martes, 29 de diciembre de 2009

EL HOMBRE RICO Y EL HOMBRE POBRE.


Era un hombre extraordinariamente rico, acostumbrado a ser halagado por todos. No es de extrañar que se hubiera habituado a que todas las personas estuvieran prontas a deshacerse en elogios y atenciones. Pero había un hombre pobre que se había resistido siempre a cualquier halago, motivo por el que el hombre rico lo citó y lo tentó de la siguiente manera:
Si te regalase el veinte por ciento de mi fortuna, ¿me adularías?
—Sería un reparto demasiado desigual para hacerse merecedor de mis halagos —repuso el hombre pobre.
—¿Pero y si te diera la mitad de mi fortuna?
En ese caso estaríamos en igualdad de condiciones y no habría ningún motivo para adularlo. El hombre rico no se dio por vencido y agregó:
Pero ¿y si te regalase toda mi fortuna?
Si yo fuera el dueño de tal fortuna, ¿por qué iba a adularlo?

domingo, 27 de diciembre de 2009

LAO TSE.

“Saber cuando uno dispone de lo suficiente es ser rico.”



“Aquel que hace muchos proyectos pocos verá realizados.”



“La fama o el propio yo, ¿qué es lo que más se ama? Perderse uno mismo o perder sus bienes, ¿cuál es el mal mayor?”



“Entrar en la vida es ir hacia la muerte.”



“Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres durante una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida.”




lunes, 21 de diciembre de 2009

EL FESTIVAL DE LA LUNA.

Liu Fu Tong fue un patriota revolucionario, que buscó la forma de elaborar un plan para difundir la palabra entre el sometido pueblo chino, bajo el dominio mongol en esa época, y tramó un plan para lograr dicho levantamiento o revolución contra los mongoles, aprovechando este festejo popular.
Propuso la creación de miles de formas de luna llena, en cuanto a tortas o cakes de pasta de loto para el Festival y recibió la bendición del emperador mongol para que los distribuyan a sus compatriotas.
Sin embargo dentro de este cake de pasta de loto, había un trozo de papel con un mensaje que contribuía a la concreción de un plan revolucionario para libertar al pueblo chino.
La rebelión tuvo éxito y fue el nacimiento de lo que se conoce como la dinastía Ming , así como también posiblemente el nacimiento del Festival de la Luna y los pasteles o cakes, que lo caracterizan al también llamado Festival de Otoño o Luna Cakes, para el pueblo chino.
Se dice que el verdadero fin de este evento no es en sí el comer tortas, sino que se trata de un divertido momento para apreciar la luna en compañía de la familia y seres queridos, recordando a los que ya no están.
De esta historia o leyenda también se desprende el posible origen de las mundialmente famosas, “Galletas de la Fortuna Chinas”, que hoy representan un estandarte que antecede a cualquier comida china en el mundo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Rabindranath Tagore.


“Se va la juventud año tras año, los días de primavera son fugaces y las frágiles flores mueren pronto. El sabio nos advierte que la vida es tan sólo una gota de rocío en una hoja de loto.”



“Los que lo tienen todo, y no a ti, Señor, se ríen de aquellos que no tienen nada sino a ti.”



“El descanso es del trabajo como los párpados son de los ojos.”



“La flecha debe su libertad al arco que la ha lanzado.”



“Yo sé que las nube sólo duran un momento y que el Sol es para todos los días.”



“Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que, constante y paciente, la sostiene en la sombra.”



miércoles, 16 de diciembre de 2009

GRANDES FRASES DE CONFUCIO.

“Sólo los sabios más excelentes y los necios más acabados, son incomprensibles.”


“Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.”


“Sólo el virtuoso es competente para amar u odiar a los hombres.”


“Si no se respeta lo sagrado, no se tiene nada en que fijar la conducta.”


“Entristécete no porque los hombres no te conozcan, sino porque tú no conoces a los hombres.”


“Yo no procuro conocer las preguntas, procuro conocer las respuestas.”


“No debes quejarte de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa.”


“La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.”


“El lenguaje artificioso y la conducta aduladora rara vez acompañan a la virtud.”


“Los hombres se distinguen menos por sus cualidades naturales que por la cultura que ellos mismos proporcionan. Los únicos que no cambian son los sabios de primer orden y los completamente idiotas.”

martes, 15 de diciembre de 2009

EL GRAN ARQUERO.


En la China antigua se contaba el caso de un príncipe que era extraordinariamente aficionado al arte de la arquería. La verdad es que, como era de débil complexión, tenía que servirse de un arco de peso ligero y que, por tanto, no tenía capacidad para lanzar las flechas a distancias muy largas. Sin embargo, el príncipe estaba muy satisfecho con su arco y la potencia que con el mismo podía desarrollar. Aunque el arco era fácilmente sostenible, los consejeros lo tomaban y simulaban que pesaba tanto que sólo los «fornidos» brazos del príncipe podían sostenerlo y tensarlo.
Cada vez que el príncipe disparaba con el arco, le decían:
—¡Fabuloso! ¡Qué destreza, qué potencia! Y nosotros ni siquiera podemos sostener tan pesado arco.
El príncipe no cabía en sí de satisfacción. Estaba convencido de que sólo él podía sostener el arco, y que mediante su fortaleza y habilidad lograba proyectar la flecha a considerable distancia. Y en ese engaño vivió durante años... Pero un día recibió una invitación para participar en un torneo de tiro con arco que llevarían a cabo los príncipes de varios reinos. Los consejeros hicieron todo lo posible para conseguir que el príncipe desistiera de acudir a la competición. Pero el arrogante príncipe aseguró que iría y asombraría a todos con su inigualable destreza.
Llegó el día de la competición. El príncipe estaba realmente exultante. La diana había sido situada a una buena distancia. Todos lo príncipes, con mejor o peor puntería, lograron que sus flechas llegaran hasta el área de la diana. Llegó el momento crucial para el príncipe bobo. Se pavoneaba descaradamente manejando con soltura su muy “pesado” arco. Tensó el arco, disparó y la flecha no alcanzó más que medio recorrido. Avergonzado y a la vez irritado, lo intentó de nuevo y nuevamente la flecha sólo alcanzó medio recorrido, ante las risas y burlas de los presentes.

domingo, 13 de diciembre de 2009

LA PRUEBA.

