viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ AÑO 2011.


Finaliza el 2010 y empieza un año que será aún mejor para todos.
Gracias Amigos por compartir sus opiniones, reflexiones y tiempo en este blog.
Aprendiendo mutuamente y disfrutando de la sabiduría de Oriente.
Felicidades y Paz para todos.
Oz.

jueves, 30 de diciembre de 2010

SABIDURÍA CHINA.


"El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las tiene."

"El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos."


"Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad."


"Incluso las torres más altas empiezan en el suelo."

"Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca."


Sabiduría China.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

PROVERBIOS ANTIGUOS DESDE CHINA.


“Afortunado el que vive tiempos aburridos."


"Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó."

"Ama a tus vecinos, pero no te deshagas de la cerca."

"Disfruta la vida, es más tarde de lo que crees."



"El bien que hicimos la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana."


Proverbios desde China.

martes, 28 de diciembre de 2010

EL LORO.


Esta es la historia de un loro muy contradictorio. Desde hacía un buen número de años vivía enjaulado, y su propietario era un anciano al que el animal hacía compañía. Cierto día, el anciano invitó a un amigo a su casa a deleitar un sabroso té de Cachemira.
Los dos hombres pasaron al salón donde, cerca de la ventana y en su jaula, estaba el loro. Se encontraban los dos hombres tomando el té, cuando el loro comenzó a gritar insistente y vehementemente:
–¡Libertad, libertad, libertad!
No cesaba de pedir libertad. Durante todo el tiempo en que estuvo el invitado en la casa, el animal no dejó de reclamar libertad. Hasta tal punto era desgarradora su solicitud, que el invitado se sintió muy apenado y ni siquiera pudo terminar de saborear su taza. Estaba saliendo por la puerta y el loro seguía gritando: !Libertad, libertad!.
Pasaron dos días. El invitado no podía dejar de pensar con compasión en el loro. Tanto le atribulaba el estado del animalillo que decidió que era necesario ponerlo en libertad. Tramó un plan. Sabía cuándo dejaba el anciano su casa para ir a efectuar la compra. Iba a aprovechar esa ausencia y a liberar al pobre loro. Un día después, el invitado se apostó cerca de la casa del anciano y, en cuanto lo vio salir, corrió hacia su casa, abrió la puerta con una ganzúa y entró en el salón, donde el loro continuaba gritando: !Libertad, libertad! Al invitado se le partía el corazón.
¿Quién no hubiera sentido piedad por el animalito? Presto, se acercó a la jaula y abrió la puertecilla de la misma. Entonces el loro, aterrado, se lanzó al lado opuesto de la jaula y se aferró con su pico y uñas a los barrotes de la jaula, negándose a abandonarla. El loro seguía gritando: !Libertad, libertad!
Como este loro, son muchos los seres humanos que dicen querer madurar y hallar la libertad interior, pero que se han acostumbrado a su jaula interna y no quieren abandonarla.

Leyenda de India.

lunes, 27 de diciembre de 2010

EL BUSCADOR ESPIRITUAL.


Un buscador espiritual viajó a la India en su afán por encontrar y entrevistar a un verdadero iluminado, a un jivanmukta o liberado-viviente.
Viajó durante meses por el país. Se trasladó de los Himalayas al cabo de la Virgen, del estado de Maharahstra al de Bengala. Recorrió montañas, dunas, desiertos, ciudades y pueblos.
Recabó mucha información y, por fin, halló, según todos los testimonios, un verdadero hombre realizado. Por fin, podría llevar a cabo su ansiado encuentro.
El graznido de los cuervos quebraba el silencio de una tarde apacible y dorada. El hombre realizado se hallaba bajo un frondoso rododendro, en actitud meditativa. El visitante lo saludó cortésmente, se sentó a su lado y preguntó:
–Antes de que usted hallase la realización, ¿se deprimía?
–Sí, claro, a veces -repuso tranquilamente el jivanmukta.
El buscador hizo una segunda pregunta:
–Dígame, y ahora, después de su iluminación, ¿se deprime a veces?
Una leve y hermosa sonrisa se dibujó en los labios del jivanmukta. Penetró con sus límpidos ojos los de su interlocutor y contestó:
–Sí, claro, a veces, pero ya ni me importa ni me incumbe.

Cuando cesa la identificación con tus procesos psicomentales, ya nada puede encadenarte ni implicarte. Eres como un bambú vacío por el que libremente circula la energía universal

Leyenda de India.

domingo, 26 de diciembre de 2010

LA MADERA DE SÁNDALO.

Era un hombre que había oído hablar mucho de la preciosa y aromática madera de sándalo, pero que nunca había tenido ocasión de verla. Había surgido en él un fuerte deseo por conocer la apreciada madera de sándalo. Para satisfacer su propósito, decidió escribir a todos sus amigos y solicitarles un trozo de madera de esta clase. Pensó que alguno tendría la bondad de enviársela. Así, comenzó a escribir cartas y cartas, durante varios días, siempre con el mismo ruego: Por favor, enviadme madera de sándalo. Pero un día, de súbito, mientras estaba ante el papel, pensativo, mordisqueó el lápiz con el que tantas cartas escribiera, y de repente olió la madera del lápiz y descubrió que era de sándalo.

Si la percepción está embotada, se estrella en las apariencias de las cosas.

Leyenda de India.

sábado, 25 de diciembre de 2010

FRASES DE GANDHI.

"En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle."


"Imperfecto como soy, comencé con hombres y mujeres imperfectos, por un océano sin rutas."


"La plegaria no es un entretenimiento ocioso para alguna anciana. Entendida y aplicada adecuadamente, es el instrumento más potente para la acción."


"Humildemente me esforzaré en amar, en decir la verdad, en ser honesto y puro, en no poseer nada que no me sea necesario, en ganarme el sueldo con el trabajo, en estar atento siempre a lo que como y bebo, en no tener nunca miedo, en respetar las creencias de los demás, en buscar siempre lo mejor para todos, en ser un hermano para todos mis hermanos."


Mahatma Gandhi.

viernes, 24 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD.

Feliz Navidad para ustedes amigos que me han acompañado en estos blogs desde hace más de un año, expresando sus opiniones, e impulsándome a continuar publicando y aprendiendo junto a ustedes.
Una muy feliz Navidad y muchas gracias por estar presentes en los blogs.
Un gran saludo, Oz.

jueves, 23 de diciembre de 2010

LO ESENCIAL Y LO TRIVIAL.


Un hombre se perdió en el desierto. Estaba a punto de perecer de sed cuando aparecieron algunas mujeres que venían en una caravana. El hombre, al borde de la muerte, gritó pidiendo auxilio. Cuando las mujeres se aproximaron a él y lo rodearon, pidió urgentemente agua. Las mujeres empezaron a mirarlo con detenimiento y comenzaron a preguntarse cómo querría el hombre que le sirvieran el agua.
¿Preferiría en copa de cristal o en una taza?, ¿en un recipiente de oro o de plata?, ¿tal vez en una jarra?
Ellas hablaban y hablaban interesándose por el objeto, pero, entretanto, el hombre iba agonizando por la ausencia de agua.

Hay un área de ignorancia en la mente humana que la inclina a lo irrelevante y trivial, obnubilando la conciencia de lo Real.

Leyenda de India.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

EL ARTE DE LA OBSERVACIÓN.


.

