lunes, 27 de febrero de 2012
EL PASTOR DISTRAÍDO.
Cierto día, un joven pastor caminaba por el campo tranquilamente pero de repente contó sus ovejas y se dio cuenta, alarmado, de que faltaba una de ellas. Angustiado, comenzó la búsqueda durante todo el día, hasta que sobrevino la noche, pero no pudo encontrarla. Entonces pasó por allí otro pastor y le dijo:
-Oye, ¿cómo es que llevas una oveja sobre los hombros?
Como ese pastor negligente se comporta con frecuencia el ser humano común. Porque no ha aprendido a discernir, porque no distingue entre lo real y lo ilusorio, entre el Yo y el no-yo, busca.
Pero su búsqueda es insatisfactoria, porque no busca lo que debe ni dónde debe buscar.
Cuento Zen.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


ummm sabio cuento. dicen que el que busca encuentra, ay a veces no, buscamos bien, buscamos fuera, y la solucón es buscar dentro, o encima de tus hombros como el pastor, cuanto hay que aprender bufff bufffffff.
ResponderSuprimirMucho para aprender luzysolyluna, gracias por comentar y participar siempre en este blog.
ResponderSuprimirUn gran saludo, Oz.
Que gran relato! me ha encantado, breve y conciso :)
ResponderSuprimirUn saludo!
Muchas gracias Akihabara, un gran saludo, Oz.
ResponderSuprimir