Eran grandes amigos desde la infancia. Uno de ellos era mandarín y se le había ofrecido un destacado cargo oficial. Un poco preocupado por la responsabilidad que tendría que asumir en breve, el mandarín se reunió con su amigo de la infancia y lo puso al corriente de la situación. El amigo dijo:
—Lo que te recomiendo es que siempre seas paciente. Es muy importante. No lo olvides, ejercítate sin descanso en la paciencia.
—Sí, seré paciente. No dejaré de ejercitarme en la paciencia —aseguró el mandarín.
Los dos amigos empezaron a deleitar un sabroso té. El amigo que había venido a ver al mandarín, dijo:
—Sé siempre paciente. No dejes de ser paciente, suceda lo que suceda.
El mandarín asintió con la cabeza.
Unos minutos después, el amigo dijo:
—No lo olvides: adiéstrate en la paciencia. —Lo haré, lo haré —repuso el mandarín. Cuando iban a despedirse, el amigo añadió: —No lo olvides, tienes que ser paciente. Entonces el mandarín, soliviantado, exclamó: —¡Me tomas por un estúpido! Ya lo has dicho varias veces. Deja de una vez de advertirme sobre lo mismo.
Y el amigo manifestó:
—Estás lleno de ira. Me gusta cómo te ejercitas en la paciencia.
El mandarín se sintió ridiculizado, pero agradecido.
—Es muy difícil ser paciente —dijo el amigo, abrazándolo con todo cariño.
Pero el mandarín no olvidó jamás la lección de su amigo de la infancia. Desempeñó perfectamente su cargo, la paciencia le permitió desarrollar ecuanimidad, y la ecuanimidad, sabiduría, y la sabiduría, amor.

sábado, 12 de diciembre de 2009

LOS DOS MONJES.

Dos monjes dejaron temporalmente el monasterio en el que habitaban para ir al pueblo a visitar a sus respectivas familias. Habían nacido en el mismo pueblo y decidieron viajar juntos. Uno era mayor que el otro y muy dado a estar reprendiendo, aleccionando e instruyendo a su paciente compañero.
Los dos monjes se pusieron en marcha. Iban caminando con celeridad cuando de súbito escucharon una voz pidiendo socorro. Se dirigieron prestos en busca de la persona que reclamaba angustiosamente auxilio y tuvieron ocasión de contemplar una hermosa joven que se estaba ahogando en el río. Sin dudarlo ni un momento, el monje joven se lanzó al agua, rescató a la bella joven y la dejó a salvo en la orilla del río.
Los monjes prosiguieron su viaje. Caminaban ahora en hermético silencio. Cuando habían transcurrido varias horas, el monje mayor despegó los labios para increpar al monje joven:
—¿Es que has olvidado nuestras reglas? Nos está estrictamente prohibido rozar a mujer alguna, ¡cuánto menos tomarla entre nuestros brazos!
El monje joven repuso:
—Aquella mujer necesitaba ayuda en un momento dado. Con toda naturalidad la tomé en mis brazos para ponerla a salvo y la dejé en tierra firme. Sin embargo, tú todavía la llevas encima.

viernes, 11 de diciembre de 2009

PROVERBIOS CHINOS.


“El que se pone en puntas de pie no puede sostenerse derecho.”


“Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.”


“Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.”


“La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.”


“Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.”


“El que de joven no es acucioso, llegando a viejo en vano se lamentará.”


“Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.”


“Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.”


“La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.”




miércoles, 9 de diciembre de 2009

EL TIGRE Y EL ZORRO.

Un tigre hambriento consiguió atrapar un zorro y se dispuso a devorarlo. Disimulando su terror y sacando fuerzas de flaqueza, el zorro, en su intento por sobrevivir, dijo:
—¡Un momento! ¡Deténte! Te aseguro que yo soy el rey de los animales del bosque. Tal es el mandato del Dios Celestial que nadie puede desobedecer. A pesar de tu mucha fuerza, no podrás hacerme ningún daño, pues, si lo intentaras, serías severamente castigado por el Cielo.
—¡Vaya! —exclamó sorprendido el tigre—. Jamás había oído cosa semejante. ¿Cómo puedes demostrarme que efectivamente eres el rey de los animales del bosque por decreto del Dios Celestial?
—Nada es más fácil que eso —declaró el zorro, aparentando seguridad y arrogancia—. Ahora vamos a dar un paseo por el bosque. Tú sígueme a corta distancia y observa cómo todos los animales huyen de mí.
Componiendo la figura y pisando con firmeza, el zorro comenzó a caminar airosamente, seguido a corta distancia por el tigre. El felino se quedó totalmente perplejo cuando comprobó que los animales salían corriendo al paso del zorro, sin percatarse de que era del feroz tigre y no del inofensivo zorro del que huían.

lunes, 7 de diciembre de 2009

LA SABIDURIA DE CHIANG TZU.




“Del vacío del sabio surge la quietud; de la quietud, la acción; y de la acción, el logro.”


“El hombre superior detesta las multitudes, porque allí donde hay muchos hombres existen también muchas opiniones y poco sentido común.”


“El propósito de las palabras es transmitir ideas. Una vez captada la idea, las palabras quedan olvidadas.”