El discípulo llegó hasta el maestro y le dijo:
–Guruji, por favor, te ruego que me impartas una instrucción para aproximarme a la verdad. Tal vez tú dispongas de alguna enseñanza secreta.
Después de mirarle unos instantes, el maestro declaró:
–El gran secreto está en la observación. Nada escapa a una mente observadora y perceptiva. Ella misma se convierte en la enseñanza.
–¿Qué me aconsejas hacer?
–Observa -dijo el gurú-. Siéntate en la playa, a la orilla del mar, y observa cómo el sol se refleja en sus aguas. Permanece observando tanto tiempo como te sea necesario, tanto tiempo como te exija la apertura de tu comprensión.
Durante días, el discípulo se mantuvo en completa observación, sentado a la orilla del mar. Observó el sol reflejándose sobre las aguas del océano, unas veces tranquilas, otras encrespadas. Observó las leves ondulaciones de sus aguas cuando la mar estaba en calma y las olas gigantescas cuando llegaba la tempestad. Observó y observó, atento y ecuánime, meditativo y alerta. Y así, paulatinamente, se fue desarrollando su comprensión.
Su mente comenzó a modificarse y su conciencia a hallar otro modo mucho más rico de percibir.
El discípulo, muy agradecido, regresó junto al maestro.
–¿Has comprendido a través de la observación? -preguntó el maestro.
–Sí -repuso satisfecho el discípulo-. Llevaba años efectuando los ritos, asistiendo a las ceremonias más sagradas, leyendo las escrituras, pero no había comprendido. Unos días de observación me han hecho comprender.
El sol es nuestro ser interior, siempre brillante, autoluminoso, inafectado. Las aguas no le mojan y las olas no le alcanzan; es ajeno a la calma y la tempestad aparentes. Siempre permanece, inalterable, en sí mismo.
-Ésa es una enseñanza sublime -declaró el gurú-, la enseñanza que se desprende del arte de la observación.
Todos los grandes descubrimientos se han derivado de la observación diligente. No hay mayor descubrimiento que el del Ser.
Observa y comprende.

Leyenda de India.

martes, 21 de diciembre de 2010

LOS CIEGOS Y EL ELEFANTE.


Se hallaba el Buda en el bosque de Jeta cuando llegaron un buen número de ascetas de diferentes escuelas metafísicas y tendencias filosóficas.
Algunos sostenían que el mundo es eterno, y otros, que no lo es; unos que el mundo es finito, y otros, infinito; unos que el cuerpo y el alma son lo mismo, y otros, que son diferentes; unos, que el Buda tiene existencia tras la muerte, y otros, que no. Y así cada uno sostenía sus puntos de vista, entregándose a prolongadas polémicas. Todo ello fue oído por un grupo de monjes del Buda, que relataron luego el incidente al maestro y le pidieron aclaración. El Buda les pidió que se sentaran tranquilamente a su lado, y habló así:
–Monjes, esos disidentes son ciegos que no ven, que desconocen tanto la verdad como la no verdad, tanto lo real como lo no real. Ignorantes, polemizan y se enzarzan como me habéis relatado. Ahora os contaré un suceso de los tiempos antiguos. Había un maharajá que mandó reunir a todos los ciegos que había en Sabathi y pidió que los pusieran ante un elefante y que contasen, al ir tocando al elefante, qué les parecía. Unos dijeron, tras tocar la cabeza: Un elefante se parece a un cacharro; los que tocaron la oreja, aseguraron: Se parece a un cesto de aventar; los que tocaron el colmillo: Es como una reja de arado; los que palparon el cuerpo: Es un granero. Y así, cada uno convencido de lo que declaraba, comenzaron a querellarse entre ellos.
El Buda hizo una pausa y rompió el silencio para concluir:
–Monjes, así son esos ascetas disidentes: ciegos, desconocedores de la verdad, que, sin embargo, sostienen sus creencias.

La visión parcial entraña más desconocimiento que conocimiento.

Leyenda de India.

lunes, 20 de diciembre de 2010

EL TIGRE QUE BALABA.


Al atacar a un rebaño, una tigresa dio a luz y poco después murió. El cachorro creció entre las ovejas y llegó él mismo a tomarse por una de ellas, y como una oveja llegó a ser considerado y tratado por el rebaño.
Era sumamente apacible, pacía y balaba, ignorando por completo su verdadera naturaleza. Así transcurrieron algunos años.
Un día llegó un tigre hasta el rebaño y lo atacó. Se quedó estupefacto cuando comprobó que entre las ovejas había un tigre que se comportaba como una oveja más. No pudo por menos que decirle:
–Oye, ¿por qué te comportas como una oveja, si tú eres un tigre?
Pero el tigre-oveja baló asustado.
Entonces el tigre lo condujo ante un lago y le mostró su propia imagen.
Pero el tigre-oveja seguía creyéndose una oveja, hasta tal punto que cuando el tigre recién llegado le dio un trozo de carne ni siquiera quiso probarla.
–Pruébala -le ordenó el tigre.
Asustado, sin dejar de balar, el tigre-oveja probó la carne. En ese momento la carne cruda desató sus instintos de tigre y reconoció de golpe su verdadera y propia naturaleza.

El ser humano común está tan identificado con la burda máscara de su personalidad y su ego que desconoce su genuina y real naturaleza.

Leyenda desde India.

domingo, 19 de diciembre de 2010

TAOISMO.


"La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos."

"El que proyecta muchas cosas, encuentra muchos obstáculos para realizarlas."

"De los buenos líderes, la gente no nota su existencia. A los casi buenos, la gente les honrará y alabará. A los mediocres, les temerán y a los peores les odiarán. Cuando se haya completado el trabajo de los mejores líderes, la gente dirá: «lo hemos hecho nosotros»."

"Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe."
Lao Tse.

sábado, 18 de diciembre de 2010

TAO.


El Tao que puede conocerse no es el Tao.
La sustancia del Mundo es solo un nombre para el Tao.
Tao es todo lo que existe y puede existir;
El Mundo es solo un mapa de lo que existe y puede existir.
Las experiencias externas sirven para sentir el Mundo,
Y las experiencias internas, para comprenderlo.
Los dos tipos de experiencia son lo mismo dentro del Tao;
Son diferentes solo entre los hombres.
Ninguna experiencia puede contener al Tao
El cual es infinitamente más grande y más sutil que el Mundo.


Tao Te Ching.
Lao Tse.

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA HIJA.


Nacida en un bote, criada a la orilla de las aguas, acababa de cumplir dieciséis años la hija del encargado de la barcaza. Su padre había recibido días atrás la orden de reunir cuantos barcos pudiera y preparar el muelle para esperar la llegada de un numeroso ejército. Trabajó día y noche sin descansar, hasta que, por fin, en la víspera de la llegada de las tropas lo dejó bien preparado. Pidió a su hija traer unas jarras de vino y mucha carne para convidar a todos sus ayudantes por el sacrificio y la buena labor. Cenaron, bebieron y cantaron. Vencidos por el cansancio y el alcohol, al cabo de un rato todos se quedaron dormidos.
Al día siguiente, muy temprano, llegó el ejército. Al encontrarlos profundamente dormidos, se puso furioso el general. No esperaba encontrar a los a quienes custodiaban el puerto roncando de ebriedad, en vez de ser recibido con diligencia. Ordenó ejecutar al encargado dé la barcaza por incumplimiento de la ley militar.
Minutos antes de la ejecución se presentó la chica, poniéndose de rodillas ante el general furibundo.
—Yo soy la hija del encargado que usted acaba de condenar. Para cumplir su orden, mi padre y todos sus ayudantes han trabajado día y noche sin un respiro. Anoche terminaron agotados, pero felices de haber concluido los preparativos. Y para que la travesía sea un éxito, rindieron culto al dios de las aguas para pedir su protección. En estas ceremonias siempre se bebe vino para bendecir la suerte de los que van a cruzar el río. Mi padre no bebe nunca, pero bebió por una exitosa travesía. Le suplico que le perdone esta negligencia.
El general vaciló un momento, pero finalmente dijo terminantemente:
—Para el ejército no hay indulgencia alguna ante la falta de disciplina. No puedo anular el castigo.
La chica no se desanimó. Sentía la imperiosa necesidad de salvar al ser más querido del mundo:
—Yo fui la que les compró vino. Si hay que castigar a alguien, yo soy la culpable.
El general rechazó el ofrecimiento de la doncella.
—No, esto no es culpa tuya.
—Pero si tuvieran que matarlo, esperen a que salga de su estado ebrio, para que sepa el motivo —imploró la doncella.
El general accedió a tal sugerencia y ordenó proceder a la travesía inmediatamente. Enseguida, el primer grupo de soldados se embarcó. El general también se subió a un bote pequeño, pero faltaba un remero. Al verlo, la chica se ofreció para tal trabajo. Subió al barco con gran agilidad y empezó a remar con maestría. El general elogió a la muchacha por su voluntad y su disposición. Mientras remaba, la joven empezó a cantar:
Aguas del río que corren tumultuosas,
¿por qué lloráis la muerte del jefe de barcas? Remo con el empeño de mi tristeza, para impedir la consumación de la injusticia.
El general se conmovió con esa cancioncilla que la muchacha compuso espontáneamente. Pero se bajó del barco sin decir nada. La joven condujo al barco a la vuelta. Y entonando así su triste melodía cruzó varias veces el río transportando oficiales y soldados. Al final de la jornada, cuando todas las tropas cruzaron el río, el general premió la colaboración de la joven absolviendo a su padre.


