viernes, 30 de noviembre de 2012

INTUICIÓN Y RAZÓN.



Maestro, si mi razón y mi intuición entran en conflicto, ¿a cuál sigo?  
Hijo, los resultados de la razón se basan en modelos que contienen menos variables que el modelo que usa la intuición para guiarnos. La razón viene del análisis mientras que la intuición viene de la experiencia, y hasta ahora han sobrevivido más experientes que analistas en el caso de conflicto. 
Te sugiero que hagas todos los cálculos que desees y consideres pertinentes, pero en el momento de decidir cierres los ojos y le preguntes a tu intuición y síguela. Tendrás más posibilidades de éxito. 


Cuento Zen.

jueves, 29 de noviembre de 2012

LA LÓGICA DEL ZEN.



Maestro, tengo una curiosidad. ¿Por qué tus comentarios y enseñanzas son irrebatibles? Es imposible no estar de acuerdo contigo.   
Hijo, el zen es irrebatible, no mis comentarios. El zen no cuestiona, no juzga, no critica; sólo muestra y describe. No es una creencia sujeta a análisis. 
El zen profundiza hasta la esencia de las cosas y situaciones y llega hasta lo que es incuestionable, porque hay una sola manera de ser y hacer: la manera lógica. No hay otra. 


Cuento Zen.

martes, 27 de noviembre de 2012

EL VERDADERO AMOR.



Maestro, ¿cómo se puede dejar de sufrir de amor por una persona?   
Ahhh hijo, ese sufrimiento es muy frecuente en nuestra sociedad. Sufrimos por demasiado apego, por lo que la solución es dejar de andar persiguiendo el cuerpo de la persona, dejar de desear tenerla bajo nuestros ojos y a nuestro alcance. 
Eso no es amor, eso es ansias de controlar. Adormece tu deseo de controlarla y verás que comienzas a mirarla con otros ojos y dejarás de sufrir. Comenzarás a valorarla como persona, no como propiedad.


Cuento Zen.

lunes, 26 de noviembre de 2012

EL FIN DEL MUNDO.



Maestro, ¿qué sucede que el mundo entero esta convulsionado? ¿Están todos locos? ¿Será verdad que estamos en el final de los tiempos, como dicen las profecías?  
Hijo, el tiempo no tiene ni principio ni final y las profecías no existen. El mundo está convulsionado porque el humano no deja de ser un niño, y como niño aprende a caminar tropezando y rompiendo todo a su paso. Dale tiempo, que algún día aprenderá.  
Tu, no pierdas tu centro; mas bien, toma asiento y observa, aprende y entretente. ¿Qué más vas a hacer? 


Cuento Zen.

domingo, 25 de noviembre de 2012

EL DESCANSO.



Se trataba de un importante funcionario. Llevaba una vida muy agitada y decidió pasar unos días en el monasterio budista. Fue allí y se instaló en una de las celdas. Durante tres días habló y habló con uno de los bonzos que le resultaba más agradable, pues se trataba de un hombre bonachón, de carácter apacible y bondadoso.
Al tercer día de estancia, al anochecer, el funcionario tomó un buen número de copas de vino y con voz entrecortada se atrevió a recitar un poema que decía:
Al pasar por un monasterio perdido entre los bambúes, me detuve a conversar con el bonzo.
Lejos de mi agitada vida, gocé de un momento de descanso.
Entonces el bonzo comenzó a reír.
—¿Por qué se ríe de tal manera? —preguntó extrañado el importante funcionario.
—Y el monje repuso:
Porque su momento de descanso me ha costado a mí tres días completos de cansancio.


Leyenda de China.

sábado, 24 de noviembre de 2012

SOLEDAD.



Maestro, me pesa la soledad, ¿cómo puedo luchar contra ella?   
Hijo, si te pesa algo es porque no sabes sostenerlo; con la soledad pasa lo mismo. ¿Por qué quieres luchar? ¿Por qué no pruebas a conocerla y disfrutarla? Te aseguro que tiene mejores tesoros que la compañía porque es tuya. Es lo único realmente tuyo que posees.


Cuento Zen.

viernes, 23 de noviembre de 2012

PATRIA.