“Aquello que un hombre asimila por medio de los sentidos no son más que ilusiones: formas, colores, sonidos… sensaciones que no alcanzan a reflejar la realidad.”


“El sabio está tranquilo porque no se ve movido, no porque quiera estar tranquilo.”


“Cuando observamos las cosas a la luz del Tao, nada es lo mejor, nada es lo peor. Cada cosa, vista bajo su propia luz, destaca a su manera. Si medimos las diferencias, lo que es más grande que otra cosa es grande. Lo que es más pequeño que otra cosa es pequeño. Por tanto, no hay nada que no sea pequeño.”


“El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.”


“El hombre superior ni es muy íntimo de nadie ni es demasiado distante. Conserva su equilibrio y no está en conflicto con nadie.”


“Cuando la justicia y la claridad flotan en el aire, unas cuantas personas están realmente preocupadas por el bienestar de las demás, pero la mayoría sacan partido de la situación. Para ellos, la caridad y la justicia son trampas, de tal forma que pronto estas virtudes quedan asociadas al fraude y la hipocresía. Entonces todo el mundo empieza a dudar de la verdad de las distintas situaciones y en ese momento empiezan los problemas.”


“El hombre superior está capacitado para cambiar de dirección en cuanto las circunstancias así lo aconsejen.”


“El hombre superior ve lo que ve el ojo y no le añade nada que no esté ahí. Oye lo que oyen sus oídos y no oye lo que no existe. Comprende las cosas en su esencia y no se ocupa de significados ocultos y misteriosos.”

sábado, 5 de diciembre de 2009

EL TONTO

Un tonto con cierta fortuna y escasa estatura se había hecho construir una residencia de dos pisos. Vivía generalmente en la planta baja y usaba a menudo un taburete para coger cosas de los armarios y alacenas. Como era un taburete muy bajo, se veía obligado a colocarlo sobre una torre de ladrillos cuando tenía que coger algo que le quedaba demasiado alto. Estaba harto de tener que recurrir una y otra vez a este sistema y entonces se le ocurrió una «brillante» solución. Avisó a uno de sus criados y le ordenó que le llevara el taburete al piso de arriba. ¡Cuál fue su desagradable sorpresa cuando se sentó en el taburete y vio que era igual de bajo! Indignado, vociferó:
¡Maldita sea! El constructor me aseguró que el piso de arriba era más alto y estoy igual de bajo!

viernes, 4 de diciembre de 2009

ENSEÑANZAS ZEN

“El único Zen que se encuentra en la cima de las montañas es el Zen
Que uno mismo ha llevado ahí.”


“Solamente existe un rincón en el universo que puedes estar seguro de
mejorar, y ése es tu propio ser.”


“El deseo es el padre del desinterés.”


“La concentración no consiste en mirar algo fijamente.
Significa no tratar de concentrarse.”


“Ningún objeto es misterioso,
El misterio está en tus ojos.”


“Muchos hombres van de pesca durante toda su vida sin saber que no
Siempre es un pez lo que están tratando de atrapar.”


“Tu maestro es una hoja de bambú en invierno.”


miércoles, 2 de diciembre de 2009

LAS FRASES DE CONFUCIO

“Los cautos rara vez se equivocan.”


“El hombre superior es persistente en el camino cierto y no sólo persistente.”


“El que conoce la verdad no es igual al que la ama.”


“Mejor que el hombre que sabe lo que es justo es el hombre que ama lo justo.”


“Arréglese al Estado como se conduce a la familia, con autoridad, competencia y buen ejemplo.”


“Un erudito que no sea serio no inspirará respeto, y su sabiduría, por lo tanto, carecerá de estabilidad.”


“Gobernar es rectificar.”


“La virtud no habita en la soledad, debe tener vecinos.”


“Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.”

martes, 1 de diciembre de 2009

EL EMBAJADOR DIGNO

Yan Zi fue nombrado embajador del rey Chi y enviado al vecino reino Chu, cuyo monarca era prepotente y despreciaba a los países más débiles. Sentía bastante hostilidad por el país que representaba el embajador Yan Zi debido a la guerra que habían sostenido durante muchos años. Por lo tanto, cuando le anunciaron la llegada del nuevo embajador, preparó varios planes para humillarlo.
El monarca se puso a reír a carcajadas lleno de satisfacción.
—Ya lo creo. Por lo visto, los habitantes de Chi no son más que unos ladrones. Ja, ja, ja...
Yan Zi no se dejó abrumar por el trato humillante; con tono tranquilo y voz grave, dijo:
—Los naranjos que crecen al sur del río Yangtsé dan unas frutas jugosas y dulces. Pero, al ser trasplantados aquí en el norte, sus naranjas son incomestibles, porque las condiciones han cambiado totalmente. Los habitantes de Chi son honrados y nunca roban a nadie. Pero, curiosamente, al venir aquí se han habituado a convertirse en ladrones.
El rey Chu se encogió de hombros sin saber qué decir.

lunes, 30 de noviembre de 2009

LOS PENSAMIENTOS DE LIN YUTANG

“La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del hombre que la mira.”

“El hombre superior ama su alma, el hombre inferior ama su propiedad.”

“No hay condición tan baja que no tenga esperanza.”

“La sabiduría de vivir consiste en eliminar lo que no es indispensable.”

“Estoy enamorado de la vida y por estarlo desconfío profundamente del intelecto.”

“El destino del hombre está gobernado por sus acciones pasadas y presentes.”