Leyenda de China.

jueves, 16 de diciembre de 2010

FRASES DE KRISHNAMURTI.

Sobre la liberación:
“La liberación no es para los pocos, para los elegidos, los selectos. Es para todos cuando hayan cesado de crear karma.”


“La liberación es vida y cesación de vida. Es como un gran fuego, y cuando ustedes entran en él se vuelven la llama y entonces brotan como chispas, que son parte de esa llama.”
Jiddu Krishnamurti.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

FRASES DE DALAI LAMA.


“Para crear una paz interior, lo más importante es la práctica de la compasión y el amor, la compresión y el respeto por los seres humanos. Los más poderosos obstáculos para ello son la ira y el odio, el temor y el recelo. De modo que, mientras la gente habla de desarme en el mundo entero, cierto tipo de desarme interno es prioritario.”



“La compresión genuina entre los seres humanos, no es simplemente una cuestión religiosa, sino una condición para sobrevivir.Creo que ésa es la religión universal.Hay aspectos en los cuales las diferentes religiones pueden aprender unas de otras, pero no por ello deben resignar sus respectivas identidades. Los cristianos, por ejemplo, pueden encontrar de utilidad las técnicas budistas para desarrollar la concentración, o los prodigios de la meditación.También hay muchas técnicas que apuntan a desenvolver la tolerancia, la compasión, el amor y la amabilidad. De la misma manera, los budistas pueden encontrar que las prácticas cristianas de acción social son una gran ayuda y que lo conduce a su entrenamiento mental.”



“Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo.”


Dalai Lama.

martes, 14 de diciembre de 2010

PROVERBIOS JAPONESES.


“El caballo viejo no olvida el camino.”


“La resignación se parece al coraje como el fuego al acero.”


“Ningún exceso es bueno, ningún poco es bastante.”


“La alabanza es el principio del desprecio.”


Proverbios de Japón.

lunes, 13 de diciembre de 2010

PROVERBIOS DESDE CHINA.


“El que de joven no es acucioso, llegando a viejo en vano se lamentará.”


“Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.”


“Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.”


“Lo que se pierde a la salida del sol, se recupera a su puesta.”


Sabiduría de China.

domingo, 12 de diciembre de 2010

CONFUCIO (LA PELÍCULA).

Disfruta el trailer de la película basada en la vida del pensador chino, Confucio, protagonizada por el afamado actor Chow Yun Fat, protagonista de la película El Tigre y el Dragón, ganadora del Oscar al mejor film extranjero.



sábado, 11 de diciembre de 2010

LAS CUATRO VIRTUDES CARDINALES.


Toda la doctrina moral del Confucionismo se basa en los que Confucio denominó “Las Cuatro Virtudes Morales”.

Benevolencia: es el concepto chino del Jen, o lo que es lo mismo: humanidad, perfecta virtud y sentido moral, siempre que el hombre tenga: cortesía, magnanimidad, buena fe, diligencia y bondad.
Confucio dijo en cierta ocasión: “Jen es amar a la gente”.

Piedad Filial: Amor y respeto hacia los padres, los ancianos y hacia las autoridades del Estado.

Sinceridad: Es el nombrar las cosas y hechos según la realidad.

Propiedad: Hacer bien lo que se hace, hacerlo con propiedad.

Sobre estos puntos giran todas las normas éticas del Confucionismo, con sus deberes y obligaciones.

Confucio.

viernes, 10 de diciembre de 2010

REFLEXIONES DE DALAI LAMA.


“Existen terrenos muy claros para desarrollar relaciones más estrechas entre las distintas religiones y esto es muy importante hoy en día. Hay signos positivos en esta dirección. Hay una mayor compresión entre la comunidad del budismo tibetano y los monjes y monjas cristianos. Nosotros, los tibetanos, tenemos que aprender muchas cosas de las demás tradiciones.”



“Cristianos y budistas comparten básicamente la misma enseñanza y la misma meta. Al comprendernos, desarrollaremos respeto en forma natural. De este respeto surgirá una verdadera armonía y la capacidad para realizar esfuerzos conjuntos.”



“Una mente lúcida y un buen corazón acompañados por sentimientos cálidos, son las cosas más importantes. Si la mente no se dirige a los pensamientos positivos y elevados, nunca podremos hallar la felicidad.”



“El éxito y el fracaso depende de la sabiduría y la inteligencia, que nunca pueden funcionar apropiadamente bajo la influencia de la ira.”



Dalai Lama.

jueves, 9 de diciembre de 2010

ANTIGUOS PROVERBIOS DE CHINA.


“Aquel que cría un cachorro de tigre debe estar preparado para ser herido por él.”


“Apenas se calma una ola, surge otra.”


“Al beber agua, acuérdate de la fuente.”


“Cuando la garza y la almeja riñen, el beneficiado es el pescador.”


“Hasta un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique.”



Proverbios de China.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

LA TÓRTOLA Y LA LECHUZA.


Cuando al Buda le insultaban, sus discípulos le pedían cambiar de localidad, pero el maestro respondía: “Y si la gente nos sigue insultando allí, ¿adónde podemos ir?” En este sentido, la siguiente historia es muy sugerente.
Una lechuza y una tórtola habían hecho buena amistad. Cierto día la lechuza estaba preparando sus cosas para irse, cuando llegó la tórtola y le preguntó:
—¿Te vas? ¿Adónde?
—Lejos de aquí —repuso la lechuza—, hacia el este.
—¿Por qué? —preguntó su amiga.
—Te diré la verdad. A la gente de por aquí no le gusta mi graznido. Así que se ríen de mí o me insultan o me desprecian. Por esa razón me mudo.
La tórtola reflexionó unos instantes y dijo:
—Voy a explicarte algo. Si tienes la capacidad para cambiar tu graznido, adelante, vete; me parece estupendo. Pero, si no puedes cambiarlo, entonces, ¿qué objeto tiene que te mudes? La gente del este se sentirá disgustada por tu graznido y tendrá la misma reacción que la de aquí. Y encima habrás viajado en balde.

Leyenda de China.

martes, 7 de diciembre de 2010

FRASES CÉLEBRES DE BUDA.


"La vigilancia y la lucidez son los senderos de la inmortalidad. Los que vigilan no mueren. La negligencia es el sendero de la muerte. Los negligentes son como si ya estuvieran muertos."


"El querer a ciegas es amar a solas"



"El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, un verdad, un insensato."



"No hay incendio como la pasión; no hay ningún mal como el odio."


Buda.

lunes, 6 de diciembre de 2010

SABIDURÍA DESDE CHINA.


“A veces es preferible callar y pasar por tonto, que abrir la boca y confirmarlo.”



“Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el Camino.”



“Ama más a tus amigos cuando menos lo merezcan, porque es cuando más lo necesitan.”



“Si el cuerpo es derecho, no importa que la sombra sea torcida.”



Sabiduría desde China.

domingo, 5 de diciembre de 2010

INDIRA GANDHI.


“La Historia es el mejor maestro con los pupilos distraídos.”


“El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.”



“La fuerza de una nación, depende en última instancia de lo que puede hacer por su cuenta, y no de lo que puede pedir prestado.”



“Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y personalidad.”



Indira Gandhi.


sábado, 4 de diciembre de 2010

GANDHI.


"Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria."



"En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle."



