jueves, 30 de septiembre de 2010

EL DESTINO MARCADO.


En esa inmensa tierra que es China, las catástrofes naturales son frecuentes. Se cuenta como cierto que una vez llegaron las lluvias y una pavorosa riada se llevó la choza de un campesino. Pero las riadas dejaron una joya en su lugar, arrastrada de alguna otra parte por las violentas aguas. El campesino, que era muy pobre, cambió la joya por dinero, reconstruyó su choza y el resto de la suma se la entregó a un muchacho huérfano y desvalido que malvivía cerca de él.
En esa misma ocasión, en otro poblado, un hombre para salvarse de la riada tuvo que subirse a un árbol que flotaba sobre las aguas. Otro hombre le pidió ayuda, pero se dijo: “cualquiera se expone a subir a otro al árbol, no vaya a volcar”, y no prestó auxilio al que lo necesitaba.
Transcurrieron los años. Llegaron los días amargos y desoladores de la guerra. El campesino bondadoso fue alistado y gravemente herido. Fue conducido al hospital. El médico joven y eficaz que se ocupó de él no era otro que el muchachito huérfano. Le reconoció y aunque el campesino estaba muy mal herido, puso todo su empeño y amor en curar al generoso hombre y lo logró. Nació de allí y de por vida una profunda amistad.
El campesino egoísta también fue alistado. El capitán de la tropa no era otro que el hombre que no había sido auxiliado. Ordenó que el campesino fuera enviado en el acto a primera línea de combate. Un amanecer frío y brumoso halló la muerte a manos del enemigo.

Leyenda China.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

REALIDAD.


La incipiente claridad del día comenzaba a disipar las tinieblas de una noche tibia y hermosa. Una paloma, revoloteando y revoloteando, penetró en un pequeño y recoleto templo de la India. Todas las paredes estaban adornadas de espejos y en ellos se reflejaba la imagen de una rosa que había situada, como ofrenda, en el centro del altar. La paloma, tomando las imágenes por la rosa misma, se abalanzó contra ellas, chocando violentamente una y otra vez contra las acristaladas paredes del templo, hasta que, al final, su frágil cuerpo reventó y halló la muerte. Entonces, el cuerpo de la paloma, todavía caliente, cayó justo sobre la rosa.
No te focalices en las apariencias, solamente en la realidad.

Leyenda de la India.

martes, 28 de septiembre de 2010

LA ENSEÑANZA.


Un hombre, muy sencillo y analfabeto, llamó a las puertas de un monasterio. Tenía deseos verdaderos de purificarse y hallar un sentido a la existencia. Pidió que le aceptasen como novicio, pero los monjes pensaron que el hombre era tan simple e iletrado que no podría ni entender las más básicas escrituras ni efectuar los más elementales estudios. Como le vieron muy interesado por permanecer en el monasterio, le proporcionaron una escoba y le dijeron que se ocupara diariamente de barrer el jardín. Así, durante años, el hombre barrió muy minuciosamente el jardín sin faltar ni un solo día a su deber. Paulatinamente, todos los monjes empezaron a ver cambios en la actitud del hombre. ¡ Se le veía tan tranquilo, gozoso, equilibrado! Emanaba de todo él una atmósfera de paz sublime. Y tanto llamaba la atención su inspiradora presencia, que los monjes, al hablar con él, se dieron cuenta de que había obtenido un considerable grado de evolución espiritual y una excepcional pureza de corazón. Extrañados, le preguntaron si había seguido alguna práctica o método especiales, pero el hombre, muy sencillamente, repuso:
–No, no he hecho nada, creedme.
Me he dedicado diariamente, con amor, a limpiar el jardín, y, cada vez que barría la basura, pensaba que estaba también barriendo mi corazón y limpiándome de todo veneno.
Entonces los monjes concluyeron:
El mayor ignorante hallará la paz si su intención es genuina; el erudito más destacado proseguirá a oscuras si su intención no es la correcta.

lunes, 27 de septiembre de 2010

RIQUEZA Y POBREZA.

Era un hombre extraordinariamente rico, acostumbrado a ser halagado por todos. No es de extrañar que se hubiera habituado a que todas las personas estuvieran prontas a deshacerse en elogios y atenciones. Pero había un hombre pobre que se había resistido siempre a cualquier halago, motivo por el que el hombre rico lo citó y lo tentó de la siguiente manera:
Si te regalase el veinte por ciento de mi fortuna, ¿me adularías?
—Sería un reparto demasiado desigual para hacerse merecedor de mis halagos —repuso el hombre pobre.
—¿Pero y si te diera la mitad de mi fortuna?
En ese caso estaríamos en igualdad de condiciones y no habría ningún motivo para adularlo. El hombre rico no se dio por vencido y agregó:
Pero ¿y si te regalase toda mi fortuna?
Si yo fuera el dueño de tal fortuna, ¿por qué iba a adularlo?

domingo, 26 de septiembre de 2010

LA OPERACIÓN.