“Bromear es una de las cosas amenas de la vida, pero cuesta muchos años de aprendizaje.”

jueves, 26 de noviembre de 2009

EL PINTOR

Es más fácil perseguir reflejos que confrontar los hechos. El siguiente cuento es muy significativo al respecto. Se trataba de un notable pintor que ejercía su arte para el príncipe de Chi. Un día éste le preguntó:
-¿Cuáles son para usted las cosas más difíciles de pintar? -Perros, caballos y cosas semejantes.
Entonces, el príncipe volvió a preguntar: -¿Y las más fáciles?
-¡Ah!—sonrió el pintor—, los fantasmas, monstruos y cosas similares.
Cuando el príncipe quiso saber la razón, explicó:
-¿Quién no conoce bien a los perros y a los caballos? No es fácil pintarlos con toda fidelidad. Pero los fantasmas y monstruos y cosas parecidas, como nadie los ha visto, son más fáciles de reflejar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

LA RECOMENDACION.

A los setenta años, agotado e inactivo, el general pidió su dimisión al rey.
Bueno —dijo el monarca viendo su cabeza poblada de canas—, me parece muy bien que te retires a descansar. Pero el ejército no puede quedarse sin liderazgo. ¿Quién crees que es apto para llevar bien las tropas?
Creo que el señor Xie Hu es idóneo para ocupar mi cargo —dijo el viejo general sin vacilación. El rey se extrañó muchísimo:
—Si mal no recuerdo, este recomendado es tu enemigo personal. ¿No es cierto? ¿Por qué lo recomiendas?
—Majestad, me ha preguntado quién podía dirigir bien el ejército, pero no me ha preguntado quién es mi enemigo.
El rey aceptó su recomendación y nombró a Xie como comandante general del ejército. Sin embargo, el nuevo jefe militar falleció de una enfermedad fulminante poco después de ser nombrado. El rey volvió a preguntar al viejo quién podría desempeñar bien el cargo. El general retirado le contestó sin vacilación:
—Majestad, creo que Chi Wu podría hacerlo muy bien.
El monarca se extrañó otra vez.
—Pero ¿no es tu hijo este recomendado?
—Efectivamente, Majestad. Pero me ha preguntado quién podría desempeñar bien este trabajo, y no me ha preguntado quién es mi hijo.
El rey quedó profundamente admirado de la franqueza de su fiel súbdito. Hizo el nuevo nombramiento. Para gran satisfacción suya, confirmó más tarde que el hijo era efectivamente tan honrado y competente como su padre, quien había puesto en evidencia que poseía la gema más preciosa: la ecuanimidad.

viernes, 20 de noviembre de 2009

EL SABIO DE LA MONTAÑA

Todos los días temprano en la mañana los dos pescadores atravesaban la montaña para llegar al río. Cierto día decidieron cambiar el recorrido porque después de tantos años haciendo el mismo camino estaban aburridos de ver siempre lo mismo, los mismo árboles, los mismos pájaros, las mismas flores, hasta el viento parecía ser el mismo.
De todas formas tenían que atravesar la montaña pero lo hicieron por otro camino, llevaban un buen trecho cuando vieron un hombre sentado sobre una roca mirando al horizonte, pensando y ajeno a la presencia de ambos. Los pescadores pasaron por él, el hombre no movió ni un músculo y ellos siguieron su camino.
Después de un largo día de trabajo los pescadores regresaron por el mismo camino, allí seguía el hombre, en el mismo lugar.
Al otro día, nuevamente tomaron el mismo camino, el hombre estaba allí, ellos seguían su rutina, día tras día. Así pasaron los días, semanas y meses hasta que uno de los pescadores curioso le dijo al otro:
-Hoy voy a hablar con ese hombre, le voy a preguntar que hace todos los días sentado en la misma roca, sin hacer nada más que pensar.
El otro estaba de acuerdo, también sentía curiosidad.
Iban en el camino cuando vieron al hombre, el pescador se acercó y le dijo:
-Disculpa mi curiosidad buen hombre pero ¿Por qué estás aquí todos los días sobre esa roca sin hacer nada? ¿No te aburres de la misma rutina?
El hombre apartó su mirada del horizonte y observó al pescador con atención, después le contestó:
-Yo viajo todos los días a lugares distintos y conozco gente diferente.
El pescador impresionado preguntó: ¿Cómo?
A lo que el hombre respondió:
-Vengo a este lugar que no es el mismo todos los días, al igual que yo.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

FRASES DE CONFUCIO

“Los defectos de un hombre se adecuan siempre a su tipo de mente. Observa sus defectos y conocerás sus virtudes.”


“No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación.”


“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.”


“Aprende a vivir y sabrás morir bien.”


“Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus actos.”


“Una voz fuerte no puede competir con una voz clara, aunque esta sea un simple murmullo.”


“Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo; el vulgo, lo busca en los demás.”


“El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas.”


“Oír o leer sin reflexionar es una ocupación inútil.”


“Aprender sin pensar es inútil. Pensar sin aprender, peligroso.”

lunes, 16 de noviembre de 2009

EL REGALO

En el Mar del Sur de China hay una hermosa isla llamada Hai Nan. Su clima subtropical y las abundantes lluvias han hecho de la isla un verdadero vergel. La exuberante flora permite el crecimiento de una numerosa población de serpientes y víboras. Los habitantes de la isla nunca se han quejado de la abundancia de reptiles venenosos, más bien se han alegrado de la providencia de la naturaleza, puesto que consideran a los reptiles como una verdadera delicia culinaria. En los buenos banquetes en la isla nunca pueden faltar algunas serpientes. El regalo más complaciente es un par de víboras, que saben mucho mejor que las serpientes. Cuando los habitantes de la isla salen de viaje, suelen llevar algunos reptiles secos, bien para el disfrute personal o para obsequiar a los amigos.
Una vez, dos comerciantes de la isla fueron por primera vez al norte de China. Llegaron una noche a un pueblo pequeño donde no había ni siquiera una posada, pero encontraron alojamiento en una casa campesina. Los recibieron con cordialidad, invitándolos a cenar lo mejor que se podía conseguir en esos paraderos. Después les proporcionaron la mejor habitación de la casa.
Al día siguiente, los agradecidos huéspedes se despidieron de los anfitriones. Sacaron del bolso una víbora seca para obsequiarlos. Esa gente del norte temía a los reptiles, por lo que la víbora, aunque ya muerta, les infundió un pánico tremendo. Pálido, el dueño de la casa retrocedió. Los invitados creían que no la aceptaban porque les parecía insignificante el regalo. Sacaron entonces la víbora real, un reptil cuatro veces más grueso, e intentaron dejársela en las manos del anfitrión. Éste se echó a correr, gritando:
-¡Váyanse, por favor! ¡Desagradecidos! ¡No nos maten con esos animales dañinos!