"El día que pueda tocar una estrella, ese día dejaré de vivir en un país tan injusto."



“La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la Humanidad?”



“Debemos convertirnos en el cambio que esperamos ver.”



Mahatma Gandhi.

viernes, 3 de diciembre de 2010

FRASES DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA.


“La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón.”



“Sin un corazón lleno de amor y sin unas manos generosas, es imposible curar a un hombre enfermo de su soledad.”


Madre Teresa de Calcuta.

jueves, 2 de diciembre de 2010

LA PRINCESA DE LAS NUBES.


Nacido en buena familia, Daye era un niño guapo y muy inteligente. Cuando tenía diecisiete años se convirtió en el joven más solicitado de su pueblo. Venían los casamenteros casi todos los días para recomendarle chicas guapas de buena familia. Pero sus padres los rechazaron tajantemente, porque el padre de Daye había tenido un sueño, en el que un viejo inmortal le anunció que su hijo tenía que casarse con la Princesa de las Nubes. Pasaron dos años, al ver que no venía la anunciada novia de su hijo, los padres se ponían cada vez más nerviosos, porque ningún casamentero volvió a pisar su casa. Se arrepintieron de no haber escogido una chica de buena familia para su hijo.
Un día, cuando Daye estaba leyendo en su estudio, súbitamente una agradable fragancia le llamó la atención. Levantó la cabeza y vio a una joven bellísima entrando por su puerta. Varias criadas vestidas con fina seda y de buen porte le seguían el paso. Enseguida, su estudio se perfumó de un aroma embriagador y se iluminó con la extraordinaria presencia femenina.
El joven quedó totalmente sorprendido de la extraordinaria aparición de la bellísima y elegante dama en su casa. Se puso sonrojado y un poco cohibido, pero acertó a decir algo que podía encajar en esa situación:
—¡Dichosos ojos que ven la hermosura que ennoblece mi casa! La bella visitante sonrió dulcemente, tapándose los dientes de perlas con la larga manga de seda. En eso, una de las criadas dijo:
—La dama es la Princesa de las Nubes. Venimos de la Residencia Celestial.
Daye se quedó casi anonadado con la súbita aparición de la Princesa tan largamente esperada. Hechizado por la belleza de la lindísima mujer, se quedó en el acto enamorado. Pero la emoción le robó las palabras. Por rubor, la joven tampoco encontraba de momento tema de conversación. Los dos se quedaron durante un buen rato, que se interrumpió, afortunadamente, con la intervención de una criada inteligente, quien puso entre los dos un tablero de damas chinas.
Nunca antes Daye había perdido una partida en el pueblo, pero hoy no podía ganar de ninguna manera a la Princesa de las Nubes. Antes de despedirse, la bella mujer le dejó mil monedas de oro para que construyera una casa, y quedaron en verse cuando estuviese concluida la obra. La Princesa se fue, dejando en el joven enamorado una viva añoranza.
Antes de que pasaran dos meses, la nueva casa quedó construida y amueblada. Esa misma noche se presentó misteriosamente la princesa. El joven le pidió la mano, pero la princesa le dijo:
—Si nos casamos, podemos vivir juntos sólo seis años. En cambio, podemos ser amigos durante treinta años. Tienes que elegir.
—Vamos a casarnos primero dijo Daye—, luego veremos lo que se puede hacer después.
Esa misma noche se casaron. Vivieron seis años juntos impregnados de felicidad. Tuvieron un hijo y una hija. Parecía que iban a vivir toda la vida felices, hasta el punto que Daye perdió la noción del tiempo y olvidó la separación anunciada. Un buen día desapareció misteriosamente la Princesa de las Nubes. Daye se acordó repentinamente de que ese día se cumplía el sexto aniversario de su matrimonio y comprendió que toda opción inevitablemente comporta una renuncia.

Leyenda de China.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

KRISHNAMURTI.


“El yo es insaciable, no hay ningún medio de satisfacerlo. Es como una vasija agujereada, como un pozo sin fondo que no se puede llenar nunca”


“El temor, el miedo, el anhelo de seguridad, de protección, llevan al hombre a formar partidos políticos o agrupaciones religiosas, con las cuales se identifica… así las diferencias nacen, los antagonismos se desarrollan y las guerras continúan”.

martes, 30 de noviembre de 2010

BUDISMO.


“Como el viajero que al volver de un largo viaje, es recibido por su familia y amigos, del mismo modo las buenas obras hechas en esta vida, nos recibirán en la otra, con la alegría de dos amigos que se vuelven a encontrar.”



“Es fácil ver las faltas de los demás, pero ¡qué difícil es ver las nuestras propias! Exhibimos las faltas de los demás como el viento esparce la paja, mientras ocultamos las nuestras como el jugador tramposo esconde sus dados.”



“La meta principal es la autorrealización intima del Ser, no debe descuidarse por las metas secundarias, y el mejor servicio que puede hacerse a los demás es la liberación de uno mismo”



"En verdad que vivimos felices si no odiamos a aquellos que nos odian, si entre hombres que nos odian habitamos libres de rencor".


Buda.

lunes, 29 de noviembre de 2010

MAHATMA GANDHI.


"La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable."



"La mujer es la compañera del hombre, dotada de las mismas capacidades mentales. Ella tiene derecho a participar en los mas mínimos detalles en las actividades del hombre, y tiene el mismo derecho que él a la libertad".



"La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad."



"La enfermedad es el resultado no sólo de nuestros actos sino también de nuestros pensamientos."


Mahatma Gandhi.

domingo, 28 de noviembre de 2010

LAO TSE.


“El buen hombre es el maestro del malo, y el mal hombre es la lección del bueno.”

sábado, 27 de noviembre de 2010

ENSEÑANZAS DE BUDA.


“Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey...”



“Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona.”



“¿Para qué hacer cosas de las que luego tendrás que arrepentirte? No es necesario vivir con tantas lágrimas. Haz sólo lo que esté bien, aquello de lo que no tengas que arrepentirte, aquello cuyos dulces frutos recogerás con alegría.”



“La meta principal es la autorrealización intima del Ser, no debe descuidarse por las metas secundarias, y el mejor servicio que puede hacerse a los demás es la liberación de uno mismo.”


Buda.

viernes, 26 de noviembre de 2010

LA CALIGRAFÍA DE WANG YIZHI.


Todas las mañanas, después de varias horas de práctica, Wang Yizhi, el famoso calígrafo aclaraba los pinceles y tinteros en el estanque de loto frente a su puerta. Luego, antes del desayuno, daba un paseo para contemplar los gansos blancos nadando en el Lago del Oeste. Le llamaba siempre la atención el movimiento gracioso de sus patas, que, según los maestros de la caligrafía, se asemejan al movimiento de la muñeca cuando se escribía al estilo de la “hierba”.
Acostumbraba a escribir con el índice de la mano en su pantalón imitando los caracteres inscritos en las antiguas estelas de piedra vistas en sus repetidos viajes culturales por China. Estos hábitos le atrajeron frecuentes quejas de su mujer, porque las aguas del estanque quedaban totalmente negras de tinta y las ropas se desgastaban rápidamente en la zona donde trazaba diariamente los ideogramas con los dedos. Pero gracias a esa constancia y concentración, se consagró como el mejor calígrafo de la historia de China.
Dado el alto prestigio de su arte, sus obras estaban muy cotizadas. Todo el mundo andaba en busca de una caligrafía suya, bien para embellecer las paredes de las mansiones, bien para enriquecer sustancialmente las colecciones caligráficas. Un rótulo de su puño y letra podía hacer prosperar un negocio; una cuantiosa deuda se amortizaba con un abanico que llevaba su puño y letra.
Había un monje pobre que anhelaba una copia del Libro de la moral con su letra para atesorarlo en el templo budista. Ni él ni el templo tenían dinero para comprar tan cara obra de arte. Pero al enterarse de la afición a los gansos, se le ocurrió una magnífica idea. Compró una manada de gansos pequeños en el mercado y los crió con sumo cuidado durante varios meses. Un día, cuando el calígrafo paseaba por la orilla del lago, quedó maravillado de la blancura de los gansos del monje y la gracia y armonía de sus movimientos.
¿De quién son estas criaturas tan graciosas? —preguntó.
El monje que contemplaba el asombro del artista sintió gran satisfacción y creyó llegado el momento:
—Son del Buda. Porque su santo espíritu les ha conferido la elegancia natural, y la pureza de su amor les ha dado la blancura. Son suyos, mi señor, desde este momento, si son de su agrado.
—Desde luego que sí, ¿pero cómo se los voy a pagar?
—Nuestro templo es un lugar sobrio pero sagrado. No hay ninguna decoración mejor que una copia del Libro de la moral. Si nos pudiera hacer el favor, la gente que va a rezar apreciaría su arte y se iluminaría con la norma de la buena conducta.
Al día siguiente se presentó el maestro de caligrafía en el templo con un manojo de pinceles y su tintero tallado con un dragón. Unos días después obsequió al templo budista con una verdadera obra de arte: la copia entera del Libro de la moral.