El general Guan Yu fue herido en el brazo derecho por una flecha cuando dirigía el ataque a la sitiada ciudad Fan. Cayó de su caballo, siendo socorrido por los soldados que lo trajeron al cuartel. Sacaron la flecha, pero se dieron cuenta de que la punta de la misma estaba envenenada. Tenía el brazo monstruosamente hinchado. El veneno había llegado ya a los huesos. Le sugirieron desistir del plan de conquista y retirarse para curar la herida. Pero el general se negó rotundamente. Ordenó mantener el sitio de la ciudad y volver a atacarla en cuanto se le sanase la herida. Los médicos del ejército dijeron que eran incapaces de curarlo, por lo que se envió a varios soldados en busca de buenos cirujanos.
Un día se presentó en el cuartel un médico llamado Hua Tuo, quien dijo:
—Me he enterado de que el famoso héroe ha sido herido por una flecha venenosa. Quisiera ver si puedo hacer algo.
Los oficiales sabían que el cirujano había hecho verdaderos milagros en el tratamiento de heridos graves. Lo llevaron a la tienda del general, quien se encontraba jugando al ajedrez con su amigo Ma. Tras examinar cuidadosamente la herida, el médico afirmó:
—Tengo que decirle que el veneno se ha propagado hasta los huesos del brazo derecho. Hace falta operarlo inmediatamente. De otra manera sería imposible salvar su brazo.
El general le preguntó tranquilamente:
—¿Cómo me lo opera, doctor?
—¿Es preciso fijar un aro de hierro en la columna, atravesar su brazo derecho en el aro, atarlo con cuerda y tapar su cabeza con una manta. La operación es dolorosísima, porque no se puede usar anestesia. Tendré que ampliar la herida hasta llegar a los huesos y rasparlos para eliminar el veneno. Después cerraré la herida con un hilo y aguja, y aplicaré medicinas para evitar la infección. Es la única manera de curarlo, pero temo que no tengo medios eficaces para reducir el intenso dolor...
—No se preocupe —le interrumpió el general Guan con una sonrisa en la cara—, no necesitaré ni columna, ni aros, ni las demás historias. Opéreme tranquilamente después de la comida.
Lo convidó a una suculenta comida en la que tomaron abundante licor. En cuanto terminaron de comer, el general se sentó otra vez con su amigo para seguir el juego, descubriéndose el brazo derecho para que el cirujano lo operara.
Hua tomó un afilado cuchillo desinfectado y puso una palangana debajo del brazo herido del general, a quien dijo:
Le va a doler mucho, no se mueva.
Tranquilo, doctor. Empiece cuando pueda. No se preocupe por mí.
Al decirlo, inició la partida de ajedrez más dolorosa en la historia del mundo. Hua Tuo ensanchó la herida y descubrió los huesos, raspándolos con un cuchillo para quitar el veneno. Los militares que estaban al lado desviaron la vista de la ensangrentada herida del general, mientras que éste, sin ninguna queja, se concentraba en la estrategia del ajedrez. Su adversario, notablemente nervioso, no lograba colocar bien las piezas por el temblor de la mano. Mientras tanto, dentro del silencio de la tienda, se oía el goteo de la sangre en la palangana y el chasquido del cuchillo raspando huesos.
—Al cabo de un buen rato, el médico terminó de cerrar la herida con la última puntada. Se le veía pálido y agotado. Sin embargo, el general se mantuvo inmóvil, sereno, con una sonrisa en la cara. Cuando le dijeron que todo se acabó, se echó a reír a carcajadas:
—Extraordinario. Ahora puedo mover mi brazo. En pocos días estaré bien. No me ha dolido prácticamente. Es usted maravilloso.
El médico le contestó con viva admiración:
—Jamás en mi vida he visto a alguien que haya podido aguantar el dolor con tanto estoicismo e integridad. Es usted realmente increíble.
No cabe duda del inusitado coraje del general, pero tampoco de su enorme capacidad para concentrase, en este caso en el ajedrez, y poder así retirar la mente de la zona agredida.

sábado, 25 de septiembre de 2010

LA SOSPECHA.

