todos sus sirvientes a buscarla, sino que le rogó al maestro le cediera el suyo para colaborar en la búsqueda. El maestro preguntó:
—¿Pero no le basta con todos sus sirvientes para buscar una simple oveja?
El vecino repuso:
—Es que hay muchos senderos y quién sabe cuál ha tomado.
Durante muchas horas se buscó a la oveja, pero sin ningún resultado positivo. El vecino regresó desolado y el maestro Yang Dse preguntó si habían encontrado al animal.
—Imposible —dijo apenado el vecino—. Hay demasiados senderos. Como un sendero nos llevaba a otro, y así sucesivamente, ya no supimos ni cuál tomar. Hemos fracasado en la búsqueda.
El maestro permaneció muy pensativo y silencioso durante horas, sin que sus discípulos comprendieran por qué. Todos estaban extrañados. ¿Por qué esa rara actitud de su maestro?
Pero había un lúcido hombre llamado Sindu Dse, que explicó:
—No os extrañe la actitud de silencio y grave seriedad que ha tomado el gran maestro Yang Dse. Habéis comprobado que cuando hay demasiados senderos, conduciendo unos a otros, no hay manera de encontrar ni siquiera una oveja. El maestro se ha quedado pensativo dándose cuenta de que muchos discípulos se dedican a demasiadas cosas y siguen así muchos senderos, perdiendo su tiempo y su meta.


Leyenda de China. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

¿QUÉ ES LA VIDA?



Maestro, ¿qué es la vida y cómo hay que vivirla?   
Hijo, la vida es como una montaña: está ahí para subirla. No se sube sonriendo ni rezando ni mirando las nubes ni anhelando ni comunicándose con la divinidad; se sube caminando, poniendo el pie donde se debe, dando el paso justo y en el momento adecuado, usando el equipo pertinente, estando atentos a cada instante. 
La vida es un camino y hay que caminarlo. 


Cuento Zen.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

OBJETIVOS.



Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir mis objetivos?  
Hijo, debes asegurarte de que cuentas con las habilidades necesarias, que visualizas el resultado y lo participas a tu equipo, que estas seguro de que tu objetivo es moralmente adecuado, que tu actitud es una actitud ganadora, y que disfrutas al buscarlo y obtenerlo. Sigue estas simples reglas y nada te será negado.

Cuento Zen.

martes, 4 de diciembre de 2012

EL CONCURSO DE PINTURA.



El emperador de la Dinastía Song decretó un concurso nacional a fin de seleccionar a los mejores pintores para la Academia Imperial de Bellas Artes. El mismo monarca escribió un verso para que los concursantes crearan su obra bajo ese título. El verso decía: "Un templo antiguo en la profundidad de las montañas."
Miles de pintores participaron en el concurso, desarrollando su imaginación para interpretar el verso del emperador. Algunos de ellos dibujaron un templo antiguo en la falda de la montaña. Otros dibujaron un bosque del que se destacaba parte del tejado de una construcción antigua. Había quienes pintaron los muros rojos de los templos sobre un fondo de montañas, etc. Aunque el estilo pictórico marcaba dos tendencias fundamentales: la detallista y la esencial, en las obras presentadas al concurso se apreciaban dos denominadores comunes: el templo y las montañas.
Después de las primeras selecciones, quedaban cien pinturas para el final del concurso nacional. El mismo emperador formó parte del jurado. Los organizadores enseñaban uno a uno los cuadros al tribunal, a fin de obtener sus calificaciones. Al emperador no le llamaron la atención ninguna de las obras que le enseñaron, porque no le gustaba la expresión pictórica demasiado directa y realista. Dijo:
—La reproducción gráfica de un templo entre las montañas aminora el sentido poético del título y empobrece la imaginación y la espiritualidad del verso.
Cuando iba a retirarse desanimado, los cortesanos abrieron una pintura muy original: Allí no se veía ningún templo ni nada por el estilo. Sólo había un viejo monje que cargaba dos cubos de agua con un palanquín caminando por entre un bosque silencioso.
El emperador se quedó mirando este cuadro con sorpresa y gran satisfacción. Al cabo de un buen rato, exclamó:
—¡Magnifico! Éste es el que más me gusta. No se ve ningún templo, pero te parece que está cerca. Lo antiguo del monasterio está en la edad del monje. Ni hay montañas, pero el bosque lo evoca. Aparentemente falta una relación entre la pintura y el verso, pero el lenguaje alegórico del pintor invita a desarrollar nuestra imaginación, pensando en ese templo antiguo y las montañas que no se ven en el cuadro. Si el verso da una imagen del templo entre las montañas, la pintura sugiere un ambiente poético nada común.
Los demás miembros del jurado manifestaron su sincera conformidad con el criterio del emperador, eligiendo por unanimidad al autor de esta original obra como el primer ganador de este concurso.


Leyenda de China.

lunes, 3 de diciembre de 2012

LAS ENSEÑANZAS.



Maestro, ando en busca de las enseñanzas profundas y eternas que me permitan vivir con plenitud. ¿Me las puedes enseñar? 
Hijo, hay una sola enseñanza que no es profunda pero sí es eterna, y de ella se desprenden todas las demás: camina mirando por dónde vas. Si lo quieres más claro aún: ten conciencia de cada situación en cada instante. No hay otras.


Cuento Zen.

sábado, 1 de diciembre de 2012

LA SOMBRA.



Un aspirante espiritual recorrió enormes distancias para finalmente encontrar a un maestro que vivía en una densa jungla. Se presentó ante el maestro y le rogó:
—Por favor, venerable anciano, ruego de vuestra iluminada bondad que me instruyas espiritualmente. El maestro le pidió:
—Ve allí donde puedas recibir los rayos del sol y dime si se proyecta tu sombra contra el suelo.
El discípulo hubo de caminar durante varias horas para salir del espeso bosque y poder recibir los rayos solares. Vio, obviamente, cómo la sombra de su cuerpo se reflejaba en el suelo. Luego regresó ante el maestro, y entonces éste le dijo:
—Desnúdate. Ahora ve y cuéntame si tu cuerpo proyecta su sombra expuesto a los rayos del sol.
Tras varias horas de caminata, el discípulo halló un claro y recibió los rayos del sol. Después regresó junto al anciano, que le preguntó:
—Desnudo, ¿también has proyectado sombra? —Claro, señor, así ha sido.
El maestro le dijo:
—De igual modo que vestido o desnudo proyectas la sombra de tu cuerpo en cualquier lugar, situación o circunstancia, tú eres el testigo. Descubre quién es el testigo y habrás empezado a descubrir quién eres tú. Persevera. Más allá de la sombra está tu cuerpo; más allá de tu cuerpo, está tu mente; más allá de tu mente, está tu testigo... Descubre qué está más allá del testigo.
Agradecido, el discípulo iba a volver a su hogar. Cuando se estaba alejando, el maestro le dijo:
—iAh!, y recuerda que del mismo modo que tu cuerpo proyecta su sombra vestido o desnudo, las cosas son tal cual son sin importar que las vivas sereno o perturbado.


Leyenda de China.

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