Leyenda de China.

jueves, 25 de noviembre de 2010

SABIDURÍA MILENARIA DE INDIA.


“El hombre que no es afectado por los sentidos; ni por el placer ni por el dolor, éste es merecedor de vida eterna.”



“Aquel que abandona su mente al ímpetu de los turbulentos sentidos, ve pronto extraviada su razón como barquilla arrastrada por las olas de un mar embravecido.”



"Mata la sensación; mira del mismo modo el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida, la victoria y la derrota".



"No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos"

miércoles, 24 de noviembre de 2010

CARTA DE MAHATMA GANDHI A ADOLF HITLER.


“Querido amigo,

Mis amigos han insistido para que le escriba por el bien de la humanidad. Pero he resistido a ese pedido, porque tengo el presentimiento de que cualquier carta de mi parte será para usted un acto de impertinencia.
Algo me dice que no debo ser calculador y debo hacerle mi pedido porque creo que de cualquier forma será útil.
Es muy claro que usted es actualmente la única persona en el Mundo que puede prevenir la guerra que puede reducir a la humanidad al estado más salvaje.
¿Está usted dispuesto a pagar el precio de un objetivo aún cuando no valga la pena como a usted le parece?
¿Escuchará el pedido de alguien que desestima el suceso de la guerra?
De todas formas me anticipo a pedirle perdón si me he equivocado en escribirle.

Lo recuerda, su amigo sincero
Mahatma Gandhi.”

martes, 23 de noviembre de 2010

EL COMANDANTE.


En las postrimerías de la primera dinastía, el reino Qin, que ostentaba la hegemonía dentro del imperio chino, realizaba frecuentes expediciones para anexionar nuevos territorios. Una vez, el poderoso ejército imperial sitió una ciudad estratégica del norte de China. Era muy peligrosa la situación, por lo que el rey de aquel país solicitó auxilio a otro reino del sur de China, el cual lo concedió inmediatamente con el fin de frenar la ambición expansionista del reino Qin. Un ejército compuesto de doscientos mil soldados salió urgentemente para socorrer a la capital sitiada.
El comandante general al frente de la expedición era un hombre arrogante y corrupto, que derrochaba el presupuesto militar en caprichos personales y grandes banquetes. A los pocos días se agotó el dinero y los soldados empezaron a pasar hambre. El comandante general ordenó detener la marcha a la espera de nuevos abastecimientos. Los soldados se amotinaron, mataron al corrupto jefe y eligieron al general Xiang Yu como nuevo comandante general.
El nuevo jefe ordenó reanudar el avance para cumplir la misión de socorro. Envió a una división para cortar la ruta de aprovisionamiento logístico del ejército enemigo, mientras que él dirigió personalmente al grueso de sus tropas en el paso del río fronterizo.
Una vez franqueada la frontera, se aproximaron a las tropas que sitiaban la capital extranjera. La batalla decisiva no tardaría en llegar. El nuevo comandante general ordenó que cada uno de los soldados llevara consigo la provisión de tres días y que rompieran todas las ollas. Quemaron el cuartel y hundieron todos los barcos para que nadie pudiera retroceder. Con eso se agotó toda posibilidad de retirada. Lo único que quedaba era luchar hasta el final para derrotar a los invasores.
Impulsados por la necesidad vital de ganar la batalla, sin ninguna esperanza de retirarse con vida, los oficiales y soldados se lanzaron contra los enemigos como tigres bajando de las montañas. Realizaron nueve ataques y causaron tremendas bajas en el ejército invasor. Algunos generales enemigos, no pudiendo resistir las acometidas, se rindieron. Otros fueron detenidos o murieron en la batalla. En poco tiempo el potente ejército del reino Qin se diezmó por completo.
La victoria de esa operación fue rotunda. No sólo salvó a un reino, sino también debilitó esencialmente la Dinastía Qin. Corno consecuencia de ese acontecimiento, la primera dinastía de China sucumbió al cabo de dos años.
En China, cuando alguien quiere ejecutar un plan asumiendo todos los riesgos que ello implique y descartando todas las demás alternativas, se suele aludir este hecho con la típica expresión de “romper la olla y hundir los barcos”.

Leyenda de China.

lunes, 22 de noviembre de 2010

FRASES DEL BUDISMO.


“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu propia mente disciplinada.”



“Disfruta vigilando, cuida tu propia mente, sácate a ti mismo del camino de la miseria, como se hace con el elefante que se ha metido en el barro.”



“Al igual que la leche fresca no se vuelve agria de golpe, tampoco los frutos de las malas acciones llegan de repente. Su malicia permanece escondida, como el fuego entre las brasas.”



“El hombre que tiene miedo, busca refugio en los montes, en los bosques sagrados o en los templos. Sin embargo tales refugios no sirven, pues allí donde vaya, sus pasiones y sus sufrimientos lo acompañarán.”


Buda.

domingo, 21 de noviembre de 2010

EL ALUMNO.

Era un profesor que destacaba por su rigor y adusto carácter. Golpeaba con una vara a sus alumnos en cuanto éstos cometían una falta. Cierto día, el severo profesor descubrió a uno de sus alumnos copiando en el examen y le dijo que al día siguiente quería verlo en su despacho para tomar medidas muy serias. El alumno ya sabía muy bien qué clase de medidas iban a ser.
A la mañana siguiente, el alumno llegó tarde a la cita. Se disculpó.
—Perdóneme, profesor. Mi tardanza ha sido debida a que he heredado una buena suma de onzas de oro y estaba haciendo planes de cómo distribuirlas.
—¿Qué vas a hacer con tu fortuna? —inquirió el profesor.
—Lo tengo muy bien planeado. Invertiré una suma en hacerme una casa y amueblarla; otra parte en hacerme con los sirvientes oportunos; también daré una fiesta, y, por supuesto, utilizaré una buena parte para libros y otra para obsequiar con ella al hombre que más me ha enseñado en este mundo: mi profesor.
El profesor se sintió encantado y halagado. Apenas podía creérselo. Su ira se había desvanecido como el rocío al despuntar el sol.
Déjame que te corresponda —dijo el profesor—. Voy a invitarte a una opípara comida.
Comieron hasta hartarse y bebieron hasta emborracharse. En su embriaguez, empero, el precavido profesor preguntó:
—¿Has guardado bien seguras las onzas de oro?
¡Qué fatalidad, profesor! Créame que iba a guardarlas en un lugar muy seguro, cuando mi madre tropezó conmigo y me despertó. Busqué las onzas pero se habían esfumado.


Leyenda China.

sábado, 20 de noviembre de 2010

LAS TRES VISITAS.