Un día, cuando un leñador se preparaba para salir a trabajar, no encontraba su hacha. Buscó por todos los sitios en vano. Trató de recordar dónde la había dejado el día anterior. Únicamente se acordó de que el niño del vecino lo estuvo observando mientras él partía leña en el patio. ¿No habrá sido el chico? Se le ocurrió que el hacha pudiera haber sido robada por el niño. Mientras seguía buscando infructuosamente en las habitaciones, crecía su sospecha. Cuando removió en vano las cosas del patio llegó a confirmar con certeza su conjetura.
—Seguro que ha sido él. Me estuvo observando hasta que terminé el trabajo —pensó. Incluso pudo imaginarse cómo entró el niño sigilosamente en su patio y se llevó el hacha corriendo. justo en ese instante, el presunto ladrón se asomó por la tapia que separaba los dos patios, preguntándole:
—¿Va a cortar leña otra vez?
El leñador lo miró con profundo resentimiento, tratando de interpretar el doble sentido del pequeño diablo.
—Sí. Ojalá pudiera cortar también las manos del ladrón.
Al oír eso, el chico desapareció tras la tapia, de lo que dedujo el leñador que se sintió aludido.
Desde ese momento, el dueño del hacha siempre observaba el comportamiento del niño. Le parecía que su forma de andar sigilosa, su mirada huidiza y su hablar titubeante revelaban indudablemente su culpabilidad y su condición de ladrón. La sospecha creció, se consolidó y se convirtió en una categórica certeza. HA SIDO ÉL. Conforme iba pasando el tiempo, el hombre veía al niño cada vez más como un ladrón y cada vez más encontraba en su comportamiento indicios de haber hurtado su hacha.
Pero, un buen día, por pura casualidad, descubrió su hacha en el sitio menos pensado, dentro del montón de leña cortada.
Se acordó repentinamente que la dejó allí olvidada. A partir de ese momento, el niño le parecía totalmente distinto. Ni en su forma de andar, ni en su mirada, ni en su modo de hablar encontraba nada raro. Era un niño simpático, sincero y completamente normal en su conducta.

viernes, 24 de septiembre de 2010

EL ENFRENTAMIENTO.

En el reino Zhao había un diplomático de extraordinario talento llamado Lin Xiangru. Había sido enviado al prepotente reino Qin, que tenía intención de someter a los demás reinos y crear un imperio. Gracias a su inteligencia, su lealtad y su valor, se pudo salvaguardar la integridad del reino Zhao, frustrando los repetidos intentos expansionistas del soberano Qin. Sus extraordinarias contribuciones al reino le valieron ser promovido para el cargo del primer ministro.
Sin embargo, el mariscal Lian Po quedó muy resentido por el gran aprecio del rey hacia el diplomático y, sobre todo, por su nuevo nombramiento que le colocaba por encima de él. Para el mariscal, el único mérito de ese hombre era su elocuencia verbal. Pero nunca había dirigido ninguna batalla, ni conocía cómo se manejaban las armas. ¿Cómo era posible que él, habiendo realizado tantas proezas en bien del reino, no fuera tan apreciado como un diplomático? Dijo en varias ocasiones a los súbditos:
—Aunque él ocupa un cargo más alto que el mío, el día que lo encuentre, voy a desafiarlo.
Cuando el primer ministro se enteró de la proposición ofensiva del mariscal, ordenó inmediatamente a sus ayudantes tratar de evitar cualquier conflicto con la gente del mariscal, y, si fuera menester, hicieran todas las concesiones necesarias. Él mismo trató también de esquivar encuentros frontales con el altivo militar. Cuando viajaba en carruajes, cada vez que veía venir el carro del mariscal, pedía al conductor que desviara su coche por calles más estrechas.
Los oficiales del mariscal se sentían cada vez más soberbios al ver que la gente del primer ministro los eludían.
Sus ofensas eran cada vez más directas e intolerables. En algunos momentos se satirizaba públicamente sobre la cobardía de los subalternos del primer ministro, los cuales se sentían humillados y atropellados. Algunos de ellos llegaron a protestar contra tal disposición ante el propio ministro:
Su Excelencia tiene una categoría más alta que el mariscal, no comprendemos por qué le rehuye mientras que él le insulta y le ofende. Nuestra tolerancia ha sido considerada como cobardía. Si no le pone a raya, se volverá más soberbio y su gente más insoportable. Ya no podemos aguantar más.
El primer ministro les explicó pacientemente:
Comprendo lo que sentís. Pero pensad una cosa: comparando el mariscal con el rey Qin, ¿quién de los dos es más imponente?
—Desde luego, el rey Qin —contestaron todos.
Entonces, si el monarca más cruel y prepotente de la historia no me ha hecho retroceder, ¿cómo es posible que tema a nuestro mariscal? Pero tenéis que saber que el hecho de que el poderoso Qin no se atreva a atacarnos se debe a que el ejército y el gobierno se mantienen unidos. El mariscal y yo somos como dos tigres. Si nos enfrentamos en una contienda hostil, un tigre moriría y el otro quedaría herido, lo cual brindaría a nuestro enemigo una oportunidad de oro para conquistar nuestro reino. Decidme, ¿es más importante la seguridad del país o la dignidad personal?
Estos razonamientos convencieron a todos sus ayudantes, quienes permanecían sumamente cautos frente a los desaires y provocaciones de los militares. Al final, los militares se enteraron de la actitud generosa del primer ministro e informaron al mariscal. Conmovido por la nobleza del primer ministro y avergonzado por su propia conducta, decidió pedirle disculpas personalmente.
Al día siguiente se presentó humildemente ante la puerta de la residencia del primer ministro portando un palo espinoso para que con él le azotara la espalda como era tradición en ese reino. El primer ministro salió rápidamente a su encuentro, rogándole pasara a su residencia. El mariscal se puso de rodillas, ofreciéndole el palo espinoso. El indulgente Xiangru arrojó el palo y le rogó que se incorporase.
Desde ese momento los dos se hicieron buenos amigos y juntos fortalecieron el reino Zheng.