sábado, 14 de noviembre de 2009

PROVERBIOS DESDE CHINA

“Hay tres cosas que nunca vuelven atrás:
La palabra pronunciada
La flecha lanzada y
La oportunidad perdida.”


“Se puede dormir en la misma cama
sin tener los mismos sueños.”


“No hay que ser fuerte.
Hay que ser flexible.”


“Si caes siete veces,
Levántate ocho.”


“Pregunta lo que ignoras y pasarás por tonto cinco minutos,
No lo preguntes y serás tonto toda la vida.”


“Si eres honesto en tu negocio,
No llegarás a ser ni pobre ni rico.”


“Un sabio conoce a un ignorante porque él ha sido ignorante,
Pero un ignorante no puede juzgar a un sabio, porque él no lo ha sido
Nunca.”


“Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida.”

viernes, 13 de noviembre de 2009

LA MARCA INEFICAZ

Los seres humanos a menudo tenemos la visión mental tan distorsionada o perturbada como un hombre del reino de Chu que estaba cruzando un caudaloso río. Se servía para ello de una barca y llevaba consigo una espada. De repente, la barca se movió y la espada que el hombre portaba se precipitó al río.
—No hay que preocuparse —se dijo a sí mismo el hombre.
Hizo en el costado de la barca una marca, a fin de saber dónde había caído la espada. Y se dijo satisfecho:
—Ya tengo localizado el sitio donde ha caído la espada. Así podré hallarla luego fácilmente.
La barca llegó al embarcadero. Ante la sorpresa del barquero, el hombre, ni corto ni perezoso, se lanzó al agua y se sumergió en busca de su espada, justo debajo del punto que había marcado en el costado de la barca.
Transcurrieron las horas buscando afanosamente la espada. ¡Pero si él mismo había hecho la marca por donde justo cayó la espada! No podía explicárselo. Era de noche y seguía buscando anhelosamente su espada.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

PROVERBIOS JAPONESES

“La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción.”

“Un simple roce de mangas es el inicio del amor.”

“La felicidad no crece en el huerto del envidioso.”

“Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo.”

“Quien habla siembra, quien escucha cosecha.”

“Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.”

“El clavo que sobresale, recibe un martillazo.”

“Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.”

“Saber y actuar son uno y lo mismo.”

“Nada es imposible para una mente dispuesta.”

“No hay fin, sólo existe el camino, la evolución no se termina nunca, se transforma a la imagen del ser que la vive.”

“La vida es para una generación, un buen nombre, para siempre.”

“El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.”

“Solo en medio de la actividad desearás vivir cien años.”

“Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes tomar a sus cachorros.”

“Ganar primero, combatir después, lo que dicho en dos palabras es ganar antes.”

“El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un Maestro.”

lunes, 9 de noviembre de 2009

LA MENTE

De todo se ha dicho sobre la mente. Es amiga y enemiga, te ata o te libera, puede ser paraíso o infierno... Todos sabemos hasta qué punto nos puede perturbar. Y una mente indócil y mortificante era la que tenía un discípulo que seguía la vida espiritual, pero que no podía poner bajo control su indómito pensamiento. Tan desesperado estaba que fue hasta su maestro y, suplicante, dijo:
—Maestro, por favor, tranquiliza mi mente. No puedo más.
El maestro repuso:
—Toma tu mente y extiéndela ante mí.
—Pero es que cuando busco mi mente no la encuentro. Y el maestro concluyó:
—Lo ves. Ya la he tranquilizado.

domingo, 8 de noviembre de 2009

EL ADORADOR DEL DRAGON.

La gran afición del aristócrata chino Ye venía probablemente de su nacimiento. Según el Zodiaco chino, vino al mundo cuando reinaba el signo más fuerte de los doce animales que conforman el horóscopo chino. No sólo nació en el año del Dragón, sino, curiosamente, también con el ascendente de ese animal mitológico. Adoraba ese signo legendario como algo propio de su esencia existencial. Los techos de su residencia se remataban con dragones tallados. Todos los muebles de la casa estaban decorados con imágenes de ese animal omnipotente. Su fabulosa colección de figuras de dragón era indudablemente la mejor de todo el imperio. Y como si la profusa presencia del animal en su casa no fuera suficiente, adornó todas sus prendas con bordados o estampaciones de dragón, se casó con una mujer del mismo signo, doce años más joven que él, eligió la servidumbre únicamente entre las doncellas nacidas con el mismo signo de su preferencia. Dragón, dragón, todo en su vida era el dragón.
Cuando el rey Dragón, que vivía en el cielo, se enteró de su gran afición, conmovido y agradecido, descendió a la Tierra para visitarlo. Entró en el salón y lo encontró disfrutando de una preciosa pintura titulada “Nueve dragones entre nubes”. Pero cuando sintió la presencia de algo raro en su casa, por el vaho helado y magnético que exhalaba el animal todopoderoso, se puso pálido. Su terror creció desmesuradamente cuando vio de soslayo las escamas de un cuerpo ondulante y escarchado. Se desmayó bañado en sudor frío. El rey Dragón se desilusionó:
¡Con que sólo te gustaba la representación de mi especie! Cuando ves al dragón de verdad, te mueres de pánico.

viernes, 6 de noviembre de 2009

LA SABIDURIA DE CONFUCIO.