Liu Bei era un caudillo militar del suroeste de China y tenía un ejército bien armado y muy disciplinado. Sin embargo, le faltaba un consejero con previsiones estratégicas que dominara el arte de la guerra. Andaba en su busca desde hacía bastante tiempo, sin resultados positivos. Estaba muy preocupado, ya que lo necesitaba realmente para conseguir nuevos triunfos militares. Por eso se emocionó sobremanera cuando se enteró de la existencia de un hombre muy inteligente, que se había retirado a una cabaña de la montaña como ermitaño.
Al día siguiente, acompañado de dos generales, salió para visitarlo. Cabalgaron durante toda la mañana para encontrar el sitio donde vivía el ermitaño. Era un lugar tranquilo, en la profundidad de la montaña, escondido entre tupidos árboles, por donde serpenteaba un riachuelo de aguas transparentes. Se apearon de los caballos y llamaron a la puerta de la cerca. Salió un criado joven que les informó que el señor había salido de mañana, sin dejarle dicho adónde se dirigía ni cuándo volvería.
Desanimado, Liu dejó un mensaje para el ermitaño pidiéndole que fuera a la capital a verlo por un asunto de primordial importancia. Esperó varias semanas, sin que se presentara el esperado hombre. Con la idea de encontrarlo esta vez, salió de nuevo con la comitiva. A medio camino, empezó a nevar y hacer mucho frío. Los dos generales trataron de disuadirlo del intento de encontrar a aquel hombre que le rehuía. Pero Liu insistió en que debía encontrarlo a toda costa.
Cuando por fin llegaron a la cabaña, ahora cubierta de nieve, se encontraron con el hermano del ermitaño, quien, para su gran desilusión, les dijo que el hombre había salido otra vez de excursión, probablemente para buscar a unos amigos ermitaños o a pasear por barco en las aguas verdes del sur. No tuvieron más remedio que volver otra vez a la capital, esperando que el ermitaño les fuera a visitar.
El ansiado ermitaño se hizo esperar todo el invierno. Cuando llegó la primavera, el caudillo decidió buscar otra vez al hombre de la cabaña. Antes de salir, pasó tres días de ayuno para purificar su mente. El día del viaje madrugó para bañarse y rezar por la buena suerte. Los dos generales, impulsivos y coléricos, manifestaron su disgusto:
—Para qué tanta devoción por traer a ese desgraciado. Déjenos ir a nosotros y lo traeremos atado con una cuerda.
El caudillo Liu reprimió su violencia y les ordenó la máxima discreción.
Cuando se aproximaban a la barraca, Liu y su comitiva se apearon a una distancia prudencial para acercase a pie. Esta vez tuvieron la buena nueva de que el ermitaño no había salido. Sin embargo, estaba durmiendo la siesta. El caudillo ordenó que los generales esperaran fuera de la tapia, y él mismo entró sin hacer ningún ruido. Esperó largo rato, impidiendo que el criado despertara a su amo. Uno de los dos guerreros se impacientó de la eterna espera, gritando:
Déjeme entrar e incendiar la cabaña a ver si despierta de una maldita vez!
La severa mirada del caudillo volvió a controlar la impulsividad del general, justo en el instante en que se oyó que bostezaba el durmiente en el interior. El criado quería entrar para informarle de la visita, pero Liu se lo impidió nuevamente. Esperaron otro largo rato, hasta que el ermitaño se desperezó de su larga siesta.
Al enterarse de la importante visita, conmovido y avergonzado, el ermitaño fue a cambiarse y volvió a salir para darles la bienvenida.
Esa misma tarde, el ermitaño salió de su cabaña para servirle al caudillo Liu de consejero. Durante largos años de guerra deslumbró a todo el mundo con su aguda inteligencia, su despierta lucidez y su comprobada lealtad. A pesar de las penalidades y la larga espera, el caudillo consiguió poner a su disposición al estratega más brillante de la época. Le ayudó a convertir su reino en una de las tres potencias de su tiempo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

SABIDURÍA BUDISTA.


"En verdad que vivimos felices si no odiamos a aquellos que nos odian, si entre hombres que nos odian habitamos libres de rencor".


“Una mente irreflexiva es un pobre techo. La lluvia de la pasión inundará la casa. Pero al igual que la lluvia no puede atravesar un techo fuerte, tampoco las pasiones pueden penetrar en una mente ordenada.”


“Sabios son aquellos que dominan el cuerpo, la palabra y la mente. Ellos son los verdaderos Maestros.”


“Como el viajero que al volver de un largo viaje, es recibido por su familia y amigos, del mismo modo las buenas obras hechas en esta vida, nos recibirán en la otra, con la alegría de dos amigos que se vuelven a encontrar.”


Buda.

jueves, 18 de noviembre de 2010

LAS BODAS.


El nuevo gobernador quedó sorprendido por lo desolado que era el distrito. No se había imaginado nunca que le esperaba un panorama tan desalentador: casas humildes ocupadas por gente pobre y deprimida, campos mal cultivados, casi abandonados. A los pocos días de haber llegado a su nuevo puesto de trabajo se enteró de las frecuentes inundaciones y sequías que azotaban la región y de los despiadados abusos que sufrían los campesinos. Para colmo, la superstición se convirtió en un medio eficaz de saqueo sistemático: casaban todos los años una hermosa doncella con el río, hundiéndola en sus profundas aguas.
El río Zhang atraviesa ese distrito en un recorrido caudaloso zigzagueante. Cada verano, en la temporada de la lluvia, las fuertes crecidas destruían los diques e inundaban los pueblos de las orillas. En los años de la sequía, los terratenientes, asociados con las brujas, difundieron la creencia de que el río necesitaba casarse con una nueva doncella todos los años para calmar su mal temperamento. Por lo tanto, cada primavera seleccionaban a la «dama del río» entre las muchachas pobres para casarlas con el río. Hacían ceremonias rituales para tan singular boda, subiendo a la desdichada en una barcaza frágil que se deshacía a los pocos kilómetros de navegación por las tormentosas aguas del río asesino. Obligaban a todas las familias a pagar por las «bodas del río». Los terratenientes y las brujas se enriquecían con el dinero recaudado, mientras que familias enteras de campesinos pobres emigraban a otros pueblos para salvar la vida de sus hijas o simplemente buscando un sitio menos inhóspito.
El nuevo gobernador tomó la decisión de erradicar este criminal rito supersticioso. Coincidía que era primavera y ya habían hecho todos los preparativos para un nuevo casamiento. El gobernador hizo público que haría acto de presencia en la ceremonia nupcial para pedir buen comportamiento del río.
Llegó el día señalado para las bodas del río. Una doncella, hermosamente ataviada, fue embarcada entre sollozos y forcejeo en la barcaza de sacrificio. Pero antes de que cortaran la cuerda de anclaje, ordenó el gobernador que quería ver a la novia del río. Después de examinarla con una mirada escrutadora, sentenció en voz alta:
—Esta chica no es muy guapa. Para contentar al río tenemos que elegir a la más hermosa. Pero hoy no nos da tiempo para dar con ella. ¿Por qué no enviamos a la maestra de brujería para avisar al río que espere dos días, y volveremos a hacer las bodas con una mujer más bella?
Dicho esto, ordenó a los guardias traer a la bruja y tirarla al río.
Poco después, viendo que la vieja no regresaba, comentó:
—Ella ya es muy mayor, está muy pesada; por tanto, que vayan su primera y segunda discípulas para ver qué tal va la negociación.
Dos brujas jóvenes fueron lanzadas a las aguas.
Había un silencio de muerte. Los curiosos se quedaron con la boca abierta. La sorpresa les contuvo incluso la respiración. El gobernador escuchó un buen rato y, al ver que no volvían con la respuesta deseada, dio una nueva orden:
—Es difícil vencer la terquedad del río sólo con mujeres. Hay que enviar a algunos hombres para ayudarlas en la tarea.
Dos terratenientes promotores de las bodas supersticiosas fueron arrojados al agua entre grandes exclamaciones de miedo y de ruegos de indulgencia. Poco a poco, la gente salía del asombro y empezaba a aplaudir y dar voces de júbilo con cada lanzamiento. Por primera vez en tantos años, la tragedia de la ceremonia se convirtió en un acto de justicia lleno de comicidad.
Cuando el gobernador, impaciente por tanta espera, se volvió a los terratenientes jóvenes, éstos se pusieron de rodillas, pálidos de terror, golpeando sin cesar el suelo con la cabeza en súplica de clemencia.
—Durante años —dijo el gobernador con indignación—, vosotros habéis estado engañando al pueblo con la mentira del casamiento del río. Ahora os dejo elegir: tiraros al río o devolver lo que habéis robado.
—Devolveremos todo, todo, con tal de no tirarnos al río —dijeron al unísono los aterrados terratenientes.
A partir de ese año, nunca se volvió a celebrar ninguna boda de esta índole. En cambio, el gobernador dirigió personalmente los trabajos de fortalecimiento de los diques y la canalización de las aguas, lo que no sólo amplió la superficie de riego, sino que también evitó las inundaciones. Empezó a prosperar ese distrito y el río no tuvo ninguna doncella más.