Maestro ¿cuál es la verdadera patria del hombre?  
Hijo, el hombre no elige donde nacer sino donde morir. 
Los que se dicen orgullosos de donde nacieron es porque están envenenados y no lo saben. La verdadera patria de un hombre es donde se siente bien, donde siente que está su hogar, donde está su amor, donde él y su piel son uno.


Cuento Zen.

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL POZO.



Nos hallamos en el estado de Sung. Allí vivía un hombre llamado Ting. Aunque era un hombre que disponía de medios, no tenía pozo. Por eso, todos los días uno de sus criados tenía que perder varias horas en traer la cantidad suficiente de agua para el servicio de la casa. De hecho, el agua que había que ir a buscar se hallaba muy lejos y se perdía casi toda la jornada en esta labor. Ello animó a Ting a cavar un pozo en su propio patio.
Cuando el pozo se hubo cavado y dio el agua suficiente, Ting le comentó a un buen amigo.
—Estoy muy satisfecho, porque con el pozo he ganado un hombre.
El amigo le contó el suceso a otro amigo, y éste otro amigo a otro, y así sucesivamente. La noticia se propagó rápidamente por el pueblo, se comentaba: "El señor Ting, al cavar un pozo en su patio, encontró un hombre." De tal manera se difundió la noticia por todo el reino, que el propio rey escuchó de uno de sus consejeros: "Un hombre llamado Ting, al cavar un pozo, halló en él a un hombre."
¿Quién sería el hombre encontrado en el pozo?, se preguntó el monarca, como ya lo habían hecho tantas otras personas. ¿Se conocía su identidad? ¿Por que había ido a dar al pozo? ¿Lo habían asesinado o se había ahogado? ¿Cómo pudo aparecer bajo tierra?
El monarca hizo llamar al tal Ting y le pidió una explicación. El hombre, extrañado, se limitó a explicar:
—Majestad, todo lo que hice fue cavar un pozo en mi patio y así poder evitar que uno de mis criados perdiese toda la jornada acarreando agua. Eso me permitió contar con dos brazos más para las labores de mi casa y así ganarme un hombre.

Leyenda de China.

OPINAR.



Maestro, veo con aprensión que estamos mal como humanidad. ¿Qué puedo hacer para ayudar a que mejore?   
Hijo, lo que mejor puedes hacer es no hacer nada. Sólo sigue la ley eterna: observa el momento en el que vives y no juzgues. 
Cada vez que el hombre ha metido mano para arreglar al mundo lo ha hundido más, y ha escudado sus perversos resultados en las más nobles intenciones. 
Lo mejor es que nadie haga nada más que observar el instante y no opinar.


Cuento Zen.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

MALA IMPRESIÓN.



Maestro, la gente tiene mala impresión de mi, mi reputación es mala. ¿A qué se debe y qué puedo hacer? 
Hijo ¿sabes tú quién eres realmente? Bueno, no con toda seguridad… Esa es la causa: no has definido tu identidad, entonces no puedes esperar que la gente haya percibido bien tu imagen. 
La reputación no es más que la imagen decantada en el ideario colectivo. Comienza por definirte.

Cuento Zen.

martes, 20 de noviembre de 2012

LOS TRES PASOS.



“Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: 
Primero: Habla con verdad. 
Segundo: No te dejes dominar por la cólera. 
Tercero: Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.”


Buda.

RESPIRAR.



Maestro, ¿qué haces cuando despiertas? Hijo, respiro. ¿Y cuando te duermes? Respiro. ¿Y durante todo el día? Respiro.  
Pero Maestro, ¿y no haces nada más importante, como trabajar o relacionarte con los demás?   
Hijo, tu puedes estar toda una vida sin trabajar ni relacionarte, días sin comer ni tomar agua, pero ni un minuto sin respirar. 
¿Qué es lo importante para ti?


Cuento Zen.

lunes, 19 de noviembre de 2012

MIRADA. انظروا



"Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación."


Proverbio árabe.
المثل العربي

domingo, 18 de noviembre de 2012

TIRANDO DE LOS BROTES.