“El silencio es el único amigo que jamás traiciona.”

“Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad.”

“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.”

“Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.”

“Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.”

“La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.”

“El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.”

“Sin no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?”

“Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.”

“El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa.”

miércoles, 4 de noviembre de 2009

PROVERBIOS CHINOS

“Se puede dormir en la misma cama
sin tener los mismos sueños.”


“No hay que ser fuerte.
Hay que ser flexible.”


“Si caes siete veces,
Levántate ocho.”


“Pregunta lo que ignoras y pasarás por tonto cinco minutos,
No lo preguntes y serás tonto toda la vida.”


“Si eres honesto en tu negocio,
No llegarás a ser ni pobre ni rico.”


“Un sabio conoce a un ignorante porque él ha sido ignorante,
Pero un ignorante no puede juzgar a un sabio, porque él no lo ha sido
Nunca.”

domingo, 1 de noviembre de 2009

DEPENDE DE LA FORMA

El Emperador soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.
-¡Es una desgracia Mi Señor! –Exclamó el Sabio-
-Cada diente caído representa la pérdida de un pariente suyo.
-¡Qué insolencia!- gritó el Emperador enfurecido -¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
El Emperador llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escucharlo con atención le dijo:
¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que vivirás más que todos vuestros parientes.
Se iluminó el semblante del Emperador con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando el Sabio salía del Palacio, uno de los guardias le dijo:
¡No es posible! La interpretación que habéis hecho del sueño es la misma que la que hizo el Sabio anterior. No entiendo porque al anterior le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
El Sabio le contestó:
-Recuerda bien amigo mío, todo depende de la forma en el decir… uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
-De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.
La verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.
La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado.

viernes, 30 de octubre de 2009

LA LANZA Y EL ESCUDO

En China el término «contradicción» se traduce literalmente como «La lanza y el escudo», porque hay una graciosa historia sobre esta paradoja.
Un vendedor de lanzas y escudos vociferaba en el mercado pregonando sus mercancías:
— ¡Miren qué lanzas traigo! Resistentes y afiladas como ninguna arma. No hay nada que aguante su inigualable filo. ¡No existen lanzas como éstas en ninguna otra parte del mundo!
Algunos curiosos se detenían frente a su puesto para observar las lanzas. Al cabo de un rato, el vendedor volvía a pregonar, y ahora el género que alababa era el escudo.
¡Vamos a ver! ¡Qué resistentes son mis escudos! Tan fuertes como una fortaleza. ¡Defensa segura, infalible! ¡No hay nada que los pueda perforar!
Uno de los curiosos se puso a reír y propuso al vendedor:
Entonces, ¿qué sucedería si tomara usted sus lanzas para atacar a su escudo?
El vendedor se quedó con la palabra en la boca sin saber qué contestar.
Como dicen los grandes maestros, es difícil servir a dos amos a la vez.

miércoles, 21 de octubre de 2009

EL MONJE BODHIDHARMA

Bodhidharma era un personaje sorprendente. En una ocasión se adormeció cuando estaba meditando y para que no volviera a suceder se rasuró los párpados de los ojos. Era un monje adulto e indoblegable. Tuvo un encuentro con el emperador de China, que le manifestó:
—He colaborado intensamente en la difusión de la doctrina del Buda en todo el país —dijo el emperador, jactándose de ello—. ¿Qué méritos he obtenido por hacerlo?
— ¡Absolutamente ninguno! —afirmó el monje. El emperador estaba más que asombrado. Entonces preguntó:
— ¿Cuál es el primer principio de la Doctrina? —Todo está vacío; no existe nada sagrado. Irritado, el emperador interrogó:
— ¿Y quién eres tú para presentarte aquí ante nosotros? Y Bodhidharma repuso:
—No sé.
A pesar de haber difundido la Doctrina, el emperador no sabía que no hay un «yo» para recibir méritos y que si todo está vacío, no hay «nadie» para presentarse ante «nadie».

miércoles, 14 de octubre de 2009

LA HERENCIA DE SHU GUANG

Shu Guang, viejo profesor del príncipe heredero durante muchos años, pidió jubilarse al ver que el primogénito del emperador ya había obtenido una formación cultural bastante sólida. Para agradecer su excelente servicio, el monarca le obsequió con 10 kilos de oro, a los que se sumaron otros 25 que le regaló su alumno, el príncipe heredero.
Volvió entonces el profesor jubilado a su pueblo natal con tan apreciada remuneración. Vinieron a saludarlo parientes, amigos y admiradores, a quienes les agasajaba siempre con suculentas comidas y buenos vinos. Su hospitalidad se difundió por toda la provincia. Acudieron entonces otros conocidos e incluso desconocidos atraídos por la fama del viejo letrado o simplemente por las ganas de saborear sus manjares. Así, al cabo de dos años, se redujo considerablemente su riqueza por los banquetes y regalos. Algunos amigos empezaban a preocuparse, diciéndole:
Conviene que escatimes los enormes gastos. Aunque tuvieras una montaña de oro, se agotaría en pocos años y te quedarías sin nada. ¿Por qué no te compras con ese dinero algún terreno o algunas casas para dejárselos a tus descendientes como herencia?
El viejo profesor sonrió con gratitud y les contestó con lucidez:
—Aunque estoy viejo, no me he olvidado de mis hijos y nietos: miren, tengo una casa suficientemente amplia y un terreno que, si lo cultivan bien, les dará de comer sin problemas. ¿No es suficiente que tengan una vida igual a la de los demás?
Pero deberías adquirir más propiedades para que no les falte nada en el futuro.
Podría comprar más fincas y construirles casas nuevas, pero temo que como lo tienen todo de manera tan fácil se conviertan en unos vagos y holgazanes.
— ¿Por qué?
—El dinero no es todo. La posesión de una desmesurada propiedad puede arruinar la agudeza de los inteligentes y agravar la insensatez de los retardados. Soy consciente de mi incapacidad para educar a mis hijos, pero tampoco quiero incrementar su insensatez. La austeridad es la mejor compañía de la laboriosidad, y ésta es la esencia de la vida.
El viejo siguió gastando su fortuna en convidar a los amigos, conocidos y admiradores. Murió sin dejar herencia. Pero los descendientes prosperaron con sus propios esfuerzos.