Leyenda China.

jueves, 23 de septiembre de 2010

PROVERBIOS DESDE CHINA.


“El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.”


“Si una cosa tiene solución, ¡para qué preocuparse!, y si o tiene ya solución, ¡para qué preocuparse!”


“Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento espiritual.”


“Las grandes almas tienen voluntades, las débiles tan solo deseos.”
Proverbios Chinos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

SABIDURÍA DESDE INDIA.

“El avaro, haciendo un agujero para esconder su oro, ha acabado en el infierno.”


“El exceso de néctar es un veneno.”


“El sueño es dulce para el hombre ocupado.”


“El brahmán que goza de buena fama no necesita el sillón sagrado.”


Sabiduría de India.

martes, 21 de septiembre de 2010

LA MARIPOSA.

¿Será esta vida un sueño? ¿Tal vez un sueño dentro de otro sueño? ¿Somos quizá los personajes soñados por otra mente? ¿Nos estaremos soñando a nosotros mismos? ¿Somos un sueño en la mente de lo Absoluto?
Había un gran filósofo en China. Era Chuang Tse, brillante y profundo, digno seguidor de Lao Tse.
Cierto día el gran filósofo se durmió y soñó que era una mariposa. Al despertar, reunió a sus discípulos y, todavía consternado, les explicó:
—Amigos míos, a decir verdad, ahora yo no sé si Chuang Tse se ha dormido y ha soñado que era una mariposa o una mariposa se ha dormido y está soñando que es Chuang Tse.


Chuang Tse (filósofo chino).

lunes, 20 de septiembre de 2010

RECOMENDACIONES AL REY.

A los setenta años, agotado e inactivo, el general pidió su dimisión al rey.
Bueno —dijo el monarca viendo su cabeza poblada de canas—, me parece muy bien que te retires a descansar. Pero el ejército no puede quedarse sin liderazgo. ¿Quién crees que es apto para llevar bien las tropas?
Creo que el señor Xie Hu es idóneo para ocupar mi cargo —dijo el viejo general sin vacilación. El rey se extrañó muchísimo:
—Si mal no recuerdo, este recomendado es tu enemigo personal. ¿No es cierto? ¿Por qué lo recomiendas?
—Majestad, me ha preguntado quién podía dirigir bien el ejército, pero no me ha preguntado quién es mi enemigo.
El rey aceptó su recomendación y nombró a Xie como comandante general del ejército. Sin embargo, el nuevo jefe militar falleció de una enfermedad fulminante poco después de ser nombrado. El rey volvió a preguntar al viejo quién podría desempeñar bien el cargo. El general retirado le contestó sin vacilación:
—Majestad, creo que Chi Wu podría hacerlo muy bien.
El monarca se extrañó otra vez.
—Pero ¿no es tu hijo este recomendado?
—Efectivamente, Majestad. Pero me ha preguntado quién podría desempeñar bien este trabajo, y no me ha preguntado quién es mi hijo.
El rey quedó profundamente admirado de la franqueza de su fiel súbdito. Hizo el nuevo nombramiento. Para gran satisfacción suya, confirmó más tarde que el hijo era efectivamente tan honrado y competente como su padre, quien había puesto en evidencia que poseía la gema más preciosa: la ecuanimidad.


Leyenda China.

domingo, 19 de septiembre de 2010

PROVERBIOS DESDE INDIA.