Como dice el antiguo adagio: "Nadie puede empujar el río". A veces, más vale el inútil que el que pretende ser demasiado "útil".
Un hombre sembró un campo de judías. Pidió a sus empleados que lo atendieran debidamente, pero eran unos verdaderos holgazanes y no prestaban la menor atención a la huerta. El resultado, pues, era que los brotes crecían lentísimamente. Fue un día el propietario a comprobar cómo evolucionaban y se dio cuenta de que apenas había crecido. ¿Qué hizo entonces el buen hombre? Durante horas se puso a tirar de los brotes, y al regresar a su casa, extenuado, dijo:
—Me muero de cansancio.
—¿Por qué? —preguntó su hijo.
—He estado ayudando a crecer los brotes tirando de ellos.
A la mañana siguiente el hijo, temiéndose lo peor, fue a la huerta. Apenado, comprobó que todas las plantas estaban muertas. La inutilidad de sus empleados las había hecho enfermar; la "utilidad" de su padre había terminado por matarlas.

Cuento de China.

sábado, 17 de noviembre de 2012

EL CONFLICTO.



Se trataba de dos monjes que habían emprendido una peregrinación por los lugares más sagrados de China. El abad del monasterio había hecho llamar antes de la partida al monje más mayor y le había dicho:
—No dejes de dirigir la perspicacia mental de tu compañero cuando haya lugar para ello. Que no se limite a visitar lugares santos, porque si la mente no va despejándose, ¿de qué sirven todas las peregrinaciones del mundo? No hay lugar más santo que la comprensión de una mente clara y libre.
Los dos monjes caminaban diligentes de uno a otro lugar sacro. Visitaban monasterios, centros de peregrinación, santuarios y templos.
—Pero no hay peregrinación más importante que la que hacemos a la mente serena dentro de nosotros a través de la meditación —dijo el monje mayor.
El monje joven se encogió de hombros y sonrió con autosuficiencia. Era mucho más divertido peregrinar de aquí para allá que sentarse como un santurrón en meditación. El monje mayor meditaba todas las noches antes de disponerse a conciliar el sueño. El monje joven cedía a su pereza y se abstenía de meditar.
Pasaron las semanas. El monje mayor preguntó al joven:
—¿Qué tal está tu mente?
—¿A qué viene esa pregunta? —replicó molesto el monje joven—. Mi mente está perfecta. La siento libre de toda alteración, equilibrada y atenta.
—Te felicito —repuso el monje mayor.
Atardecía. Reinaba un silencio perfecto. Los monjes se dispusieron a tomar el último alimento del día. Abrieron una especie de pequeña tartera que incluía dos piezas de alimento: una grande y una pequeña. El monje mayor alargó la mano y se apropió de la grande. Indignado, el monje joven dijo:
—¡Qué descaro! ¡Parece increíble! No has dudado un momento en tomar el trozo grande.
—Así es —dijo apaciblemente el monje mayor.
—¡Es una vergüenza! —exclamó en el colmo de la irritación el monje joven—. ¡Y encima no te disculpas!
—Cálmate —dijo el monje mayor—. Dime, ¿tú qué hubieras hecho?
—Te aseguro que yo hubiera tomado el trozo pequeño en lugar del grande.
—Entonces, mi buen amigo, ¿dónde está el problema? Ya lo tienes.

Cuento budista.

viernes, 16 de noviembre de 2012

CALLAR.



Maestro, ¿cuáles son la mayor virtud y el mayor defecto que, a tu juicio, tiene la especie humana?   Hijo, la mayor virtud es su capacidad de callar y cultivar el silencio; eso le permite mirar las cosas con calma y sin pasiones para elegir el mejor camino. 
Y su mayor defecto es su capacidad de callar y cultivar el silencio; eso le impide poner orden a las cosas cuando debería hacerlo y le permite afectar el fluir de las cosas cuando no debería hacerlo. 


Cuento Zen.

jueves, 15 de noviembre de 2012

AVANZAR.



Maestro, todos los días comienzo mi jornada alimentando mi alma con consejos, escritos, proverbios de los sabios, y siento que voy avanzando.   
Hijo, haces bien pero ¿lees y practicas? ¿O lees y luego haces lo mismo de todos los días, anestesiado con tus lecturas y proverbios? Porque si no practicas sólo estás llenando la bolsa de tus excusas y no alimentando tu alma. Y si sientes que estás avanzando es porque estás anestesiado: el avance no se siente, se logra.