Leyenda China.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL PADRE.


Wang Hua era un pescador honrado y servicial. Estaba siempre dispuesto a ayudar a la gente necesitada. Un día, después de vender la pesca en el mercado, se encaminó a casa contemplando a un grupo de curiosos en la acera. En el centro del círculo había un viejo gritando en voz alta:
—Estoy a la venta. Me iré con el que me compre. Cómprame, hijo. Seré tu padre. Soy pobre ahora, pero te pagaré. Serás rico y noble.
Los curiosos se reían jocosamente. Algunos niños le tiraban piedras. El pescador se acercó y vio que el viejo estaba harapiento y sucio. Tenía una cara enjuta con los ojos hundidos. Posiblemente no habría comido en todo el día. Sintió compasión por el anciano. Sin vacilar ni un segundo, se dirigió al viejo con una reverencia:
—Padre, seré tu hijo. Ven conmigo a casa.
El padre adoptivo lo examinó durante unos segundos y, sin decir nada, lo siguió, mientras que los curiosos comentaban este peculiar trato con todo tipo de interpretaciones.
Al llegar a casa, el pescador sentó al anciano en el sillón y lo presentó a su mujer y a los niños. Toda la familia lo recibió con cordialidad. La nuera trajo enseguida una palangana llena de agua caliente y una muda de ropa. El mismo pescador lo peinó y le sirvió el té. Los niños lo miraban con ojos sorprendidos, preguntándole mil cosas. Pero el viejo no hizo mención alguna de su vida. Después de la cena, se acostó y concilió el sueño inmediatamente.
Al día siguiente, el pescador regresó a casa con el mejor pescado del día. Aunque la vida de esa gente era bastante austera, eran muy generosos con el viejo desconocido, convertido repentinamente en padre, suegro y abuelo.
Transcurrieron varios meses sin que la bondadosa familia hubiera mostrado ni un ápice de mezquindad. Más bien lo rodearon de cariño. El viejo no les reveló nada de su vida, pero un día entregó a su hijo un lienzo de seda lleno de caracteres:
—Llevo varios meses en tu casa. Estoy conmovido por la hospitalidad con la que me habéis tratado. Pero la gente honesta, generosa y compasiva como sois vosotros, debe ser recompensada en la forma más digna. ¿Te acuerdas lo que dije cuando me encontraste en la calle? Pues no era broma lo que pregonaba. Hoy me voy a marchar. Os voy a dejar este lienzo. Venid a buscarme cuando podáis. Os haré ricos y nobles. La dirección está escrita en la seda.
Una vez dicho esto, el viejo se fue. Como no sabían leer, fueron a buscar al profesor de la escuela, que les dijo que el lienzo fue escrito y firmado por el hermano del Emperador, que había salido del palacio para conocer a la gente.
Confundidos por la sorpresa, con las manos temblando, el matrimonio guardó el lienzo con la ilustre firma y volvió emocionado. Habían creído que era un pobre desamparado, pero resultó ser nada menos que un “Mil Años” (así se les llamaba popularmente a los parientes del Emperador).
Al día siguiente partieron a la búsqueda de su padre adoptivo. Cuando llegaron al Palacio Imperial, el viejo salió con los brazos abiertos riendo amablemente. Su hijo y su nuera, así como los nietos, aturdidos por el lujo y la majestuosidad del palacio, no podían reconocer a su padre adoptivo, ahora vestido con hábitos de seda bordada con hilos de oro y plata. Se pusieron de rodillas. El hermano del Emperador los llevó a comer y los alojó en su confortable residencia. Al cabo de unos días, la familia del pescador se despidió de su padre adoptivo, quien les obsequió con una hacienda, una casa muy amplia y varias docenas de caballos. Además, les concedió un título nobiliario.
Es muy raro que un acto de generosidad desinteresado pueda cambiar nuestra vida en forma radical. Pero sucedió por lo menos una vez en la historia de China

Leyenda de China.

martes, 16 de noviembre de 2010

FRASES DE INDIA.


“Ya te he dicho, discípulo, que los males del presente son la causa de la ignorancia del pasado y que por lo tanto no tienen remedio. Pero como los males del futuro serán la consecuencia de los males de la ignorancia del presente, tratemos de ser sabios para evitarlos”.


“No temas a las tinieblas, si llevas la luz dentro de ti”.


“El conocimiento otorga la Libertad.”


“Si no se obtiene el objeto deseado hay infelicidad. Si se consigue, existe la ansiedad por su posible pérdida. Si falta o su respuesta es negativa, hay mayor desdicha. De este modo, la verdadera dicha consiste en el renunciamiento del deseo”.


Sabiduría de India.

lunes, 15 de noviembre de 2010

BUDISMO.

“El odio nunca se extingue por el odio en este mundo; solamente se apaga a través del amor. Tal es una antigua ley eterna.”


"No ocupéis la mente con necedades y no malgastéis el tiempo en cosas vanas"


"Como la lluvia penetra en una casa con mal tejado, así el deseo penetra en el corazón mal entrenado"


“La mayoría de los seres humanos, son como hojas que caen de los árboles, que vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se precipitan en el suelo. Otros, por el contrario, casi son como estrellas; siguen su camino fijo, ningún viento los alcanza, pues llevan en su interior su ley y su meta”

Buda.

domingo, 14 de noviembre de 2010

MAHATMA GANDHI.


“La no-violencia que nace del fondo de nuestro espíritu se convierte en una verdadera fuerza.”


"El amor y la verdad están tan unidos que es prácticamente imposible separarlos; son como las dos caras de la misma moneda".


“La enfermedad es el resultado no sólo de nuestros actos sino también de nuestros pensamientos”


"Es más importante poner en la oración el propio corazón, que poner palabras de otros sin nada del corazón propio"


Mahatma Gandhi.

sábado, 13 de noviembre de 2010

LA PEREGRINACIÓN.