“Un discurso adulador es un bocado amargo recubierto de miel.”



“Si un objeto es caro al comprarlo llorarás un poco, si es barato llorarás siempre.”


“El arado es el fundamento de todas las artes.”


“Sólo el ruiseñor comprende a la rosa.”


Proverbios de India.

sábado, 18 de septiembre de 2010

PROVERBIOS CHINOS.


“Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.”



“El que teme sufrir, sufre de temor.”



“Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.”



“La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.”

viernes, 17 de septiembre de 2010

PROVERBIOS DESDE CHINA.

“En la naturaleza no hay castigos ni premios, sólo consecuencias.”



“Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.”



“Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aun has de andar y de espaldas a lo ya andado.”



“El canto del hombre y su música son el reflejo de su bondad.”

jueves, 16 de septiembre de 2010

LAS MENTIRAS.

Viajamos al reino de Chi. Allí habitaba un hombre muy bien parecido, esbelto y de excelente porte, llamado Dsou Chi. Cierta mañana, tras arroparse con bellas prendas, se contempló detenidamente en el espejo y se dijo:
—¡Qué elegante estoy! Y realmente soy apuesto. ¿Quién es más hermoso el señor Shui, de la ciudad del norte, o yo? Se lo preguntaré a mi esposa.
Dsou Chi le preguntó a su mujer, y ella repuso:
—¡Oh, querido! Ni siquiera sé cómo puedes compararte con él. Tú eres mucho más atractivo.
Pero Dsou Chi no se quedó muy convencido, ya que el señor Shui era célebre en todo el reino por ser el hombre mejor parecido y más atractivo. Por eso, cuando estaba en los brazos de su concubina, le preguntó quién le parecía más atractivo. La concubina afirmó:
—Por supuesto que tú, amado mío. Ni siquiera hay posible comparación.
Un día después llegó un visitante a la residencia de Dsou Chi. Este visitante conocía al señor Shui y le hizo la misma pregunta que a su mujer y a su concubina. El visitante contestó:
—Le aseguro, señor, que usted es mucho más apuesto.
Esa noche Dsou Chi volvió a mirarse detenidamente ante el espejo. Se comparó él mismo con el señor Shui y llegó a la contundente conclusión de que dicho señor era mucho más apuesto que él. De ahí que cuando estaba tratando de conciliar el sueño y no lo conseguía, reflexionó así: “Mi mujer me ha asegurado que soy el más elegante simplemente para halagarme; mi concubina lo ha afirmado porque me teme; el huésped lo ha aseverado porque necesita algo de mí.”

Leyenda China.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

MADRE TERESA DE CALCUTA.


“No hay mayor pobreza que la soledad.”


“La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón.”


“Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla.”
Madre Teresa de Calcuta.

martes, 14 de septiembre de 2010

INDIRA GANDHI.


“El mundo exige resultados. No les cuentes a otros tus dolores del parto…
Muéstrales al niño.”


“Es un gran privilegio haber vivido una vida difícil.”
Indira Gandhi.

lunes, 13 de septiembre de 2010

FRASES DE JALIL GIBRÁN.


“Cava la tierra y hallarás un tesoro, sólo que debes cavar con la fe de un labriego.”


“La tortuga puede hablar más del camino que la liebre.”


“Buscad el consejo de los ancianos, pues sus ojos han visto el rostro de los años y sus oídos escuchado las voces de la vida. No obstante sus consejos os desagraden, escuchadlos.”


“Cuando llegues al final de lo que debes saber, estarás al principio de lo que debes sentir.”


Jalil Gibrán.

domingo, 12 de septiembre de 2010

FRASES DE LAO TSE.

“El tiempo es difícil de encontrar y fácil de perder.”


“Quien no es feliz con poco no lo será con mucho.”


“Utilizar el tiempo limitado de una vida para preocuparse y dolerse del caos del mundo es como llorar sobre un río para acrecentar su agua por miedo a que se seque.”


“Nada en el mundo es más suave que el agua, sin embargo, nada tiene más fuerza.
El agua alimenta la vida. Sin embargo, atraviesa la roca, vence los obstáculos con la fuerza de la suavidad.”

Lao Tse.

sábado, 11 de septiembre de 2010

CALIGRAFÍA.