Cuento Zen.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

EL CAMINO DEL CIELO Y EL INFIERNO.



Un guerrero de fama y fuerte carácter luego de recorrer un largo camino se dirige a una escarpada montaña, 
lugar de habitación de un solitario y sabio maestro del budismo (probablemente un sacerdote)
Cuando llega a la morada del sabio luego de una agotadora jornada saluda respetuosamente al monje, el cual guarda silencio sin moverse de su posición.
Luego le dice: He venido hasta aquí desde muy lejos para saber de un sabio como Usted ¿cuál es el camino hacia el cielo y el infierno?. El monje impasible mantuvo el silencio sin mirarlo siquiera. El guerrero algo irritado le increpa diciendo: ¡He subido esta escarpada montaña, he recorrido un largo camino en busca de sabiduría y quiero que me responda ¿cuál es el camino entre el cielo y el infierno?!. El monje no mostró siquiera un cambio de actitud, como si fuera una escultura.
El guerrero reaccionó sulfurado e iracundo diciendo: ¡¡ He hecho un gran esfuerzo por estar aquí, no permitiré que me faltes así el respeto!! y levantó su espada con la cierta intención de darle muerte. En ese momento el monje levanta su mano indicando con su dedo índice al guerrero y exclama con voz firme: ¡Ese es el camino del infierno! Sorprendido y avergonzado el guerrero envaina lentamente espada. El monje con voz tranquila le dice: Ese es el camino del cielo.  

Leyenda Oriental.



martes, 13 de noviembre de 2012

¿QUÉ ES LA VERDAD?



Maestro, ¿qué es la verdad?   
Hijo, la verdad es la duda. Si te haces preguntas respecto a algo o alguien, la verdad será aquella pregunta a la cual no le encuentres respuesta en ese momento. Esa será la verdad. Pero cuando la encuentres, cualquiera sea, la verdad volverá a ser la duda hasta que llegues a otra verdad. 
Y así sucesivamente. La verdad absoluta no existe, es una trampa de la mente.


Cuento Zen.

lunes, 12 de noviembre de 2012

INVITACIÓN A LEYENDAS DE OCCIDENTE.


Amigos, los invito a seguir el Blog, Leyendas de Occidente con las frases y enseñanzas de personalidades de diferentes ámbitos como: literatura, cine, política, sociedad, filosofía, artes plásticas, ciencias, etc.
Los espero en:
http://leyendas-de-occidente.blogspot.com/

Un gran saludo, Oz.


PRECIPITACIÓN.



Un estudiante de Artes Marciales fue hasta su profesor y le dijo seriamente, “Soy un devoto al estudiar su sistema marcial. ¿Cuánto tiempo me tomará dominarlo”. La respuesta del profesor fue improvisada, “Diez años”.
Impacientemente, el estudiante replicó, “Pero quiero dominarlo mucho antes que eso. Trabajaré muy duro. Practicaré a diario, diez o más horas al día si es necesario. ¿Cuánto tiempo tomaría entonces?” El profesor pensó por un momento, “veinte años”.


Cuento Zen.

domingo, 11 de noviembre de 2012

APLAUSOS.



Maestro, me siento un fracaso, siento que no he conseguido nada en la vida….   
Hijo, para sentirte así ¿estás evaluando la cantidad de aplausos de otros que has recibido? ¿O la cantidad de sonrisas de satisfacción que has tenido al mirar tu obra? Si te guías por los aplausos, te estás midiendo mal porque los demás humanos no piensan en ti, sólo piensan en ellos y se aplauden ellos mismos para que los vean aplaudir. Pero si te guías por tus sonrisas y no estás satisfecho, en ese caso preocúpate.

Cuento Zen.

sábado, 10 de noviembre de 2012

ALEGRÍA.



"Yo soñaba que la vida era alegría.
Desperté y vi que la vida es servicio.
Serví y vi que el servicio da alegría."


Proverbio de India.

viernes, 9 de noviembre de 2012

FUEGO.