Quinientos años después de la introducción del budismo en China, apareció un hombre que, por su erudición y sus hazañas de la peregrinación a la India, se convirtió en el monje más famoso de la religión budista de China. Su nombre de pila era Li Hui pero fue popularmente conocido como Xuan Zhuang. Vivió y murió con austeridad, pero con el noble ideal de defender la autenticidad del budismo.
Los monjes budistas solían organizar frecuentes debates sobre los postulados de la religión. Pero, debido a la mala traducción y a las distintas interpretaciones de los cánones budistas en sánscrito, surgían frecuentemente serias divergencias imposibles de reconciliar. De este modo, el mundo espiritual de armonía absoluta del budismo se prestaba a conflictos inexplicables. Esa situación forzó a Xuan Zhuang a tomar la decisión de ir a la India a aprender la esencia del budismo. Preparó el viaje durante varios años, en los que aprendió el sánscrito. No pudo conseguir el permiso de la corte para salir de China, pero eso no le impidió emprender el viaje en una forma discreta.
Una noche, dos meses después del inicio del viaje, mientras descansaba en una posada tras una penosa jornada de marcha, llegaron unos soldados que le perseguían con la orden de detenerlo. Sin embargo,
cuando el oficial se enteró del noble objetivo del peregrino, rompió la orden de detención, diciéndole:
—Maestro, huya usted de esta posada. No se de' tenga hasta llegar a la muralla. El Paso de la Puerta de Jade se cierra por la noche. Franquéelo antes del crepúsculo.
El monje peregrino, que se había salvado de milagro, montó en su caballo y se dirigió a la muralla. En la primera atalaya le dieron de comer y beber. En la segunda le ofrecieron alojamiento. Al llegar a la cuarta, una flecha se clavó en su mochila, pero al saber que era monje le dieron suficiente agua y provisiones para que se alejara de la muralla y cruzara el desierto de Gobi.
Se alejó de la muralla y emprendió el penoso viaje por el inhóspito desierto. Al cabo de la primera jornada, cuando se sentó para beber agua, por desgracia, se rompió el recipiente y todo el liquido vital cayó a la arena. Con increíble estoicismo siguió caminando durante cinco días sin agua, hasta que cayó desmayado. Por la noche, el viento frío lo volvió en sí. Curiosamente sentía cierta humedad en el aire que azotaba su deshidratada cara. Estaba cerca de un oasis. Se arrastró penosamente hasta allí y cobró vida al saciarse de agua. Quince días después salió del desierto de Gobi.
El monarca del reino, Gao Chang, que era un devoto budista, lo recibió con extraordinaria generosidad. Al final, le pidió que se quedara para predicar el budismo entre sus ciudadanos. El monje peregrino lamentó no poder aceptar tan noble encargo, pues tenía el firme propósito de llegar a la India. El monarca se obstinó en que se quedara ofreciéndole elevadas retribuciones, lo que rehusó nuevamente el monje. Al ver que el monarca se empeñaba en el afán de retenerlo, el monje hizo huelga de hambre:
Su Majestad podrá retenerme físicamente, pero mi espíritu no se quedará en su reino.
Después de tres días de completo ayuno, el rey se presentó con una gran sonrisa en su celda, seguido de un numeroso cortejo:
Mi distinguido bonzo, admiro su noble determinación. Le deseo buen viaje y mucha suerte. Que el Creador lo proteja.
Le otorgó abundantes provisiones, treinta caballos y una docena de peones para acompañarle en el viaje.
Tras otro año de penoso viaje, llegó por fin a la India. Allí vio la figura del Buda que media casi cinco metros y visitó el famoso lugar donde el fundador del budismo predicaba los postulados de su nueva religión.
Al llegar al templo Narando, el centro de estudios más importante de la religión budista, más de mil monjes lo recibieron con una efusiva ceremonia. El Gran Bonzo, que tenía cerca de cien años y llevaba varios años sin impartir ninguna clase, distinguió al monje con la decisión de darle las clases personalmente. Así, durante quince meses, el monje chino profundizó sus conocimientos budistas con la más alta autoridad eclesiástica de la India antigua.
Permaneció en total diez años, con plena dedicación al estudio de las teorías budistas. Al final, no sólo dominó el sánscrito, sino también se destacó como una de las figuras más relevantes en la erudición budista. No satisfecho con su posición privilegiada, visitó todos los templos importantes de la India, intercambiando criterios con las personalidades más sobresalientes de la misma creencia y leyendo la valiosa bibliografía archivada en los lugares más sagrados de los templos.
Quince años después de haber llegado a la India, participó en un famoso debate en el que tomaban parte seis mil monjes eruditos. Tras dieciocho días de intervenciones, defendiendo o refutando las distintas interpretaciones del budismo, Xuan Zhuang deslumbró al público con su extraordinario dominio de los cánones religiosos y una acertada interpretación de la esencia budista. Los reyes, que hacían acto de presencia en esa ocasión, le regalaron gran cantidad de dinero al monje chino. Pero éste no se quedó con ninguna moneda. Los repartió entre los pobres. Hubo un rey que le prometió construir cien templos para que se quedara en el reino. Pero Xuan Zhuang tenía la firme determinación de volver a China.
Así lo hizo. Dieciocho años después de haber salido clandestinamente de la capital de la Dinastía Tang, volvió allí con todo el honor. El emperador no sólo le perdonó la falta, sino que le construyó un majestuoso templo donde guardó los seiscientos cincuenta ejemplares de valiosas sutras religiosas. Allí también fue el lugar donde durante diecinueve años estuvo traduciendo incansablemente los libros traídos de la India, hasta que la muerte le sorprendió en el escritorio.
Leyenda de China.

viernes, 12 de noviembre de 2010

LAS DISCULPAS.

En el reino Zhao había un diplomático de extraordinario talento llamado Lin Xiangru. Había sido enviado al prepotente reino Qin, que tenía intención de someter a los demás reinos y crear un imperio. Gracias a su inteligencia, su lealtad y su valor, se pudo salvaguardar la integridad del reino Zhao, frustrando los repetidos intentos expansionistas del soberano Qin. Sus extraordinarias contribuciones al reino le valieron ser promovido para el cargo del primer ministro.
Sin embargo, el mariscal Lian Po quedó muy resentido por el gran aprecio del rey hacia el diplomático y, sobre todo, por su nuevo nombramiento que le colocaba por encima de él. Para el mariscal, el único mérito de ese hombre era su elocuencia verbal. Pero nunca había dirigido ninguna batalla, ni conocía cómo se manejaban las armas. ¿Cómo era posible que él, habiendo realizado tantas proezas en bien del reino, no fuera tan apreciado como un diplomático? Dijo en varias ocasiones a los súbditos:
—Aunque él ocupa un cargo más alto que el mío, el día que lo encuentre, voy a desafiarlo.
Cuando el primer ministro se enteró de la proposición ofensiva del mariscal, ordenó inmediatamente a sus ayudantes tratar de evitar cualquier conflicto con la gente del mariscal, y, si fuera menester, hicieran todas las concesiones necesarias. Él mismo trató también de esquivar encuentros frontales con el altivo militar. Cuando viajaba en carruajes, cada vez que veía venir el carro del mariscal, pedía al conductor que desviara su coche por calles más estrechas.
Los oficiales del mariscal se sentían cada vez más soberbios al ver que la gente del primer ministro los eludían.
Sus ofensas eran cada vez más directas e intolerables. En algunos momentos se satirizaba públicamente sobre la cobardía de los subalternos del primer ministro, los cuales se sentían humillados y atropellados. Algunos de ellos llegaron a protestar contra tal disposición ante el propio ministro:
Su Excelencia tiene una categoría más alta que el mariscal, no comprendemos por qué le rehuye mientras que él le insulta y le ofende. Nuestra tolerancia ha sido considerada como cobardía. Si no le pone a raya, se volverá más soberbio y su gente más insoportable. Ya no podemos aguantar más.
El primer ministro les explicó pacientemente:
Comprendo lo que sentís. Pero pensad una cosa: comparando el mariscal con el rey Qin, ¿quién de los dos es más imponente?
—Desde luego, el rey Qin —contestaron todos.
Entonces, si el monarca más cruel y prepotente de la historia no me ha hecho retroceder, ¿cómo es posible que tema a nuestro mariscal? Pero tenéis que saber que el hecho de que el poderoso Qin no se atreva a atacarnos se debe a que el ejército y el gobierno se mantienen unidos. El mariscal y yo somos como dos tigres. Si nos enfrentamos en una contienda hostil, un tigre moriría y el otro quedaría herido, lo cual brindaría a nuestro enemigo una oportunidad de oro para conquistar nuestro reino. Decidme, ¿es más importante la seguridad del país o la dignidad personal?
Estos razonamientos convencieron a todos sus ayudantes, quienes permanecían sumamente cautos frente a los desaires y provocaciones de los militares. Al final, los militares se enteraron de la actitud generosa del primer ministro e informaron al mariscal. Conmovido por la nobleza del primer ministro y avergonzado por su propia conducta, decidió pedirle disculpas personalmente.
Al día siguiente se presentó humildemente ante la puerta de la residencia del primer ministro portando un palo espinoso para que con él le azotara la espalda como era tradición en ese reino. El primer ministro salió rápidamente a su encuentro, rogándole pasara a su residencia. El mariscal se puso de rodillas, ofreciéndole el palo espinoso. El indulgente Xiangru arrojó el palo y le rogó que se incorporase.
Desde ese momento los dos se hicieron buenos amigos y juntos fortalecieron el reino Zheng.

Leyenda de China.

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