lunes, 12 de octubre de 2009

EL DESCANSO


Se trataba de un importante funcionario. Llevaba una vida muy agitada y decidió pasar unos días en el monasterio budista. Fue allí y se instaló en uno de sus aposentos. Durante tres días habló y habló con uno de los bonzos que le resultaba más agradable, pues se trataba de un hombre bonachón, de carácter apacible y bondadoso.
Al tercer día de estancia, al anochecer, el funcionario tomó un buen número de copas de vino y con voz entrecortada se atrevió a recitar un poema que decía:
Al pasar por un monasterio perdido entre los bambúes, me detuve a conversar con el bonzo.
Lejos de mi agitada vida, gocé de un momento de descanso.
Entonces el bonzo comenzó a reír.
— ¿Por qué se ríe de tal manera? —preguntó extrañado el importante funcionario.
—Y el monje repuso:
Porque su momento de descanso me ha costado a mí tres días completos de cansancio.

domingo, 11 de octubre de 2009

LA DIFERENCIA

Si no hay preguntas, no hay respuestas, reza el antiguo adagio. Pero, a menudo, el maestro responde de un modo inesperado para el discípulo, rompiendo así sus viejos patrones y esquemas.
Maestro y discípulo estaban reunidos. El discípulo estaba anhelante por obtener alguna instrucción muy especial, fuera de lo corriente, tal vez algún método secreto o alguna clave oculta. Pero los maestros de la tradición Chan no se pierden en abstracciones.
— ¿Qué es la verdad, maestro?
—La vida de cada día.
—En la vida de cada día —protestó desilusionado el discípulo— sólo se aprecia eso: la vida vulgar y corriente de cada día, pero la verdad no se ve por ningún lado.
—Ahí está la diferencia —replicó el maestro—, en que unos la ven y otros no.

jueves, 8 de octubre de 2009

EL ARTE DE LA CALIGRAFIA


Xian Zhi era hijo del famoso calígrafo Yi Zhi. Cuando su padre trabajaba en el estudio, el pequeño solía contemplar cómo trazaba los ideogramas en el papel de arroz. Con los pinceles chorreando tinta, el artista plasmaba espíritu y personalidad en los papeles. Poco a poco, el hijo también adquirió el hábito de escribir. A los pocos meses progresó tanto que los amigos y vecinos empezaron a alabarlo sin cesar. El pequeño se sentía engreído creyéndose ya un buen calígrafo.
Cierto día escribió una docena de caracteres y se los mostró a su padre, esperando de él un generoso elogio. Después de examinarlo un momento, el famoso calígrafo, que se había dado cuenta de la vanidad de su hijo, no hizo ningún comentario. Cogió el pincel y agregó un pequeño trazo en un ideograma, convirtiéndolo en otro carácter distinto, y le dijo:
Enséñaselo a tu madre, a ver qué dice.
El pequeño fue a buscar a su madre en espera de un juicio alentador.
—Mamá, ¡mira lo que he escrito! Se parece al estilo de mi padre, ¡a que sí!
Aunque la señora no era calígrafa, entendía la técnica de ese arte y solía emitir unas opiniones muy acertadas al respecto. Después de mirar durante un instante la obra de su hijo, le dijo:
—Has progresado, pero te falta mucho para conseguir el brío y la perfección de su caligrafía. En este carácter que has escrito, sólo este trazo se parece mucho a su estilo, y lo demás no tiene nada que ver señaló, poniendo el dedo justo en el trazo que acababa de agregar el calígrafo.
Avergonzado, el niño se dirigió a su padre y le preguntó:
—Después de tantos días de práctica, ¿por qué no he podido dominar aún el secreto de tu arte?
—Es muy sencillo, hijo, ¿ves las tinajas que hay en el patio? Cuando empecé a aprender la caligrafía, me dijeron que había que llenar de agua las dieciocho tinajas. Y el día que se agotara el agua haciendo tinta para los ejercicios, sería un buen calígrafo. Lo hice, por eso escribo mejor.
Sin decir una palabra más, el niño entendió perfectamente. Corrió hacia el patio y durante toda la mañana estuvo trabajando para llenar de agua aquellas enormes tinajas. Se puso a practicar día y noche.
Veinte años después, cuando agotó la última gota del agua, llegó a tal dominio de la caligrafía china que fue consagrado como el «Santo de los Pinceles».

miércoles, 7 de octubre de 2009

LA ESPADA VELOZ.