Xian Zhi era hijo del famoso calígrafo Yi Zhi. Cuando su padre trabajaba en el estudio, el pequeño solía contemplar cómo trazaba los ideogramas en el papel de arroz. Con los pinceles chorreando tinta, el artista plasmaba espíritu y personalidad en los papeles. Poco a poco, el hijo también adquirió el hábito de escribir. A los pocos meses progresó tanto que los amigos y vecinos empezaron a alabarlo sin cesar. El pequeño se sentía engreído creyéndose ya un buen calígrafo.
Cierto día escribió una docena de caracteres y se los mostró a su padre, esperando de él un generoso elogio. Después de examinarlo un momento, el famoso calígrafo, que se había dado cuenta de la vanidad de su hijo, no hizo ningún comentario. Cogió el pincel y agregó un pequeño trazo en un ideograma, convirtiéndolo en otro carácter distinto, y le dijo:
—Enséñaselo a tu madre, a ver qué dice.
El pequeño fue a buscar a su madre en espera de un juicio alentador.
—Mamá, ¡mira lo que he escrito! Se parece al estilo de mi padre, ¡a que sí!
Aunque la señora no era calígrafa, entendía la técnica de ese arte y solía emitir unas opiniones muy acertadas al respecto. Después de mirar durante un instante la obra de su hijo, le dijo:
—Has progresado, pero te falta mucho para conseguir el brío y la perfección de su caligrafía. En este carácter que has escrito, sólo este trazo se parece mucho a su estilo, y lo demás no tiene nada que ver señaló, poniendo el dedo justo en el trazo que acababa de agregar el calígrafo.
Avergonzado, el niño se dirigió a su padre y le preguntó:
—Después de tantos días de práctica, ¿por qué no he podido dominar aún el secreto de tu arte?
—Es muy sencillo, hijo, ¿ves las tinajas que hay en el patio? Cuando empecé a aprender la caligrafía, me dijeron que había que llenar de agua las dieciocho tinajas. Y el día que se agotara el agua haciendo tinta para los ejercicios, sería un buen calígrafo. Lo hice, por eso escribo mejor.
Sin decir una palabra más, el niño entendió perfectamente. Corrió hacia el patio y durante toda la mañana estuvo trabajando para llenar de agua aquellas enormes tinajas. Se puso a practicar día y noche.
Veinte años después, cuando agotó la última gota del agua, llegó a tal dominio de la caligrafía china que fue consagrado como el “Santo de los Pinceles”.

Leyenda China.

viernes, 10 de septiembre de 2010

LIN YUTANG.


“La vida está compuesta de insignificancias, el año de instantes y las montañas de granos de arena…
Por lo tanto no desperdicies nada por pequeño que parezca.”
Lin Yutang (filósofo chino).

jueves, 9 de septiembre de 2010

EL SUEÑO DEL REY.


El rey Qi Jing estaba enfermo. No había podido levantarse de la cama desde hacía un mes. El médico del palacio hizo lo imposible para curarlo. Pero el rey no respondió positivamente al tratamiento. Se sentía pesimista y desesperado. Tenía terror a la muerte y se aferraba a la vida por todos los medios.
Un a noche tuvo una pesadilla. Soñó que luchaba contra dos soles. Fue derrotado y quemado por unas bolas enormes de fuego. Las llamas al rojo vivo lo abrasaban despiadadamente. Despertó gritando en su delirio, bañado en sudor frío. No puedo volver a conciliar el sueño. Aguantó hasta el amanecer, hasta que vino el consejero, a quien le dijo en un tono casi agonizante:
—Ya no puedo vivir mucho tiempo. Anoche soñé que luchaba contra dos soles. Me derrotaron y me quemaron hasta la muerte. Eso supondrá el fin de mi vida.
Su inteligente consejero trató de consolarlo: —No se desespere. Voy a llamar al adivino de los sueños para que le dé su explicación.
Envió un carruaje para traer al adivino enseguida. Lo esperó en la antesala. Al cabo de un momento, llegó el vidente y preguntó al consejero:
—¿Me llamaba para algo? Aquí me tiene a su entera disposición.
—Mire —empezó a ponerlo en antecedentes—, anoche Su Majestad tuvo una pesadilla en la que soñó que luchaba contra dos soles. Lo quemaron hasta la muerte. Este sueño le ha causado gran malestar y miedo. Por eso lo hemos convocado para darle una explicación adecuada.
—Para eso necesito consultar el libro de los sueños —dijo el adivino mientras abría el grueso manual.
—No es necesario —se lo impidió el consejero—, porque la enfermedad que padece nuestro rey es del yin, mientras que el sol es el yang. El hecho de que el yin haya sido derrotado por dos yang supone que su enfermedad será curada. Por eso el sueño es un buen augurio. Vaya a interpretar su pesadilla en estos términos.
Cuando entró el mago en el dormitorio real, el monarca se sintió tan próximo a la muerte que casi ni tuvo fuerzas para contarle su pesadilla. Terminó con los ojos cerrados, agónico.
El mago ya tenía su versión preparada. Le dijo con un tono lleno de júbilo:
—Majestad, permítame felicitarlo.
—¿Por qué me felicita? —el monarca abrió enseguida los ojos.
—Porque este sueño significa que se va a mejorar inmediatamente. El mal que padece es el yin, el sol es el yang. El hecho de que el yin haya sido derrotado por el yang significa que pronto mejorará sustancialmente su salud.
El rey se incorporó de la cama con ánimo. Sintió que su espíritu, agobiado por el pesimismo, se aliviaba, y se impregnó de una inaudita vitalidad.
Al tercer día se recuperó totalmente. Para celebrar su repentino restablecimiento se entrevistó con el mago que le pronosticó el cambio en la evolución de su enfermedad:
—Realmente estoy muy agradecido. Tú fuiste la persona que me dio ánimo y vitalidad cuando me encontraba en estado crítico. Dime si quieres una recompensa en dinero o en algún puesto público.
El mago no pudo más que decir la verdad:
—Majestad, fue su consejero personal quien me dio las directrices para la interpretación de su pesadilla.
El rey convocó a su consejero para manifestar su gratitud. Éste le dijo:
—Lo que hice fue disipar las excesivas preocupaciones que le agobiaban y le causaban pesadez espiritual. Pero si se lo hubiera dicho yo no me hubiera creído. Por eso, el mérito ha sido del intérprete de sueños.
A pesar de la modestia de su consejero, el rey decidió premiar generosamente a los dos.