El maestro Zen Mu-nan sabía que no tenía más que un sucesor: su discípulo Shoju.
Un día le hizo llamar y le dijo:
- Yo ya soy un viejo, Shoju, y eres tú quien debe proseguir estas enseñanzas. Aquí tienes un libro que ha sido transmitido de maestro a maestro durante siete generaciones. Yo mismo he añadido al libro algunas notas que te serán de utilidad. Aquí lo tienes. Consérvalo como señal de que eres mi sucesor.
- Harías mejor en guardarte el libro, replicó Shoju. Tú me transmitiste el Zen sin necesidad de palabras escritas y seré muy dichoso de conservarlo de este modo.
- Lo sé, lo sé – dijo con paciencia Mu-nan. Pero aún así el libro ha servido a siete generaciones y también puede ser útil para ti. De modo que tómalo y consérvalo.
Se hallaban los dos hablando junto al fuego. En el momento en que los dedos de Shoju tocaron el libro, lo arrojó al fuego. No le apetecían nada las palabras escritas.
Mu-nan; a quien nadie había visto jamás enfadado, gritó:
- ¿Qué disparate estás haciendo?
Y Shoju le replicó:
- ¿Qué disparate estás diciendo?


*El Maestro Zen habla con autoridad de lo que ha experimentado, nunca cita un libro.

jueves, 8 de noviembre de 2012

LA TAZA VACÍA.



Un famoso guerrero samurai visitó a un reconocido Maestro Zen. Al llegar le empezó a contar todos los títulos logrados, todos los maestros con los que había entrenado durante muchos años, etc.
Después de su larga presentación, le pidió al Maestro Zen que lo aceptara como alumno.
El Maestro le ofreció una taza de té.
Aparentemente distraído, sin dar muestras de preocupación, el Maestro no para de vertir el té en la taza del guerrero y se escurre por la mesa.
Consternado, el samurai le advierte que la taza está llena.
El Maestro Zen le responde con tranquilidad:
"Exactamente, usted ya viene con la taza llena, ¿cómo podría aprender algo conmigo?"
Ante el desconcierto del guerrero, el Maestro enfatizó:
"A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada."


Cuento Zen.

martes, 6 de noviembre de 2012

LOS DOS CONEJOS.



Un estudiante de Artes Marciales le preguntó a su Maestro:
"Quiero mejorar mis conocimientos de Artes Marciales. Además de aprender contigo quisiera aprender con otro Maestro para aprender otro Estilo. ¿Qué piensas de esta idea?"
El Maestro le contestó:
"El cazador que persigue dos conejos, no atrapa ninguno."


Cuento Zen.

lunes, 5 de noviembre de 2012

SOLDADOS DE LA HUMANIDAD.



Una vez, una división del ejército japonés se enzarzo en una batalla con una guerrilla, y algunos de los oficiales consideraron necesario establecer un campamento en el templo de Gasan.

Gasan le dijo al cocinero: "Los oficiales comerán la misma comida sencilla que comemos nosotros".

Esto enfado mucho a los militares, pues estaban acostumbrados a un trato preferente. Uno fue a ver a Gasan y le dijo: "¿Quién te crees que somos? Somos soldados, sacrificamos nuestras vidas por nuestro país. ¿Por qué no nos tratas con respeto?"

Gasan le respondió tranquilamente: "¿Quién te crees que somos? Somos soldados de la humanidad, nuestro objetivo es salvar a todos los seres vivos."


Cuento Zen.

domingo, 4 de noviembre de 2012

MULTITUD.




"El hombre se adentra en la multitud por ahogar el clamor de su propio silencio."


Rabindranath Tagore.


sábado, 3 de noviembre de 2012

LAS BUENAS OBRAS.



"Como el viajero que al volver de un largo viaje, es recibido por su familia y amigos, del mismo modo las buenas obras hechas en esta vida, nos recibirán en la otra, con la alegría de dos amigos que se vuelven a encontrar."


Buda.

viernes, 2 de noviembre de 2012

OBRAR.



"El Samurái debe obrar sin dudar, sin confesar el más mínimo cansancio ni el más mínimo desánimo hasta concluir su tarea."


Yamamoto Tsunetomo.

Entrada destacada

EL ARTE DE VIVIR. (EN ESPAÑOL)

Desde aquí podrás descargar gratis y en español el interesante libro: El Arte de Vivir del gran pensador hindú, Jiddu Krishnamurti , en ...