En el Japón feudal, un experimentado samurai llamado Matsumura entrenaba a un grupo de jóvenes que aprendían el Arte de la Espada.
Dos practicantes avanzados estaban a punto de realizar un combate de demostración, ambos alumnos de Matsumura.
Uno de ellos, pequeño y de constitución física débil se situaba a la derecha, el otro más alto y confiado demostraba calma frente a los presentes.
Los jóvenes estudiantes observaban desde un costado junto a Matsumura. Uno del los jóvenes en voz baja le comentó a otro:
-El pequeño está perdido.
Matsumura los escuchó y les llamó la atención:
-El combate no está decidido, ni siquiera comenzó.
Ambos contendientes enfrentados a una corta distancia comenzaron su duelo con las miradas, uno esperaba el movimiento del otro.
Con las manos en sus espadas, los samuráis no apartaban la mirada uno del otro. El más pequeño parecía nervioso, transpiraba y en sus ojos se reflejaba el miedo. El otro, mantenía fija la mirada, estaba concentrado y su mano permanecía firme tomando la empuñadura de la katana.
Matsumura observaba atento, él conocía a sus alumnos.
Los estudiantes se mantenían inmóviles, sin hablar, atentos al primer movimiento.
De pronto, el más alto desenfundó su katana y en un movimiento rapidísimo lanzó el golpe mortal a la cabeza de su oponente. El golpe cortó el aire en una fracción de segundo pero no llegó al objetivo.
Antes de detenerse en el cuello del más pequeño, el samurai sintió la punta de la hoja de la katana de su contrincante en su garganta.
Matsumura y sus alumnos no vieron el movimiento, nadie advirtió la espada del más pequeño recorrer la distancia desde la funda a la garganta del adversario. Este, al advertir la hoja perdió la concentración y todos pudieron ver como gotas de transpiración caían sobre la espada.
El combate estaba decidido, el pequeño había vencido sin ser visto.
Los estudiantes, impresionados preguntaron a Matsumura:
-¿Cómo lo hizo? No vimos la espada moverse, estaba nervioso…
Matsumura respondió:
-Esa es la velocidad del miedo.

EL RIO CALMO


En una provincia del sur de China entrenaba junto a su Maestro, un prometedor joven practicante de Kung Fu llamado Xiang.
La casa del Maestro estaba frente a un río, conocido como el río calmo. Xiang le preguntó a su Maestro si podía nadar o pescar en el río, el Maestro le contestó:
-Ves la calma del río, no la perturbes.
A lo que Xiang respondió: -Algún día voy a entrar al río a nadar.
El Maestro fingió no escucharlo, pero movió la cabeza desaprobando el comentario de su discípulo. Se dio cuenta de que aún le faltaba mucho camino para recorrer.
Los años pasaron, Xiang se convirtió en un luchador increíble, pero así como creció su nivel marcial, también lo hizo su arrogancia y desprecio hacia los demás.
Después de la muerte de su Maestro, decidió dedicarse al crimen comandando una banda de delincuentes que saqueaban los lugares por donde pasaban.
Xiang se sentía muy poderoso, desafiaba a cualquiera que se cruzaba en su camino, había olvidado las enseñanzas de su Maestro, no respetaba a nadie y su poder residía en su dominio del Kung Fu.
Proclamaba a gritos su superioridad, derrotó a expertos de varios Estilos tanto en manos vacías como con armas.
Sus secuaces lo respetaban por el miedo que sentían, ninguno cuestionaba sus planes y decisiones.
Cierto día, Xiang decidió visitar la provincia donde había pasado su infancia y adolescencia entrenando junto a su Maestro. El propósito principal era demostrar el poder que tenía a aquellos que lo vieron crecer.
Llegó junto a sus secuaces a la humilde casa que había pertenecido a su Maestro y le llamó la atención el río. Estaba tan calmo, aún con su poderosa presencia.
Xiang recordó las palabras de su Maestro y en señal de rebeldía o estupidez se acercó a la orilla desafiante.
Xiang era un excelente atleta, aparte de artista marcial era un gran corredor, nadador y poseía una gran fortaleza física.
Ante las miradas de sus secuaces, Xiang gritó frente al río con todas sus fuerzas, él sentía que nadie ni nada podía intimidarle.
Dejó sus armas en la orilla y poco a poco se adentró en el río, con los brazos abiertos y una sonrisa burlona en la cara. El agua apenas llegaba a sus rodillas y apenas generaba unas ondas a su alrededor que no significaban nada en la inmensa calma del río.
Después de caminar varios metros, lejos de sus compañeros, Xiang dijo en voz baja: -Ves Maestro, no hay nada en este mundo que pueda hacerme sentir miedo, soy invencible.
Al terminar la frase, Xiang sintió un escalofrío en su espalda y observó la inmensidad del río calmo que continuaba imperturbable.
Pero el agua no estaba en sus rodillas, en fracción de segundos había llegado a su pecho. Rápidamente, Xiang vio como la arena debajo de sus pies se apartaba a gran velocidad, consciente de la situación trató de nadar.
Sus pies estaban inmóviles, sus brazos pesaban como el plomo y el agua continuaba creciendo. Entonces comenzó a desesperarse, sacudió el cuerpo pero el río continuaba calmo, casi sin ondas. Fue entonces que recordó a sus secuaces en la orilla, ante la desesperación quiso gritar, pedir auxilio; pero que pensarían ellos de esa actitud, no lo volverían a respetar. Como podía ser posible que el gran Xiang fuera derrotado por un río.
El agua continuaba subiendo, sus secuaces pensaban que Xiang estaba nadando, apenas lo veían en la inmensidad del río. Xiang completamente desesperado gritó, muy fuerte, pero el río lo tragó.
Sus hazañas como luchador y criminal poderoso fueron sustituidas por la historia de Xiang, el tonto que desafió un río, entró en él y murió porque no pudo nadar, no pudo salir de un río calmo.

martes, 6 de octubre de 2009

BIENVENIDOS!!


En este blog conoceremos las leyendas e historias de Oriente. Todas ellas con situaciones que nos invitan a reflexionar, que nos dejan una enseñanza. Muchas de estas leyendas se han transmitido a través del tiempo gracias a cuentos, canciones, libros, grabados y diálogos.
Los invito a comentar, enviar reflexiones e interpretaciones de los relatos y por supuesto aportes, ya que el mundo de las leyendas es muy amplio.
Bienvenidos a nuestro blog. Un saludo, Oz.

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