Leyenda China.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

DALAI LAMA.


“Nuestra religión es simple, no existen lujosos templos ni complicadas filosofías.
La mente y el corazón son nuestros templos y la humildad nuestra filosofía.”

Dalai Lama.

martes, 7 de septiembre de 2010

DESPERDICIO.


La Dinastía Song tuvo dos capitales: primero la el Norte y después la del Sur. El traslado de la capital se debió fundamentalmente a las invasiones de los mongoles. A pesar de la amenaza constante contra la inseguridad del imperio, tanto el emperador como los ministros se entregaban a un desmesurado despilfarro y ostentación.
Había un ministro corrupto llamado Wang Fu, quien, amparado por el favor monárquico, vivía con mucha opulencia. Mandó construir una majestuosa residencia que igualaba en lujo al Palacio Imperial. Trajeron hermosas piedras para adornar el precioso jardín privado, poblado de plantas exóticas. Todos los recintos de su residencia eran decorados con pinturas y caligrafías de firmas consagradas, y una cantidad de objetos de jade, oro y marfil, como testimonio de su perverso enriquecimiento durante los años en que ocupaba el cargo público.
En las tres suculentas comidas no faltaba nunca lo más delicioso del mar y lo más nutritivo de las montañas: aletas de tiburón, huevos de golondrina, setas “cabeza de mono”, manitas de oso pardo, y otras mil delicias vegetales y animales.
El arroz que acompañaba la exquisitez culinaria era de “perla”, una especie muy apreciada ya que se trataba de tributos a la corte. Sus granos redondos lucían un color de marfil casi transparente. Al final de cada banquete cotidiano, cubos enteros de “perla” se tiraban a un canal de desagüe que corría hacia un monasterio vecino. Un monje veía que todos los días las aguas del curso superior arrastraban kilos de arroz blanco. Indignado con tal despilfarro, recogía las “perlas” blancas con un colador, las lavaba con agua limpia y las ponía al sol para secarlas.
Cuando pasaba algún mendigo, le regalaba el arroz deshidratado que tenía almacenado. Así, al cabo de dos años, con el saldo que se quedaba tenía en su poder varias tinajas de “perlas” disecadas.
Cuando los mongoles sitiaron la capital del Norte, el emperador huyó hacia el sur, dejando en el trono decadente a su hijo que se proclamó nuevo monarca. Las protestas contra la corrupción no se hicieron esperar. Para calmar el descontento general, el nuevo emperador mandó encarcelar a varios ministros corruptos, entre ellos el que tiraba las “perlas” blancas.
En la antigüedad, para alimentarse, los presos dependían de la comida que los amigos o parientes les enviaban a la cárcel. Pero ese ex ministro corrupto no tenía a nadie que le enviara alimentos. Al cabo de tres días el hambre lo corroía, drama que se enfatizaba con el contraste de los exquisitos platos que llenaron su mesa durante los días de lujo y poder. Cuando iba a desmayarse de hambre, vino un monje desconocido que le dio un cuenco de arroz tostado, que le pareció un manjar. Después de terminar con el último grano de arroz, el preso le dijo lleno de gratitud:
—Usted me ha salvado la vida. Le estaré eternamente agradecido. Le suplico que no me abandone Que vuelva mañana con la misma delicia. Mil gracias, santo maestro que tiene un corazón de Buda de misericordia...
El monje le cortó secamente:
—¿No sabe que este arroz que ha comido viene del canal de desagüe de su casa? En sus tiempos de opulencia no pensó jamás que la vida es una rueda. De la noche a la mañana se puede cambiar el destino. Del rey al plebeyo y de la riqueza a la miseria. Es la Rueda de la Ley Budista. A unos les quita y a otros les da. Hay que ser precavidos ante los cambios dramáticos. Ayer podías tener mucho, y hoy puedes morir de hambre.

lunes, 6 de septiembre de 2010

LAO TSE.


“El sabio disfruta de lo que tiene, el necio va en busca de más y más.”


“La liberación no puede alcanzarse sino por la percepción de la identidad del espíritu individual con el Espíritu universal.”


“La medida del hombre es el universo.”


“El hombre vulgar piensa que el mundo depende de sus acciones.”


Lao Tse.

domingo, 5 de septiembre de 2010

JALIL GIBRÁN.


“Un desacuerdo tal vez sea la distancia más corta entre dos mentes.”


“El olvido es una forma de libertad.”


“La verdad necesita de dos hombres para ser descubierta: uno para decirla y otro para entenderla.”


“El silencio de un envidioso está lleno de ruidos.”


Jalil Gibrán (1883- 1931).

sábado, 4 de septiembre de 2010

LAS RANAS.


He aquí una rana que había vivido siempre en un mísero y estrecho pozo, donde había nacido y habría de morir.
Pasó cerca de allí otra rana que había vivido siempre en el mar. Tropezó y se cayó en el pozo.
–¿De dónde vienes? -preguntó la rana del pozo.
–Del mar.
–¿Es grande el mar?
–Extraordinariamente grande, inmenso.
La rana del pozo se quedó unos momentos muy pensativa y luego preguntó: –¿Es el mar tan grande como mi pozo?
–¡Cómo puedes comparar tu pozo con el mar! Te digo que el mar es excepcionalmente grande, impresionante, descomunal.
Pero la rana del pozo, fuera de sí por la ira, aseveró:
–Mentira, no puede haber nada más grande que mi pozo; ¡nada! ¡Eres una mentirosa y ahora mismo te echaré de aquí!

“La realidad no puede ser vista por el fanático de mente estrecha.”

viernes, 3 de septiembre de 2010

LA SABIDURÍA DE BUDA.


“El mundo exterior es únicamente una manifestación de la mente en si misma…
La mente lo capta como un mundo exterior simplemente por su costumbre de seleccionar y de razonar falsamente.
El discípulo debe hacerse el hábito de observar la verdadera esencia de las cosas…”
Buda.

jueves, 2 de septiembre de 2010

MAHATMA GANDHI.


“El hombre es un ser falible. No puede estar nunca seguro de no equivocarse.”


“Es un derecho reconocido desde tiempo inmemorial que todo individuo pueda negar su colaboración al amo que gobierna mal.”


“Perdonar es olvidar.”


Mahatma Gandhi.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

INCREDULIDAD.


A pesar de la ascendencia que la palabra tiene sobre la mente humana, muchas personas dudan de la eficacia del mantra o fonema místico para canalizar la energía mental y motivarse espiritualmente. Tal es el caso de un incrédulo personaje que estaba escuchando a un yogui que declaraba:
–Os puedo decir que el mantra tiene el poder de conduciros al Ser.
El hombre incrédulo protestó:
–Esa afirmación carece de fundamento. ¿Cómo puede la repetición de una palabra conducirnos al Ser? Eso es como decir que si repitiéramos pan, pan, pan, se haría realidad el pan y se manifestaría.
El yogui se encaró con el incrédulo y le gritó:
–Siéntate ahora mismo, sinvergüenza.
El incrédulo se llenó de rabia.
Era tal su incontrolada ira que comenzó a temblar, y furioso vociferó:
–¿Cómo te atreves a hablarme de ese modo? ¿Y tú te dices un hombre santo y vas insultando a los otros?
Entonces, con mucho afecto y ternura, el yogui le dijo:
–Siento mucho haberte ofendido.
Discúlpame. Pero, dime, ¿qué sientes en este momento?
–¡Me siento ultrajado!
Y el yogui declaró:
–Con una sola palabra injuriosa te has sentido mal. Fíjate el enorme efecto que ha ejercido sobre ti. Si esto es así, ¿por qué el vocablo que designa al Ser no va a tener el poder de transformarte?

Leyenda de India.

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